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del Padre Francisco Verar

COMENTARIO DEL PADRE FRANCISCO VERAR SOBRE EL MENSAJE DE NAVIDAD DE 2005
"Queridos Hijos: Tambièn hoy les traigo entre mis brazos al Nino Jesùs, Rey de la Paz, que los bendice con su paz. Hijitos, hoy los invito, en modo especial, a ser mis portadores de paz en este mundo sin paz. Dios los bendecirà. Hijitos, no lo olviden: Yo soy su Madre. Con el Nino Jesùs entre mis brazos, les bendigo a todos con una bendiciòn especial. Gracias por haber respondido a mi llamado!"

Tambièn este ano, segùn el testimonio de los videntes Marìa y Jacov, el 25 de diciembre la Virgen apareciò con el Nino Jesùs entre sus brazos. Definitivamente, este es el icono que mejor ilustra las apariciones de Medjugorie; ya que de esta manera vieron los videntes a la Virgen el primer dìa (24 de junio de 1981) en la Colina de las Apariciones, y asì la continuan viendo en cada Navidad.


En el mensaje de este mes la Virgen dice: "Queridos Hijos: Tambièn hoy les traigo entre mis brazos al Nino Jesùs, Rey de la Paz, que los bendice con su paz."Una vez màs la Madre nos recuerda que Ella no hace otra cosa que traernos a nuestras vidas a Cristo. Marìa es la primera evangelizadora. Fue la primera evangelizada por el Arcàngel Gabriel y de inmediato, se contituyò en la primera evangelizadora llevando a Cristo a su pariente Isabel. Tambièn hoy, a nosotros, Marìa nos evangeliza. Por ser Medjugorie las apariciones màs prolongadas de Marìa, ha venido a ser su mayor centro de evangelizaciòn. Desde su gloriosa Asunciòn a los cielos, María no habìa evangelizado tanto a los hombres como, sin màs, ocurre hoy en Medjugorie. Han pasado 24 anos y seis meses de apariciones continuas e inumerables mensajes. Desde esta forma Dios Padre ha permitido que su Madre, antes de la venida de Su Hijo, se constituya en la Reina de la Evangelizaciòn. Y nos podemos preguntar: Cuàl es la misiòn de la Virgen en Medjugorie? : mostrarnos a Jesùs. Conducir, cuantos màs corazones sea posible a Cristo. Marìa quiere que la Navidad sea una verdadera conversiòn a su Hijo y una verdadera experiencia de fe. Por eso viene con el Nino Jesùs entre su brazos. Entonces, si queremos vivir la Navidad como se debe, debemos, con los ojos de Marìa, contemplar a Su Hijo que nace pobre, indefenso, humilde entre los animales y reconocido por los pequenos pastores que cuidaban al ras sus rebanos.

En el Mensaje la Virgen dice: "Hijitos, hoy los invito, en modo especial, a ser mis portadores de paz en este mundo sin paz. "Quien le abre las puertas de su corazòn a Jesùs, no tendrà dificultad en ser portador de paz. En dicho sentido, debemos recordar que Marìa y san Josè, fueron los primeros portadores de paz porque primero le habìan abierto sus corazones a Cristo. Para ellos era fàcil superar las pruebas y dificultades de la vida, no tanto porque Jesùs estaba con ellos, sino porque le habìan abierto sus corazones. Jesùs puede estar en muchas parroquias, sagrarios, santuarios, etc pero si la gente no le abre el corazòn, la paz no podrà llegar a las almas. Creo que no existe un solo hombre en la tierra que no desee la paz en su corazòn, pero pocos, seguramente, la conquistan.

La Virgen sabe que no es fàcil ser portador de paz y que, para llevarla a los demàs, la experiencia comienza y se desarrolla en el corazòn; porque, precisamente allì, es donde residen los recuerdos dolorosos y las heridas màs profundas. Pero paradòjicamente, es sòlamente allì donde se puede dar tambièn la experiencia del amor de Dios y donde se experimenta la salvaciòn otorgada por Cristo.

La Virgen nos muestra a Cristo, Rey de la Paz, para que nuestros corazones sean interpelados por El. Sean sanados por El. Sean purificados por El. Sean transformados por El. Entonces, sòlo de esta menera, se puede llevar la paz a los demàs. El mundo agoniza de paz, no porque estè en guerra sino porque no posee a Cristo como debe. Por eso dice la Gospa: „Los invito a ser mis portadores de paz en mundo sin paz‰. Entonces, vayamos a Jesùs que El nos darà la paz para llevarla a los demàs.

En el mensaje de este mes tambièn dice la Gospa: „Dios los bendecirà. Hijitos, no lo olviden: Yo soy su Madre‰. Recordemos que cuando nos hacemos portadores de paz, Dios bendice nuestra labor. Siempre un verdadero misionero de Jesùs y de Marìa, sale gratificado. Recordemos como Jesùs mismo dijo a sus discìpulos: "En la casa en que entren, digan primero: "Paz a esta casa" y se hubiere allì un hijo de paz, la paz de ustedes reposarà sobre èl; si no, se volverà a ustedes¨Lc 10:5. Entonces, llevar paz a los demàs tambièn significa recibirla. Dios bendice toda labor que se haga en beneficio de las almas. El misionero simpre es asistido por la gracia de Dios y recompesado por El mismo. La Virgen nos muestra, puès, un camino seguro para recir bendiciones especiales de Dios. Aunque, de cara al anuncio de paz, muchos corazones permanezcan cerrados. Recordemos, que lo que ha nosotros corresponde, no obstante, es siempre evangelizar. Aprender de la Virgen, que, como Madre, no se cansa de repertirnos las mismas cosas; a pesar de que muchos corazones escuchàndola, no le abren el corazòn.

En el mensaje, tambièn nos recuerda que es nuestra Madre. De manera especial quiere que la tengamos siempre presente porque nos dice: "no lo olviden" Seguro porque como Madre sabe que muchos de sus hijos, a pesar de amarla, admirarla, venerarla... , con frecuencia se olvidan de ella. En realidad no veo como un hijo pueda olvidarse de su madre. Pero sucede. Hay hijos ingratos e hijos fieles. Y lo que ocurre en el plano humano, tambièn sucede en el espiritual. Lamentablemente, no todos los cristianos aman a Marìa como debieran y no todos le rezan frecuentemente. Inclusive: hay quienes se oponen a la devociòn a Marìa pensando que esta le resta mèrito a Cristo. Por eso las palabras de la Virgen son atinadas una vez màs:"Hijitos, no lo olviden: Yo soy su Madre". Como diciendo, „no olviden que siempre estoy cerca de ustedes, que cuando lo deseen pueden venir a mi con confianza, que estoy aquì para ayudarlos. No me tengan miedo. La relaciòn que tuve con Jesùs en la tierra es la misma que tambièn tengo con ustedes ahora". Pensemos, entonces, que la Navidad tambièn es el tiempo propicio para encontrarnos con Marìa como Madre. Por otra parte, este mensaje nos està preparando para la pròxima solemnidad de Marìa Madre de Dios del primer dìa del ano; cuando la Iglesia celebra en un mismo dìa, la Jornada Mundial por la Paz y la Martenidad Divina de Marìa. Segùn el Papa PabloVI en la Marialis Cultus, dìa propicio para invocar a „Marìa Reina de la Paz".

Al finalizar el mensaje la Virgen dice: "Con el Nino Jesùs entre mis brazos, les bendigo a todos con una bendiciòn especial. Gracias por haber respondido a mi llamado!‰ La bendiciòn que trae Marìa no es sòlo para quien reside en Medjugorie, sino para toda la Iglesia y para toda la humanidad. Marìa desde el cielo nos bendice a todos en un dìa tan especial como la Navidad. En el origen de la palabra "bendecir"de"bene" "dictio", se entiende: el deseo, por la palabra que opera, hacer el bien al otro. Es decir, por la bendiciòn de Marìa recibimos el bienestar. En el sentido bìblico hebreo, la bendiciòn tambièn otorga paz, amor, salud, integridad fìsica y espiritual, etc. Todo ello lo podemos reibir de Marìa con el Nino Jesùs en su brazos maternales.

Ahora pasamos al mensaje que recibiò Jacov.

Tambièn este ano Jacov tuvo su apariciòn anual. Sucediò a las 2:45 de la tarde y durò 7 minutos. La Virgen apareciò momentos antes de la Hora de la Divina Misericordia. Su Mensaje fue: "Queridos Hijos: Hoy con Jesùs en mis brazos, de manera particular, los invito a la conversiòn. Hijos, durante todo este tiempo, que Dios me ha permitido estar con ustedes, incesantemente les he estado invitando a la conversiòn. Muchos de sus corazones han permanecido cerrados. Hijitos, Jesùs es paz, amor y gozo. Por lo tanto, decìdanse ahora por Jesùs. Comiencen a orar. Hijitos, sòlo a travès de Jesùs pueden optener la paz, el gozo y el corazòn colmado de amor. Hijitos yo los amo. Yo soy su Madre y les doy mi bendicòn materna"

En el mensaje anual por medio de Jacov, la Virgen nos recuerda que el mensaje màs importante que Ella trae desde Medjugorie a la Iglesia, es la Conversiòn. En ello se resume todo. La Conversiòn como sabemos, es decidirse por Dios. Es deciderse tambièn por la salud del alma, porque las mayores heridas del alma son causadas por la ausencia de Dios en el corazòn. Por consiguiente, decirse por la Conversiòn es decidirse por Dios. Decidirse por la salud, por el bienestar, por la paz, por el gozo. Cuando el hombre se convierte, todo ello le viene por anadidura. Celebrar la Navidad es decidirse por cambiar uno mismo. La Virgen lamenta, que, apareciendo por tantos anos, aun muchos corazones permanezcan cerrados. Indiferentes. Por eso una vez màs, como Madre, a todos nos hace la invitaciòn a la Conversiòn.

Recordemos que para Marìa, al igual que para Jesùs en el evangelio, la conversiòn es un proceso dinàmico que involucra toda la vida. No es algo de un momento sino de una batalla por conquistar la santidad. Pero en el tono que la Virgen lo dice en esta Navidad, hace referencia al inicio de un camino serio de conversiòn que las almas deben tomar. Es decir, seguramente la Virgen se da cuenta que muchos corazones siguen sus mensajes, van a Medjugorie, van a Misa, hasta se confiesan y siguen ofendiendo a Dios con pecados graves, inperfeciones continuas y apegos del corazòn. Para Marìa, las cosas comienzan a cambiar, si el hombre se decide a vivir como se debe la Coversiòn. Y para Ella convertirse significa poner la oraciòn en primer lugar. Por lo tanto, es sencillo darnos cuenta, a la luz del Inmaculado Corazòn de Marìa, quien està viviendo la conversiòn que Ella desea y quien no. No es el que peca o el que no peca, sino el que verdaderamente se decide por la oraciòn. Porque por lo general, quien no ora como debe, tampoco siente la gravedad del pecado y su vida frìvola. Cuando uno se decide por la oraciòn, por el contrario, sùbitamente se encuentra tambièn con su miseria, sus debilidades y sus falquezas. Y tambièn, como fruto de la oraciòn misma, simultaneamente, se abre a la salvaciòn que sòlo la otorga la infinita misericordia de Dios. Entonces, no es el ladròn, el usurero, el toxicodependiente, alcohòlico, etc, quienes necesitan la conversiòn, sino todos. El termòmetro para saber si caminamos o no con la Virgen, no es llevar sus insignias, rezar todos los dìas el rosario o frecuentar sus santuarios, sino poniendo siempre la oraciòn en primer lugar. Entonces, decidirse por la conversiòn es decidirse por la oraciòn. Pero en el mensaje, el camino a la oraciòn lo da en primer lugar, la experienciencia con Jesùs resucitado. Y de hecho, quien no se encuentra con El cara a cara, dificilmente podrà poner la oraciòn en primer lugar. Por eso la Virgen dice: "Hijitos, Jesùs es paz, amor y gozo. Por lo tanto, decìdanse ahora por Jesùs. Comiencen a orar. Hijitos, sòlo a travès de Jesùs pueden optener la paz, el gozo y el corazòn colmado de amor. Hijitos yo los amo. Yo soy su Madre y les doy mi bendiciòn materna"

En realidad, nadie deberìa tener temor de acercarse a Cristo porque en realidad, no nos busca para quitarnos libertad, ni complicarnos la vida, sino para brindarnos la vida abundante. La Virgen nos recuerda que todo aquello que el corazòn del hombre busca es, precisamente, lo que Jesùs, que es todo amor, ofrece a las almas. Por lo tanto, deciderse por la conversiòn, es decidirse por la verdadera vida, por la paz y por el amor. Que Jesùs haga posible la decisiòn de poner la oraciòn en primer lugar.

Feliz Navidad y las màs ricas bendiciones del Senor en el Nuevo Ano que està a las puertas!


COMENTARIO DEL PADRE FRANCISCO VERAR SOBRE EL MENSAJE DEL 25 DE NOVIEMBRE DE 2005

"Queridos hijos: También hoy los invito: oren, oren, oren hasta que la oración se convierta en vida. Hijitos, en este tiempo, de manera especial, yo oro ante Dios para que les dé el don de la fe. Sólo en la fe descubrirán el gozo del don de la vida que Dios les ha regalado; su corazón estará gozoso pensando en la eternidad. Yo estoy con ustedes y los amo con tierno amor. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!"

Cuando estamos por finalizar un año civil, y al inicio del tiempo litúrgico del Adviento, la Virgen santísima nuevamente nos ha invitado a la oración. Creo que es importante considerar, antes de reflexionar sobre el último mensaje, que el mensaje más bello de Medjugorie es siempre la presencia de María. Ella, por otra parte, ha asegurado a los videntes que tienen la aparición anual (Ivanka, Jacov y Mirjana) que continuarán con este don hasta el fin de sus vidas en la tierra. Podríamos pensar entonces, que al terminar las apariciones cotidianas para Vicka, Iván y Marija, que aun la siguen viendo todos los días donde estén, que la Virgen continuará apareciéndose, al menos, cada dos meses. Entonces, el gran regalo de Dios para la Iglesia y el mundo, desde Medjugorie, es la presencia de María. ¡Que bello regalo nos da el Señor en un mundo tan secularizado y de cara a la imposición del relativismo contemporaneo!

Creo que con Medjugorie, la Iglesia y el mundo están viviendo una gran oportunidad de renovación espiritual. Tengamos presente que María fue la primera carismática y es Esposa del Espíritu Santo por excelencia. Abrirse a María hoy es abrirse a la renovación de la Iglesia por medio del Espíritu. El Espíritu Santo y María preparan la venida de Jesús. Con palabras del Apocalipsis podríamos rezar: "El Espíritu y la Novia dicen: "¡Ven!" cf. Ap 22:17

En el mensaje de este mes, nuevamente la Madre nos ha hecho su llamado habitual a la oración. No es la primera vez que oímos de sus labios: "Oren, oren, oren"pero si puede ser para muchos, el inicio de una seria decisión por la oración continua, que es lo que busca María con este llamado.

El mensaje de este mes podría ser la continuación del mes pasado cuando dijo: "Crean, oren y amen para que estén cerca de Dios". Ahora nos dice: "Oren, oren, oren, hasta que la oración se convierta en vida". En el fondo, ambos mensajes son lo mismo: La Virgen lo que desea es que nuestros corazones estén siempre cerca de Dios por medio de la oración incesante.

El tiempo de Adviento que comenzamos a celebrar como preparación a la Navidad, es tiempo propicio para acercar, cuanto más sea posible, el corazón a Dios. Sin embargo, la realidad que vive mucha gente es distinta. En muchos países cuando llegan las fiestas de fin de año, en lo que menos se piensa es en la oración, la eucaristía diaria, la Confesión, la adoración silenciosa del santísimo, etc. La Virgen sabe que muchos de sus hijos están inmersos en una sociedad que sofoca el espíritu penitencial del Adviento, y que intenta separarlos del verdadero misterio de la Navidad, con el comercio y trinar de fiestas con sabor neopagano. Por eso, desde ahora, la Madre convoca a sus hijos con la oración incesante. Precisamente, para que por medio de ella nuestros corazones se orienten, como se debe: hacia el misterio de la Encarnación del Hijo de Dios y su nacimiento entre nosotros.

El tiempo de Adviento que la Iglesia celebra ahora, es un tiempo fuerte de oración y ayuno. Basta recordar el testimonio de santa Clara de Asís y de san Francisco, para quienes este tiempo significaba un ayuno prolongado de cuarenta días a pan y agua. Sin embargo, la sociedad de consumo en la que estamos, sugiere cosas diversas.

La Virgen no quiere que en este tiempo dejemos las iglesias y los grupos de oración vacíos, si no que pensemos en lo que ahora cuenta más para Dios: la oración. En efecto, Ella no ha dicho: „compren, compren, compren hasta que las compras se transformen en vida‰, sino: „oren, oren, oren hasta que la oración se convierta en vida‰. Entonces, lo más importante no es dar vueltas por la calle para ver que compro para la Navidad sino orar. Habrá algunos que no vean las cosas de esta manera pero la Virgen sabe lo que más nos conviene: Orar, orar, y orar hasta que la oración llegue hacer vida. La Virgen quiere que recuperemos el sentido verdadero del Adviento y de la Navidad a través de la oración incesante.

Por otra parte, debemos recordar que en la aparición del dos de noviembre pasado, cuando la Virgen apareció a Mirjana para orar por los no creyentes apareció bastante triste y acongojada. Dijo Mirjana después de la aparición, le preguntó: "cómo podríamos ayudarla a reparar sus lágrimas", y la Virgen no dio respuesta alguna. Ahora sabemos lo que podemos hacer: Orar, orar, y orar.

A mi modo de ver, la mejor manera de vivir este mensaje hasta los próximos dos que nos dará en ocasión de la Navidad, es permitiéndole a Dios que, en este tiempo de Adviento, sea Él quien ocupe el primer lugar en nuestras vidas; y no los compromisos sociales que pudiésemos tener. Hay que recordar que estamos frente a una de las fiestas más solemnes e importantes de todo el año: la del nacimiento de Jesús. La Navidad no es la fiesta de las familias, ni la de los niños, aunque podría tener estas matizaciones. Sino la del cumpleaños de Jesús, nuestro salvador. Tan fuerte ha penetrado la sociedad de consumo en occidente que en muchas parroquias y comunidades cristianas ya no se celebra la Misa de nochebuena a media noche, como lo manda el misal romano. Sería bueno recordar a este tenor, que en una ocasión le preguntaron a la Virgen si la misa de Navidad en la parroquia de Medjugorie se podría adelantar a una hora más temprana y Ella respondió: "Que sea celebrada a media noche"; y en Medjugorie desde hace muchos años, antes de la misa de medianoche, se hacen, con todos lo peregrinos presentes, dos horas seguidas de adoración eucarística.

Tengamos presente, que la Navidad no es para pasarla en casa comiendo manjares suculentos, ingiriendo bebidas alcohólicas, bailando, etc., sino para pasarla en la Iglesia adorando a Jesús que nace en cada eucaristía de manos del sacerdote. Probablemente, la Virgen, desde ahora, quiere conducir nuestros corazones hacia la correcta espiritualidad de la Navidad: la de la adoración, cuando dice: "oren, oren, oren hasta que la oración se convierta en vida". Y por supuesto, que quienes vivieron esa espiritualidad primero, fueron Ella misma y san José. La Virgen le comentó a Jelena de Medjugorie hablándole en una ocasión acerca del misterio de la Navidad, que la noche en que Jesús nació en Belén, después del alumbramiento, Ella y san José pasaron toda la noche en adoración del niño recién nacido. Entonces, será imposible pasar la Navidad en adoración, si nuestro corazón desde ahora, no se orienta a Jesús por medio de la oración incesante.

La Virgen ha dicho que hay que orar "hasta que la oración se convierta en vida". Esto quiere decir, a mi modo de ver, dos cosas esenciales. Por una parte, que la oración debe hacerse siempre con el corazón y por otra, que el hombre está llamado ha transformarse en oración misma; al estilo Francisco y P. Pío, que eran hombres hechos oración u oración hecha hombres. Entonces, no se trata solamente de orar. Si no de orar con el corazón, de lo contrario, la oración no puede transformarse en vida. La oración puede ser para muchos algo mecánico. Recordemos que muchos, a pesar que oran aparentemente lo "suficiente", siguen siendo dominados por la tristeza, los miedos, los desánimos, traumas severos, sentimientos de culpas, etc. Y en tal caso, podríamos decir, la oración no se ha transformado en vida. Sin embargo, cuando se ora con el corazón y se persevera en ella, la oración misma se hace vida. Es cuando se cumplen las palabras de Jesús en el evangelio:"Yo he venido para que ustedes tengan vida y la tengan en abundancia"Jn 10:10. La Virgen sabe que mucha gente no tiene deseos de vivir, se sienten desalentados, desanimados, tristes"y por consiguiente, Ella aspira a que todos conquisten la vida verdadera por medio de la oración. Pero, habría que precisar, además, que para María, la oración que debemos hacer, no es sólo para salir de nuestras propias situaciones de muerte, sino que para que también le ayudemos, a realizar su plan de paz y de reconciliación entre los hombres. Cuando dice: "Oren, oren, oren, hasta que la oración se transforme en vida"debemos entender, también, que con nuestras oraciones podamos transformar la vida de los demás.

Y en cuanto a que la misma oración se hace vida, bastaría con precisar que según el evangelio, la oración es siempre un manantial de vida. Quien ora como debe experimenta ese manantial y logra que ese manantial llegue a los demás. A mi modo de ver, el llamado que la Virgen hace para este mes, está en función también de las muchas formas incorrectas de la oración, porque de lo contrario no diría „hasta que la oración se convierta en vida‰. Muchos oran para pedir algo y no precisamente porque se sientan enamorados de Dios. Y otros, cuando lo hacen, no saben cómo orar. Ahora, frente a ambas actitudes y otras similares, la Virgen, cómo Maestra de vida interior, sin hacer alusión a las diversas formas de orar o sus diversas expresiones, sencillamente dice, que "hay que orar, hasta que la oración se haga vida en nosotros". Por lo tanto, el termómetro para saber que hemos orado correctamente, es cuando la oración ha venido a ser parte de nosotros mismos. Algo esencial a nuestra "anatomía".

En el mensaje también dice: "Hijitos, en este tiempo, de manera especial, yo oro ante Dios para que les dé el don de la fe. Sólo en la fe descubrirán el gozo del don de la vida que Dios les ha regalado; su corazón estará gozoso pensando en la eternidad". Nuevamente vemos la referencia al mensaje del mes pasado, cuando dijo: "Crean"para que estén cerca de Dios". Sabemos que desde el principio de las apariciones la fe ha sido uno de los mensajes más importantes de la Virgen. Cabe destacar, que en estos tiempos de Adviento, la Madre está orando para que tengamos más fe y por medio suyo, descubramos el gozo del don de la vida que Dios nos ha dado. Yo pienso que si María ora por esta intención, nosotros no podemos hacer menos.

A cerca de la fe de la que nos habla la Virgen, habría que precisar igualmente, dos cosas: La fe es un don que Dios nos ha regalado en el bautismo y ésta se fortalece y aumenta con nuestras oraciones. Sin fe, podríamos decir, tampoco podríamos vivir el misterio de la Navidad como se debe. El hecho de que María ore para que tengamos fe, no significa en manera alguna que no la tengamos, sino que sus oraciones nos ayudarán para que la tengamos más firme y aumente más. Ello nos hace comprender cuan importante es la fe para María y para nosotros de cara al Misterio de la Navidad ya cerca.

La Virgen para celebrar el misterio de la primera Navidad creyó en las palabras del Arcángel Gabriel y por eso la felicitó Isabel: "Dichosa tú que has creído por que lo que te ha dicho el Señor se cumplirá"Lc 1:45. Cristo se hizo hombre, encarnándose en el vientre de María por medio de su fe, y del mismo modo, para que Jesús se encarne hoy en nosotros, es imprescindible tener una fe firme. Luego la recta que la Madre nos trae para este Adviento son dos: la oración continua hasta que llegue a ser vida y la fe firme. Por otra parte, nos recuerda que está intercediendo por nosotros por este fin.

Gracias Señor Jesús por el don de tu Madre entre nosotros. La Reina de la Paz y del Amor nos enseña a vivir la Navidad como Ella la vivió: en oración y con fe firme en Tu venida a la tierra.

Haznos comprender Jesús que sin oración continua y sin fe firme en tu persona, en tus palabras, no podremos celebrar la Navidad como tu Madre lo espera. Desde ahora nos abrimos a Ti para que renueves nuestra fe en la próxima Navidad. No permitas que el espíritu de consumo nos aparte de lo esencial que debemos vivir estos días.

Oh ven Espíritu Santo y llena nuestros corazones de Ti, como en el primer Pentecostés de Nazaret cuando descendiste en María para engendrar al Hijo de Dios. Ven y desciende en nosotros hoy y dispón nuestro corazón a la llegad de Jesús en esta Navidad.

María Tu eres la Estrella que nos guía a Jesús. Permite que nuestro corazón hoy permanezca abierto a Él y a Ti por medio de nuestra oración incesante, amén.


COMENTARIO DEL PADRE FRANCISCO VERAR SOBRE EL MENSAJE DEL 25 DE OCTUBRE DE 2005

“Hijitos: Crean, oren y amen y Dios estará cerca de ustedes; Él les dará las gracias que ustedes buscan. Yo soy un Don para ustedes porque Dios me permite día a día estar con ustedes y amarlos a cada uno con amor infinito. Por eso, hijitos, en oración y humildad, abran sus corazones y sean testigos de mi presencia. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Ante todo, debemos precisar que la Virgen inicia el mensaje de este mes en forma diferente. Habitualmente nos dice: “Queridos hijos: Hoy...”. Y en esta ocasión, sin embargo, comienza con la expresión “hijitos”. Lo cual evoca más ternura y dulzura. Quizá es también una advertencia ya que cambia el tono de dirigirse a nosotros. Seguramente, de esta manera, quiere llamar la atención a sus hijos. Luego, en lugar de decir “hoy los invito...” pasa de inmediato al mensaje. Y esto también es indicativo. Porque nos hace pensar que el mensaje nos es solamente para el mes. En tal caso, podría resumir los anteriores, presentándonos además, un hermoso programa espiritual en forma de síntesis.

Recordemos, por otra parte, que este mensaje se da en ocasión del mes del rosario y cuando con un esperanzador sínodo, la Iglesia concluye el Año de la Eucaristía en el día mundial de la misiones.

La Virgen dice: “Hijitos: Crean, oren y amen y Dios estará cerca de ustedes”.

En realidad, para que Dios esté cerca de nosotros, no debemos ni creer, ni orar, ni amar. Porque Dios es un buen Padre y para estar cerca de nosotros no son necesarios estos actos de piedad. Dios es amor y es omnipresente. Está en todas partes y siempre pendiente de cada una de nuestras necesidades. Seguramente, ¡mucho más de lo que la gente se imagina! Un buen padre, que vela por sus hijos, no espera que sus hijos le invoquen y acudan a Él para ayudarles. En tal caso, Él proveerá de forma anticipada y nunca dejará de acompañarlos providentemente. Entonces, el mensaje de la Virgen, no vendría ha contradecir lo que ya Su Hijo nos enseñó en el evangelio cuando dice, efectivamente, que “el Padre del cielo sabe de que cosas tenemos necesidad”. Entonces: ¿En qué sentido la Virgen nos puede decir: “Hijitos: Crean, oren y amen y Dios estará cerca de ustedes”? A mi modo de ver: es a partir del afecto que el corazón del hombre experimenta, acerca de la presencia de Dios, cuando ejercita esos tres actos de piedad. Es decir, si el hombre se abre a la fe, cree, ora y ama, el corazón, indudablemente, se sentirá más cerca de Dios. El hombre que más cree, más ora y más ama, más experimenta a Dios. Y el que menos cree, menos ora y menos ama, menos lo experimenta. No porque la presencia de Dios en el hombre esté condicionada de la fe, la oración y el amor, sino, porque el corazón se siente “cerca” de Dios cuando cree cuando ora y cuando ama. Y la Virgen quiere que sus hijos se sientan siempre cerca de su Padre. Es como cuando un enamorado quiere que su pareja se “sienta” cerca de él, aunque físicamente no lo esté.

Dios está muy cerca de nosotros y muchos no lo sienten cercano porque no oran, no aman y no creen.

Lo que la Virgen desea, es que el creyente experimente lo que ante Dios es siempre una realidad: Que Dios siempre está cerca de sus hijos. Entonces, el sentimiento de la presencia de Dios en el corazón depende del ejercicio de la fe. El hombre es lo que vive, lo que hace. Ya había escrito san Pablo casi dos mil años atrás: “que el hombre que vive en la carne desea lo carnal y quien vive en el Espíritu desea lo espiritual”. Y Jesús dijo que “la carne no sirve de nada”. Y que: “mis palabras son espíritu y son vida”. Quien escoge el mundo deseará lo que el mundo le ofrece y quien elija a Dios, y le dé, como dice la Virgen el “primer lugar en su vida” deseará lo que Dios le ofrece. El hombre es lo que vive. Por eso dice María: “Hijitos: Crean, oren y amen, y Dios estará cerca de ustedes”. Es como si dijera: “de esta manera lo sentirán, se darán cuenta que vive en ustedes”.

Hay gente que quiere experimentar a Dios y no oran lo suficiente. No aman. No tienen fe. La Virgen como madre sabe lo agitado que está el mundo en el que vivimos y es conciente del activismo en el que han caído muchos de sus hijos. Cuando una buena madre se da cuenta de los errores de sus hijos les habla con ternura y le advierte donde están las faltas. Eso es lo que hace María con nosotros.

Además, este mensaje, es como una síntesis de los anteriores. Viene como conclusión de un ciclo de “llamados”. Propio cuando concluye el “Año de la Eucaristía”. Veamos en él las “proposiciones” de la Virgen para vivir cuanto la Iglesia nos ha enseñado en este Año: Creer, orar y amar para vivir la eucaristía. Es todo un programa de vida. Es un secreto espiritual para que muchos recuperen el “primer amor” con el Señor. Para que renueven el fuego de la presencia viva de Dios en sus almas. Los tres verbos son inseparables y vienen a ser como las coordenadas principales de la vida espiritual de un hijo de María. Las tres coordenadas, por lo demás, que la misma Biblia subraya de la vida espiritual de María en la tierra: mujer por antonomasia de fe, de oración y de amor.

La Virgen también dice en el mensaje: “Él les dará las gracias que ustedes buscan”. Esta parte del mensaje también es muy importante. Porque Dios es justo y sabe recompensar a quien más se esfuerza en buscarle. La vida de los santos lo corroboran. Si no fuera si, no tendría algún mérito esforzarse en la vida espiritual y no tendría sentido lo que ya Jesús afirmó cuando dijo: “que el reino de los cielos lo arrebatan los valientes”. Y que “la puerta que conduce a la salvación es angosta y son pocos los que entran por ella”.

Muchos quieren recibir gracias especiales pero no quieren moverse. En la historia de la Iglesia hay casos de santos que llegaron hasta resucitar muertos, como san Antonio de Padua y san Martín de Porres. Y lo hicieron porque eran almas que oraban mucho, hacían penitencia, tenían una gran fe sobre todo, amaban a Dios y al prójimo.

La Virgen dijo en un mensaje: “ustedes quieren recibir gracias pero no quieren orar y por lo tanto, aunque quisiera, no los puedo ayudar porque no quieren moverse”. Entonces, es sencillo: más gracias recibe quien más cree, más ora y más ama. El problema es que estamos en un mundo materializado y el hombre se transforma, sin darse cuenta, en lo que el mundo le ofrece; aunque tenga sus convicciones cristianas. Por eso la presencia de la Virgen es un gran Don. Viene a corregir las cosas. En efecto, Ella ha dicho: “Yo soy un Don para ustedes porque Dios me permite día a día estar con ustedes y a amarlos a cada uno con amor infinito”.

María reconoce en el cielo que el amor que Ella tiene para nosotros es un don que ha recibido de Dios para nosotros. Creo que también nosotros debemos reconocerlo.

Con María apareciéndose todos los días en Medjugorje por 24 años y 4 meses, la Iglesia tiene una gran oportunidad para renovarse. Para evitar los males que el mismo hombre ha preparado con su indiferencia hacia Dios. Por otra parte, en el mensaje de este mes, la Virgen vuelve a utilizar una expresión hermosísima que en mensajes anteriores ya había puntualizado: “Yo los amo a cada uno con un amor infinito”. A mi modo de ver, esto significa dos cosas: que el amor del paraíso que Ella tiene para nosotros es infinito. La eternidad no termina. Las almas que gozan de la visión beatífica de Dios aman por la eternidad. Como Él. Por otra parte, la Virgen espera que sus hijos no se conformen pensando que ya han experimentado todo Su amor. En otras palabras, nos está invitando a acercarnos más a Ella. Recordemos como en un mensaje dijo: “Queridos hijos: ¡si ustedes supieran cuanto los amo llorarían de alegría!”


Por último dice: “Por eso, hijitos, en oración y humildad abran sus corazones y sean testigos de mi presencia”. Esta última parte, también es importante. Es un “envío”. A no quedarnos solamente en la devoción piadosa de María, sin ser sus testigos en el mundo. La Virgen quiere que la ayudemos a salvar almas. Ella dijo en una ocasión: “No pido nada para mi misma sino por la salvación de ustedes”. Luego, ayudemos a María ayudándonos a nosotros mismos. Cuando en “oración y humildad” abrimos el corazón a Dios y a su amor. Sólo de esta manera podremos ser verdaderos testigos del plan que María trae al mundo. La “evangelización” comienza por uno mismo.

Hoy día con facilidad los jóvenes aprenden a utilizar un nuevo programa de computadoras. Los niños aprenden los juegos de video. Muchos profesionales se esmeran en adquirir más títulos... y sin embargo, podríamos decir, el hombre se aleja cada vez más de Dios. Basta ver las leyes que está haciendo en perjuicio de la humanidad cuando legaliza el aborto, con el divorcio express, el matrimonio de homosexuales, etc. Como ha dicho la Virgen: “el hombre vive como si Dios no existiera”. Y en el fondo, porque no ha aprendido a abrirle el corazón a Dios. Muchos no saben mandar en su corazón.

Una vez leí que cuando uno de los tres astronautas norteamericanos fueron a la luna, uno de ellos cuando se vio en el espacio, comentó irónicamente que “no había visto el cielo”. Y por consiguiente, Dios no existía. Yo reflexione de inmediato y pensé: “a veces puede ser más fácil aprender a conducir una nave al espacio y llegar hasta luna, que a prender a dirigir el corazón hacia Dios”. El punto está, que para el hombre moderno, aprender a manejar un cohete espacial tendría más mérito que experimentar a Dios en el corazón. Pero para Dios no es así.

“¡Qué difícil”, dijo Jesús, “es que un rico entre al reino de los cielos!” No por ser rico, seguramente, porque Jesús tenía amigos ricos, sino por no abrir el corazón a Dios a causa de las riquezas. Y eso se aplicaría además hoy: a causa del trabajo, a causa de los estudios, a causa de las diversiones, etc.

Entonces, pensemos en lo que más cuenta para Dios y busquemos primero Su reino y todas las demás cosas nos vendrán por añadidura.

¡Sea alabado Jesucristo!


COMENTARIO DEL PADRE FRANCISCO VERAR SOBRE EL MENSAJE DEL 25 DE JULIO DE 2005

“Queridos hijos: También hoy los invito a llenar su jornada diaria con pequeñas y fervorosas oraciones. Cuando oran su corazón está abierto y Dios los ama con amor particular y les regala gracias especiales. Por lo tanto, utilicen este tiempo de gracia y dedíquenlo a Dios; ¡ahora más que nunca! Hagan novenas de ayuno y de renuncias para que Satanás se aleje de ustedes y la gracia permanecerá alrededor de ustedes. Yo les estoy cerca e intercedo por cada uno de ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”
 
Luego de las celebraciones del 24? aniversario de la primera aparición de la santísima Virgen en Medjugorie, nos viene este hermoso mensaje con el cual podríamos ver, como el inicio del tiempo de preparación del próximo aniversario, cuando cumpliremos las bodas de plata de este gran evento mariano. La Virgen dice: “Queridos hijos: También hoy los invito a llenar su jornada diaria con pequeñas y fervorosas oraciones.” Todos conocemos en la tradición de la Iglesia la importancia que tienen las jaculatorias. Son pequeñas oraciones fervorosas que nos ayudan a vivir durante el día en la presencia de Dios repitiéndolas mentalmente; las denominadas oraciones de “flecha o lanza” dirigidas a Dios. De ahí su significado etimológico en latín.
 
La Virgen desde el principio de sus apariciones, además de pedirnos rezar cada día, al menos, tres partes del Rosario, recomendó también, “llenar los espacios pequeños de la jornada cotidiana con pequeñas y fervorosas oraciones”, y más adelante dijo: “Queridos hijos: que la oración sea la vida de ustedes”.
 
En la Iglesia conocemos muchas de esas jaculatorias que la Virgen nos pide rezar durante el día. Algunas de ellas están tomadas de los Salmos, de la Biblia en general o del mismo Evangelio. Otras, en cambio, las conocemos a razón de revelaciones privadas como en el caso da la Medalla Milagrosa (¡oh María sin pecado concebida…!) del Sagrado Corazón de Jesús o de la Divina Misericordia (¡Jesús en ti confío!). Lo importante es considerar que en este mes, la Madre nos pide que llenemos los espacios de nuestra jornada diaria con jaculatorias; además de los momentos principales de la oración cotidiana: media hora en la mañana y media hora en la tarde.
 
En relación a las jaculatorias que podemos rezar durante el día, recordemos que la Virgen no impone alguna en particular. Sólo nos recomienda que “se llene la jornada diaria con pequeñas y fervorosas oraciones”, lo que supone, que conocemos muchas de ellas como prolongación o preparación de la celebración de la santa Misa y para llenar los espacios de la jornada cotidiana. Cada cual, pues, buscará las jaculatorias de su preferencia para rezarlas durante el día. La Virgen lo que desea es que nuestro corazón viva siempre unido a Dios y la oración sea la cadena de amor que lo ata a su creador.
 
También dice en su mensaje de este mes: “Cuando oran su corazón está abierto y Dios los ama con amor particular y les regala gracias especiales”. La oración para María es la llave que abre el corazón del hombre a Dios. Muchos pueden tener la intención de abrir el corazón a Dios pero sin oración es imposible. Cuando el hombre se decide a orar es cuando el corazón se abre. Una cosa trae como consecuencia la otra. No hay apertura del corazón si el hombre no comienza a dirigir su mente y sus sentimientos cada día a Dios. El Catecismo de la Iglesia Católica atinadamente, hablando de la oración, dice: "Que la oración es la elevación del alma a Dios o la petición de los bienes convenientes" 2559. Entonces es importante orar para que el corazón se abra a Dios. La apertura del corazón a Dios la da la oración misma. El hombre que no ora tendrá dificultad para abrir su corazón a Dios. Pero el que ora tiene siempre la puerta abierta. Y cuando esto ocurre, la Virgen dice nos dice que "Dios los ama con amor particular y nos regala gracias especiales". No porque el amor de Dios hacia nosotros esté condicionado por nuestra oración, sino por que la oración misma nos descubre su inmenso amor. Cuando el hombre ora es cuando es capas de experimentar el amor de Dios. Dios mismo le amará de un modo especial como recompensa de su búsqueda.
 
Dios que nos creo, sabe las dificultades modernas que tenemos los humanos para comunicarnos con Él. Y sabe que con frecuencia, podemos estar más en sintonía con el mundo que con Él. Y es lógico, que en un mundo donde hay tantas distracciones, Dios tenga mayor preferencia para mostrar Su amor especial, hacia a aquellos que le buscan con más empeño a través de la oración.
 
También dice la Virgen que Dios nos "regala gracias especiales". Esto coincide con el evangelio, cuando Cristo nos dice que "hay que orar hasta que la puerta se abra". Que el que busca recibe y quien llama se le abre”. Quien más ora, por consiguiente, más gracias especiales recibirá de Dios. La Virgen decía en una ocasión: “ustedes quieren recibir gracias especiales pero no quieren orar y si no oran, aunque les quiera ayudar, no les puedo conceder las gracias que necesitan” Entonces, las gracias especiales vienen de la oración misma. Cuando el hombre ora, experimenta la gracia de Dios, experimenta su paz, su amor, su alegría… en otras palabras se transforma en Él. El hombre se “diviniza” cada vez más. La mayor gracia que Dios nos puede conceder es que Él mismo viva en nosotros por medio de la oración. Entonces no hará falta nada más.
 
También en el mensaje la Virgen dice: "Por lo tanto, utilicen este tiempo de gracia y dedíquenlo a Dios, ahora más que nunca. Hagan novenas de ayuno y de renuncias para que Satanás se aleje de ustedes y la gracia permanecerá alrededor de ustedes". Quizá sea esta la parte más importante del mensaje. La Virgen nos está pidiendo una respuesta determinante de santidad. Habla en primer lugar de utilizar este “tiempo de gracia”. Ya sabemos que cuando habla de "este tiempo de gracia"es el tiempo que trascurre de sus apariciones diarias en Medjugorie. Lo que venga después dependerá de la respuesta a sus mensajes. Por consiguiente, hay que ver el presente como un tiempo de misericordia, de amor y de una privilegiada “hora de María” frente a tantos desaciertos de la humanidad. Y esta hora de María es también la de "sus hijos"porque la Madre sin sus hijos no puede lograr la paz y salvación de las almas que espera. María quiere que la ayudemos en esta hora particular de la historia. Quiere interceder por la humanidad, quizá como nunca antes en la historia y por ello, nos suplica, insistentemente, que la ayudemos con nuestras oraciones y sacrificios. Quiere que de un modo especial, este tiempo este dedicado a Dios, como nunca antes. Seguramente la Virgen ve mejor que nosotros el peligro que nos acecha. Todos escuchamos amenazas de terrorismos, guerras, de uniones de homosexuales en matrimonios con adopción de niños, de legalización del aborto, eutanasia, de "divorcio express", (como en España) pero todo eso no es más que una sombra de lo que está ocurriendo en el corazón del hombre con funestas consecuencias para la humanidad. Y lo peor, las consecuencias nefastas que puedan venir. La Virgen como madre está preocupada por nosotros y una vez más nos suplica que la ayudemos. ¿Cómo? Viviendo sus mensajes. Especialmente el de la oración con el corazón para que el corazón permanezca abierto a Dios y luego comenzar ayunar y hacer renuncias específicas a lo que pueda estar apegado el corazón.
 
En el mensaje de este mes hay una modalidad especial que la Virgen menciona: “Hagan novenas de ayuno y de renuncias para que Satanás se aleje de ustedes y la gracia permanecerá alrededor de ustedes”. Ya sabemos que cuando la Virgen ha hablado del ayuno no ha impuesto alguna forma particular. Sólo ha especificado que el mejor ayuno es el ayuno a pan y agua. Es decir: sustituir las tres habituales comidas del día por sólo pan y agua. Y si ahora nos pide que hagamos novenas de ayuno, es de suponer que alguno podrá responder con novenas de ayuno a pan y agua. Para quienes escucharon el mensaje de la Virgen el 14 de agosto de 1984 cuando pidió ayunar todos los miércoles y viernes a pan y agua, ahora nos les será difícil ayunar a pan y agua nueve días. Pero para quienes escuchan hablar de ayuno por vez primera y para aquellos que nunca lo han hecho, les será prácticamente imposible ayunar nueve días. Recordemos que la Virgen es una buena Maestra y que poco a poco está trabajando en el corazón de sus hijos con una bella y eficaz pedagogía de santidad desde hace 24 años. Ayunar nueve días de seguido no es difícil cuando se ha tenido el entrenamiento por varios años y cuando se ha estado orando tres veces al día la corona del Rosario. Pero para quien el ayuno no es más que una carga tendrá dificultad en poner en práctica este mensaje.

Conviene recordarle a aquellos que no están habituados al ayuno, que la madre no espera que hagan de salida nueve días. Para ellos, la novena podría ser solamente de renuncias. Pero para quien ya ayuna con frecuencia, podría lanzarse a los nueve días. En este caso, podría ingerir durante el día, algún alimento complementario para tener las calorías necesarias para a fin de responder a las obligaciones de estado
 
También hay que considerar, que la Virgen mencionó que la mejor forma de ayunar es siempre evitando el pecado, y es de suponer, que ofrecer una novena de ayuno en la práctica, conllevaría renunciar al pecado por ese tiempo. Como vemos, hay variadas formas de cumplir con este mensaje.
 
Ahora es importante considerar la razón del porqué la Virgen nos pide que ayunemos y renunciemos a algo que nos agrada por nueve días: para que Satanás se aleje de nosotros. Me parece que esto es importante destacarlo: el hecho que la Virgen nos hace tomar conciencia de la influencia de Satanás que todos podamos tener, y que no basta las oraciones de liberación, la confesión, la eucaristía y las demás oraciones que hagamos para que Satanás se aleje de nosotros. La Virgen, en este mensaje, insiste que para reprender a Satanás es necesario ayunar y practicar las renuncias. Entonces el mensaje de este mes es un ejercicio de discernimiento para que todos profundicemos en como el maligno no está atacando y que un arma poderosa contra el es el ayuno prolongado. En este caso conviene considerar que el ayuno no nos hace daño. En tal caso, el daño nos lo pudiéramos hacer nosotros de no ayunar. En un tiempo donde nos vemos saturados de información y publicidad del “buen comer” la Virgen promueve la “cultura del ayuno y de las renuncias”.
 
También dice: “Yo les estoy cerca e intercedo por cada uno de ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”. Esta última parte del mensaje también es bella. La cercanía de la persona de María y su agradecimiento por poner en práctica su mensaje, nos estimulan para llevar a la práctica cuanto nos pide. La Madre no sólo nos educa sino que además, con da el regalo de su presencia cercana el cual es gracia para vivir los mensajes. Ahora nos toca responder confiando que María nos sostiene en sus brazos maternales.


COMENTARIO DEL PADRE FRANCISCO VERAR SOBRE EL MENSAJE DEL 24 ANIVERSARIO - 25 DE JUNIO DE 2005
Cuando celebramos 24 años de la presencia de la santísima Virgen en Medjugorie, la "Gospa"nos regala este bello mensaje. Cabe señalar, que días antes, la Virgen estaba hablando a los peregrinos durante la Novena a través del vidente Iván. Cuando él está en Medjugorie, la Virgen lo invita a subir a la Colina con su grupo de oración, para que los peregrinos también participen de la aparición. Así el día 17 de junio, la Virgen apareció en la Colina con todos los peregrinos presentes y dio el siguiente mensaje: "Queridos hijos: Con alegría, también esta noche, los invito a acoger mis mensajes. En modo particular, los invito, hijitos, en este tiempo de gracia, a orar en familia y a orar por la santidad de la familia". También el 24 de junio, víspera de su fiesta, habló a los peregrinos a través de Iván diciendo:"Queridos hijos: Con alegría esta noche los invito a aceptar y renovar mis mensajes. En modo especial, invito a esta parroquia que desde el inicio me ha acogido con tanta alegría. Deseo que esta parroquia viva mis mensajes y que continúe siguiéndome‰. Por otra parte, debemos recordar, que también este año, la Virgen le apareció a Ivanka como se lo prometió cuando recibió el 10? secreto en el‚ 85 y no tuvo más apariciones diarias. Ese día la Virgen le mencionó que la vería una vez al año, hasta el fin de su vida en la tierra. El mensaje a través de Ivanka este año fue: "Queridos hijos: Ámense los unos a los otros con el amor de mi Hijo. Paz, paz, paz". También Ivanka asegura que la Virgen en su aparición anual le habló del 6? secreto.

Todo esto nos dice, que el mensaje más bello que nuestra Madre nos da desde Medjugorie es su presencia prolongada. María está allí apareciéndose todos los días por la paz del mundo y la conversión de los hombres.

En el mensaje de este mes, nos dice a todos: „¡Queridos hijos! Hoy les agradezco por cada sacrificio que han ofrecido por mis intenciones". La "Gospa" sabe agradecer, aunque de hecho, sabe que no todos los que escuchan sus mensajes, los ponen en práctica. Como buena madre, agradece lo que cada uno pueda hacer por sus intenciones. Esto es bello. Ella sabe que todo esfuerzo no es en vano, sino que sirve al "bien y la paz"; como en otra ocasión mencionó. Ahora, con esta nueva invitación, debemos continuar ofreciendo más sacrificios por sus intenciones. Yo veo este agradecimiento, como otra manera de decirnos: "sigan sacrificándose por mis intenciones". Al agradecer lo que hacemos por Ella, nos invita a la vez, a continuar; con el mismo programa emprendido. Y lo vemos en los mensajes que estaba dando en la Colina de las Apariciones; donde dejará el signo visible al concluir sus manifestaciones diarias.

María espera, que ahora que iniciamos, la preparación para el XXV aniversario, no dejemos a un lado el programa que ya conocemos: rezar cada día tres partes del rosario, acudir a Misa, si es posible todos los días; el ayuno a pan y agua los miércoles y viernes; la confesión mensual; el grupo de oración, etc. El programa de la Virgen lleva al bien y la paz. Todo lo que hacemos por Ella nos lo recompensará en el cielo y desde ahora lo comenzamos a pregustar.

También ha dicho:"Hijitos, los invito a ser mis apóstoles de paz y de amor en sus familias y en el mundo". Al cumplirse un aniversario más de su primera aparición, la Virgen resume con pocas palabras lo que espera de todos: Ser apóstoles de paz y de amor. Quien se esfuerza en vivir sus mensajes, ha debido experimentar en carne propia lo que significa ser apóstol de „paz y de amor". Quien no toma en serio sus mensajes, lo verá como un imposible. Las palabras de la Virgen no son filosofía, ideales, abstracción "la Virgen sabe que todos podemos ser apóstoles de paz y de amor a través de la vivencia de sus mensajes. Para ser apóstoles de paz y de amor no basta la firme voluntad de serlo, sino la transformación del corazón. Y quien vive de cerca los mensajes de la Virgen, su corazón, poco a poco, se transforma. Por eso quien no ayuna, no ora como debe, no se confiesa, no acude regularmente a la eucaristía" no podrá ser, como espera María, apóstol de paz y de amor. Los santos lo lograron y la Madre de Dios sabe que todos lo podemos lograr. Si nos hacemos, como los santos lo hicieron: "violencia‰ interior. La "violencia" interior que Jesús predicó y vivió es la opción por el Reino. En un corazón dividido Cristo no puede reinar. No hay apostolado de paz y de amor. Aun para vivir los mensajes de la Virgen, lo primero es la conversión. Más aun, el mensaje más urgente de Ella es la transformación del corazón. Si el corazón no cambia no puede haber apostolado por el bien y la paz del mundo. Todo comienza en el corazón.

La Virgen quiere que seamos apóstoles de paz y de amor en la familia y en el mundo, pero si el corazón no cambia, es imposible. Por eso nos dice: "Oren para que el Espíritu Santo los ilumine y los guíe por el camino de la santidad‰. La Virgen nos trae un nuevo Pentecostés a la Iglesia con sus apariciones diarias. Pero puede ocurrir lo mismo que ocurrió en el primer Pentecostés: Muchos se quedaron como curiosos y no llegaron a entrar al Cenáculo donde el Espíritu Santo se estaba manifestando. El Espíritu Santo se está manifestando por María en Medjugorie y muchos no entran al Cenáculo. No dejan que María con sus mensajes les trasforme sus corazones. Por ello la Madre insiste: "Oren para que el Espíritu Santo los ilumine y los guíe por el camino de la santidad". Ahora, cuando un alma se decide por la oración, entonces su vida se comienza a transformar. Ese es el secreto de Pentecostés. Los apóstoles estaban orando, llenando su corazón de Dios, de amor, de las cosas santas"y el Espíritu Santo vino a coronar un proceso de búsqueda, de entrega, de sanación" Si el hombre de hoy no ora, no llena su corazón de Dios y de las cosas santas, jamás podrá convertirse, tampoco llenará su corazón del Espíritu Santo y jamás podrá ser apóstol de paz y amor en la familia y en el mundo.

La Virgen viene a traer „fuego a la tierra y cuanto no desea que esté ya ardiendo‰. Pero, ¿Quién la escucha? ¿Quién se deja enamorar de Ella? ¿Quién la sigue como lo espera? Y fijémonos que una vez más nos llama a la oración y a la santidad. Ella quiere que todos seamos santos. Y por eso continúa apareciéndose. Hay que recordarlo de nuevo: Medjugorie más que una devoción o una nueva advocación de la Virgen es un llamado a la santidad. María espera que respondamos a su invitación para que adquiramos la santidad y la ayudemos a Ella en la transformación del mundo.

Medjugorie es una gran oportunidad para el futuro de la humanidad si respondemos a su invitación.

Al final del mensaje la Virgen nuevamente nos da su bendición como para hacernos ver que no estamos solos. Que Ella camina con nosotros.

Sea alabado Jesucristo!


COMENTARIO DEL PADRE FRANCISCO VERAR SOBRE EL MENSAJE DEL 25 DE MAYO DE 2005

“¡Queridos hijos!: Nuevamente los invito  a vivir mis mensajes con humildad. Especialmente, den testimonio de ellos ahora que nos acercamos al aniversario de mis apariciones. Hijitos, sean un signo para quienes que están lejos de Dios y de su amor. Yo estoy con ustedes y los bendigo a todos con mi bendición maternal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”
 
Con alegría, y en la expectación del XXIV Aniversario de la primera aparición de la Santísima Virgen María en Medjugorie, hemos recibido nuevamente el mensaje del 25 de mes a través de la vidente María Pavlovic-Lunetti,  residente en Monza, Milán.
 
La Virgen Santísima comienza en su Mensaje de este mes que la Iglesia le ha consagrado, haciéndonos un nuevo llamado a vivir en humildad sus mensajes. Recordemos que los mensajes de la Virgen no son algo separado del evangelio, sino corazón del mismo. Diríamos más: son un resumen del evangelio. Y cuando mencionamos la expresión “resumen del evangelio”, no nos referimos únicamente a los mensajes principales que Ella da, sino a todo lo que nos recuerda cada mes en su cita habitual. Y en este sentido, creemos, también que va su nueva exhortación cuando dice: “Nuevamente los invito  a vivir mis mensajes con humildad”. Por que, fijémonos bien, no dice: los invito a vivir mis principales mensajes (oración, conversión, ayuno, eucaristía, Biblia, confesión) sino, “los invito a vivir mis mensajes”, en general. Es decir: cuanto nos está diciendo mes a mes. Aunque de hecho, con frecuencia pueda repetir algunas cosas. Hay gente que piensa que cuando la Virgen dice: “los invito a vivir mensajes”, nos está recordando siempre lo mismo: rezar el rosario, ayunar, ir a misa, asistir al grupo de oración… Por supuesto, que todo eso Ella espera que lo hagamos, pero su exhortación va más allá. Se trata de estar atentos a lo que nos ha dicho en el pasado, y nos está diciendo hoy: ambas cosas juntas. Por eso va más allá del sólo hecho de rezar el Rosario, confesarnos, ir a misa, ayunar, etc. Cuando la Virgen habla de “vivir sus mensajes” espera que tomemos en serio cuanto nos dice y todo lo que nos dice. Por consiguiente, habría que ir al “archivo” de sus mensajes mensuales y orar y meditar con ellos; si en realidad somos hijos suyos. La ocasión del XXIV aniversario de la primera aparición es la ocasión propicia para hacerlo. Yo exhorto a todos los discípulos de la Virgen, a que en previsión del XXIV aniversario de las primeras apariciones, comiencen a leer y meditar los mensajes que la Virgen ha dado, al menos, en los últimos tres años.
 
 En este mes también la Gospa puntualiza la palabra “humildad”. Y para nosotros  esto debe ser clave. Porque cualquiera se puede vanagloriar de rezar el rosario tres veces al día, de tener un grupo de oración, de ayunar… y eso sería grave. A mi modo de ver, esta nueva exhortación de la Virgen de vivir sus mensajes en “humildad” va en parangón con el discurso inaugural de Jesús (denominado Sermón de la Montaña Mt 5-7), cuando Jesús hablando de la oración, del ayuno y de la limosna menciona que habría que hacerlo “en secreto” y no “trompeteando para ser vistos delante de la gente”. En dicho sentido, la Virgen también cuida y protege a sus hijos de la vanagloria espiritual y no quiere que alguno hable si vive o no sus mensajes; que ello permanezca en “lo secreto”.
 
Lo segundo, en relación a la “humildad”, es que la Virgen espera que al vivir nosotros sus mensajes, nadie olvide que la piedra fundamental de donde emerge toda la vida espiritual en el alma del justo, es la virtud de la “humildad”. Los discípulos de María Reina de la Paz deben caracterizarse por ser humildes ya que siguen a la mujer más humilde que ha vivido en la tierra. De Ella el Concilio Vaticano II afirma (en la Constitución sobre la Iglesia Lumen Gentium) que María “sobresalió entre los humildes y pobres del Señor” y por tanto, “la verdadera devoción a la santísima Virgen no se queda en un sentimentalismo estéril sino en la imitación de sus virtudes” (LG 55 y 65). Por consiguiente, ser mariano es sinónimo de ser humilde como María.
 
 En el mensaje de este mes también dice la Virgen: “Especialmente, den testimonio de ellos ahora que nos acercamos al aniversario de mis apariciones”. Para María -y también lo debe ser para cada hijo suyo- la fecha del aniversario, 25 de junio, es clave. No es un día más en el calendario litúrgico, es el día de la Reina de la Paz. De la Mujer vestida de sol que vence al Dragón feroz (cf. Ap 12) . Por consiguiente, es el día también del gran ejército mariano del tercer milenio del cristianismo. Por eso desde ahora, a razón de este mensaje, debemos estar preparando con entusiasmo la fiesta de la Reina de la Paz. Sería óptimo que todos los grupos del mundo consagrados a Ella, se esforzaran en preparar debidamente: novenas, triduos, procesiones, encuentros de oración, adoraciones eucarísticas, manifestaciones públicas de fe, retiros, Conferencias, etc. en ocasión del aniversario, pero sobre todo –y es lo que más cuenta para la Virgen- vivir en humildad cuanto nos está pidiendo.
 
Recordemos, que también en el mensaje de este mes nos dice: “den testimonio de ellos ahora que nos acercamos al aniversario de mis apariciones”. Y no es que sólo en ocasión del aniversario que debemos dar testimonio de ellos. El sentido de la expresión es para que, ya que nos aproximamos a un aniversario más, tengamos en cuenta, la urgencia de Su invitación. La razón de Su venida. Del porqué aun sigue con nosotros; y la razón del porqué le ha prometido a Jacov, Ivanka y Mirjana que se les seguirá apareciendo una vez al año hasta el fin de sus vidas en la tierra.
 
 Tengamos en cuanta que estas apariciones de la Virgen en Medjugorie no son para los videntes, sino para la Iglesia del tercer milenio, que en parte se ha dejado enfriar en algo tan fundamental como lo es la vida interior. Y entonces la Virgen nos viene a refrescar con sus invitaciones continuas a la oración perseverante, la fe ferviente, el ayuno, los grupos de oración, la Confesión, la Lectio Divina y la Eucaristía como centro de la vida cristiana.
 
Voy a decir algo que espero no se mal interprete: quienes creemos en las apariciones de la Virgen en Medjugorie, nos debería avergonzar un tanto, que Ella apareciera. Porque si en la Iglesia estaríamos viviendo como debiéramos el evangelio, Ella, en realidad, no tendría necesidad de estarse apareciendo por 24 años. Creo que la mayor razón del porqué la Virgen aparece aun, es porque los cristianos hemos dejado a un lado, en parte, el Evangelio y la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús no es ya el centro de la vida cristiana.  Hay que ser humildes y reconocer que en muchas iglesias locales, el fuego del Espíritu se ha apagado y muchas comunidades e institutos de vida consagrada han pasado a la cultura religiosa “light” y “baja en calorías del espíritu” que rechaza la vida seria de comunión con Dios, la penitencia, el ayuno. La mortificación de los sentidos, la oración continua, etc. Y por eso la Virgen como Madre, viene al rescate de la fe de sus hijos: que en muchos, como el hijo pródigo, se da el abandono de la Casa del Padre refugiándose en los falsos ideales de la sociedad de consumo, marcada -como decía Benedicto XVI en ocasión del funeral del querido Juan Pablo II- por la “dictadura del relativismo”. La cual agregaría yo, no sólo impera en el mundo, sino también dentro de la misma Iglesia, cuando, por ejemplo, se deja de oír la voz del Papa y no se sigue el Magisterio de los Obispos en comunión con él. Incluso, hay hasta una cierta tendencia, en algunos, de ir afanosamente tras cualquiera manifestación extraordinaria, sin discernir el “árbol por sus frutos”. En dicho sentido, las apariciones de Medjugorie, para este grupo, forma parte del “cóctel relativismo carismático” de la moda, el cual peca de sincretista por estar mezclado de profecías apocalípticas, seudos videntes, “apariciones”, “mensajes”, colocando así en el mismo plano el Mensaje y la seriedad de la invitación de la Madre de Dios en Medjugorie.
 
También la Virgen dice: “Hijitos, sean un signo para quienes que están lejos de Dios y de su amor”. El mensaje es una nueva exhortación a ser luz donde hay tinieblas. Creo que cada cual sabe dónde y cuándo ser signo de conversión para los demás. Esta exhortación es un nuevo llamado a tomar conciencia de la responsabilidad frente a la  conversión personal de cara a los alejados de Dios. La Virgen quiere que evangelicemos más con nuestras vidas que con palabras. Y al final nos deja su bendición maternal: “Yo estoy con ustedes y los bendigo a todos con mi bendición maternal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”. Es importante saber que quien trabaja para María no queda nunca con las manos vacías. La Virgen siempre ora por sus hijos y los bendice con especial afecto. También agradece a todo aquel que ponga en práctica sus mensajes. ¡Sean alabados Jesucristo y María Reina de la Paz!