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del Padre Francisco Verar

Mensaje de la Santísima Virgen María Reina de la Paz del 25 de diciembre de 2013 desde Medjugorje y reflexión del P. Francisco Verar

Cuando Jakov Colo tuvo su última aparición cotidiana el 12 de septiembre de 1998, la santísima Virgen le advirtió que tendría una aparición anual —¡hasta el fin de su vida!— en ocasión de la Navidad. Por lo que también este año, tuvo su encuentro anual a las 15:07 —hora de la Misericordia—, y duró 8 minutos. Jakov afirma —como en años anteriores—, que la Madre le apareció mientras cargaba el Niño Jesús en sus brazos, y le dio el siguiente mensaje:

"Hijitos, Jesús hoy, de manera particular, desea habitar en cada uno de sus corazones y compartir con ustedes cada gozo y cada dolor vuestros. Por eso, hijitos, hoy de manera especial, miren dentro de su corazón y pregúntense si verdaderamente la paz y la alegría, con el nacimiento de Jesús, han conquistado su corazón. Hijitos, no vivan en la oscuridad, anhelen la luz y la salvación de Dios. Hijos, decídanse por Jesús y entréguenle a Él vuestra vida y vuestros corazones, sólo así el Omnipotente podrá trabajar en ustedes y por medio de ustedes."

El primer mensaje de esta Navidad se puede dividir en varias secciones, sin embargo, esencialmente, es una llamada a la conversión a Jesucristo. Obsérvese que en un primer momento, la Madre destaca que Jesús desea habitar en el corazón de todos y compartir los gozos y dolores de sus discípulos. La cuestión de la inhabitación de Jesús en el alma de los fieles, es tema recurrente en los mensajes de la Gospa en Navidad y en Pascua. Sabido, que estos tiempos litúrgicos llamados «fuertes», ofrecen a la Iglesia la ocasión propicia para un verdadero despertar de la fe y auténtica renovación espiritual. Sólo, que abría que preguntarse: si verdaderamente la gente se renueva y experimenta a Jesús, o por el contrario, se detiene más que todo en los aspectos folklóricos y externos de la celebración. Se resalta por ello, que un punto de discernimiento y referencia segura, que descubre el espíritu de la auténtica Navidad, son las palabras que la Madre dirige: «Miren dentro de su corazón y pregúntense si verdaderamente la paz y la alegría, con el nacimiento de Jesús, han conquistado su corazón.» El primer paso en Navidad por lo tanto, es abrir el corazón a Jesucristo para que Su alegría y Su paz conquisten el corazón. Por lo que el axioma que la Iglesia pregonó insistentemente en el Adviento es real: «Jesús en Navidad nace en el corazón de los fieles». ¿Cómo se realiza entonces esta operación?
Para que Jesús nazca en el corazón de los fieles, es necesario abrirle el corazón, y abrir el corazón es una disposición interior donde están involucradas las facultades esenciales de la memoria, el entendimiento y la voluntad; es abandono consciente; conlleva actitud de confianza y entrega sin límites de las facultades interiores. Y esto se logra —como la Madre destaca en sus dos mensajes de Navidad— por medio de la conversión y la oración personal asidua.

En cuanto a lo primero, la Madre ha dicho: «Hijitos, no vivan en la oscuridad, anhelen la luz y la salvación de Dios. Hijos, decídanse por Jesús y entréguenle a Él vuestra vida y vuestros corazones, sólo así el Omnipotente podrá trabajar en ustedes y por medio de ustedes.» Es decir, la persona que vive en la oscuridad, es la que lleva una vida doble y no quiere dejar de ofender a Dios, no quiere optar por Jesús. La conversión obliga entonces, a cambiar de rumbo. Pero Dios no fuerza a nadie a dar este paso, no obliga a que se acepte a Jesús, como no obliga a dejar el pecado. Los mensajes de María en Medjugorje —como Jesús en el evangelio—, respetan siempre la voluntad del hombre: si quiere, si lo desea, puede romper con el pecado y optar por Dios. Si por el contrario desea el mal, también Dios lo acepta; aunque le duela y no esté de acuerdo con ello. Entonces, la conversión es una decisión personal como también lo es una gracia. La Madre en el mensaje hace ver que Dios ofrece a todos por Navidad, la gracia de experimentar a Jesús, pero si el ser humano no quiere, no lo puede obligar. Recuérdese que la conversión es decidirse por Jesús, ponerlo a Él en primer lugar en el corazón y de esta manera reiná en los pensamientos y en las acciones del día.

En el segundo mensaje —que nos vino por medio de Marija Pavlovic, a la hora habitual de la aparición (17:40 en invierno)—, la Madre recalcó el segundo aspecto que hace posible el encuentro personal con Jesús: la oración frecuente:

«Queridos hijos: Les traigo al Rey de la Paz, para que Él les dé su paz. Ustedes, hijitos, oren, oren, oren. El fruto de la oración se podrá ver en los rostros de las personas que se han decidido por Dios y su Reino. Yo, con mi Hijo Jesús, los bendigo a todos con la bendición de la paz. Gracias por haber respondido a mi llamado.»

La oración continua es la llamada más insistente de la Madre en estos 32 años y medio de apariciones diarias. Para tener a Jesús como Rey de la Paz y experimentar Su Paz, no sólo hay que abandonar el pecado y optar voluntariamente por Él, también hay que orar continuamente con el corazón. Obsérvese que la Madre ha vuelto a decir:« oren, oren, oren» y en esta ocasión también agrega: «El fruto de la oración se podrá ver en los rostros de las personas que se han decidido por Dios y su Reino.» Y el fruto de la oración que menciona María es la alegría, la paz, el amor… en suma: la santidad de Dios. Este aspecto es muy importante resaltarlo: si el hombre ora, se le ve en el rostro que ha orado, si no ora también se le ve en el rostro que no ha orado, porque ocurrirá lo contrario a la paz, a la alegría, al amor y las demás virtudes que se manifiestan como fruto de la oración, toda vez que la oración hace posible que el hombre irradie la gloria de Dios, exactamente como le ocurrió a Moisés cuando descendía del monte. Afirma el Éxodo que cuando el gran caudillo descendía del Sinaí su rostro irradiaba la gloria de Yahvéh. Los israelitas se habían dado cuenta que Moisés había orado —que había hablado con Dios cara a cara—, por medio del brillo que llevaba en su rostro. Es cuando se puede hablar objetivamente del « maquillaje espiritual» que Dios concede y que la humanidad en estos momentos requiere. La Gospa evidencia que cuando el creyente ora irradia la gloria de Dios, no tiene necesidad de otro maquillaje, de cosméticos, porque lo tiene todo, tiene a Dios en él. El hombre, la mujer, los jóvenes y niños que oran son como los faros de la humanidad, bellos ante Dios y ante los hombres. Y cuando el brillo de Dios resplandece en el rostro vienen también las obras por sí solas, se liberara al pueblo de Dios de los vicios y las ataduras del mundo. Entonces, la Madre espera que sus hijos, en estos días de Navidad, estén como los pastores y magos que fueron a Belén para encontrarse con el recién nacido: de rodillas contemplado su divino rostro. Orar, orar, orar significa: establecer el justo equilibrio entre las ocupaciones del deber propio de estado y la contemplación del rostro Divino de Dios y de Su Hijo Jesucristo. La Iglesia nos enseña hacerlo con el rosario (tres partes diariamente), la Liturgia de las Horas, la Lectio Divina, la oración mental y contemplativa, la visita y adoración al Santísimo Sacramento y el Grupo de oración. ¡Sea alabado Jesucristo!



La Virgen Maria narra la Navidad en Medjugorje
Por P. Francisco Á. Verar Hernández

La presencia diaria de la Virgen María en Medjugorje, por casi 30 años, es la intervención extraordinaria de Dios, más grande en la historia después de Pentecostés. Y reconocida la sobrenaturalidad del fenómeno, de parte del Magisterio: será el acontecimiento eclesial que, después del evangelio, realce más la figura de la Virgen. Se recuerda que en Medjugorje la Virgen le narró a los videntes (durante dieciocho meses) toda su vida: desde su nacimiento hasta su gloriosa Asunción a los cielos. Y a la vidente Vicka, de manera especial, le dictó todos los detalles. De tal manera, que la vidente llegó a escribir tres cuadernos. Vicka, a partir de Pentecostés de 1983, espera el momento que la Virgen indique para publicar esta narración. Otro dato interesante, mientras corría el año 1984, es que los videntes afirmaron que la Madre de Dios les reveló que el día de la celebración del Bimilenario de su nacimiento era el 5 de agosto. También aquel mismo año, el 25 de diciembre, la vidente Jelena Vasilj tuvo una visión sobre la Navidad que presentamos a continuación. El episodio está tomado del libro "Oren Juntos con el Corazón Alegre" del Padre Slavko Barbaric, antiguo guía espiritual de los videntes y del Santuario de Medjugorje.

Testimonio de Jelena Vasilj

—"La Virgen me prometió el 22 de diciembre (de 1984), que el 25 me iba a mostrar cómo vivió la Navidad; y tuve la siguiente visión:

—Al inicio vi un ángel que luego desapareció. De inmediato todo se volvió oscuridad y de la oscuridad, poco a poco, apareció un cielo estrellado. En el horizonte vi a alguien que se acercaba. Era san José con un bastón en la mano. Caminaba sobre una calle empedrada y en el fondo, hacia donde se dirigía, vi varias casitas iluminadas. Al lado suyo vi un mulo, y sobre él, vi a la Virgen muy triste,mientras le decía José: "Estoy muy cansada. Mucho desearía que alguien nos hospedara esta noche". Y José contesto: "Allí hay casas. Pediremos allí". Al acercarse a la primera casa, José llamó a la puerta. Alguien le abrió, pero a penas vio a José y María, cerró inmediatamente la puerta. Esta escena se repitió varias veces. Y en algún caso, para incitarle a María y a José que no llamaran a las puertas mientras se dirigían hacia sus casas, llegaron hasta a apagar las luces interiores. Ambos estaban muy tristes, y José particularmente estaba muy adolorido, confundido y turbado por todos estos rechazos. María en medio de su tristeza lo animó diciéndole: "¡José: conserva la paz!, ¡el día de la alegría ha llegado! Sin embargo, ahora deseo orar contigo porque hay mucha gente que no le permite a Jesús nacer!"

"Después de haber orado, María dijo: "¡José, mira: allá abajo hay un establo! En verdad allí no duerme ninguno. Seguramente está abandonado". Y de esta manera se dirigieron hacia allá. Adentro hay un mulo y llevan también el suyo delante del pesebre. Entonces, José recoge un poco de leña para encender el fuego. Luego coloca un poco de paja; pero el fuego inmediatamente se apaga, porque tanto la leña como la paja estaban sumamente húmedas. Mientras tanto, María, busca como calentarse cerca de los mulos.

Sucesivamente, se me presentó una segunda escena. El establo, que hasta ahora estaba poco iluminado, de pronto se iluminó como si fuera de día. Y de momento, cerca de María, vi al Niño Jesús recién nacido mover las manitas y los piececitos. Tiene un rostro sumamente dulce; parece que ya sonríe. El cielo, por otra parte, se llena de muchas estrellas luminosas. Arriba del establo vi dos ángeles que llevaban en la mano algo parecido a una bandera grande sobre la cual estaba escrito: "¡Te glorificamos, oh Señor!" Sobre estos dos ángeles, había un enorme ejército celestial que cantaba y glorificaba a Dios. Luego, algo distante del establo, vi un grupo de pastores que cuidaba su rebaño. Están cansados y algunos ya dormían. Y he aquí que un ángel se les acerca y les dice: "Pastores escuchen la buena nueva: ¡Hoy Dios ha nacido en medio de ustedes! Lo encontrarán recostado en el pesebre de aquel establo. Sepan que lo que les digo es cierto". De inmediato los pastores se dirigieron hacia el establo y, luego de haber encontrado a Jesús, se arrodillaron y le ofrecieron sencillos dones. María les agradece con dulzura y agrega: "Les agradezco por todo, sin embargo, quisiera ahora orar con ustedes, porque muchos no quisieron acoger a Jesús que estaba por nacer".

Después de esto, instantáneamente desapareció esta segunda escena y apareció la tercera. Vi en Jerusalén los Magos que preguntaban por Jesús, pero nadie sabía darles información al respecto; hasta que vieron levantarse de nuevo la estrella cometa que los guiaba hasta el establo de Belén. Extasiados y conmovidos, observan al Niño Jesús, se inclinan rostro en tierra para adorarlo profundamente y luego le ofrecen dones preciosos. María les agradece y les dijo luego: "Ahora deseo orar con ustedes porque muchos hombres no quisieron adorar a Jesús".

Hasta aquí la narración de la Navidad según Jelena.

También en el 15 de diciembre de 1984, la Virgen sugirió a los videntes unos temas de preparación a la Navidad.

1. "Habrán sus corazones, porque Jesús quiere habitar en ellos después de
la Navidad."
2. "Acojan la Navidad con alegría."
3. "Purifíquense para la Navidad."
4. "De ahora en adelante, permitan que Jesús ocupe el primer lugar en sus
corazones."
5. "Permitan que sólo Jesús los colme de alegría."
6. "Permitan que el amor esté presente en cada una de sus palabras."
7. "Nace el Hombre-Dios que desea el mundo unido."
8. "Vivan en Jesús."
9. "No se aparten de la Navidad."

A continuación, algunos mensajes del año 1984 aquel sobre la Navidad

16 de diciembre: "¡Queridos hijos: procuren que de la iglesia difunda la fragancia de Navidad! ¡Y que la Navidad esté ya en los peldaños de su casa! Purifiquen sus corazones, de manera que estén listos para recibir a Jesús en Navidad. ¡No permitan que las cosas materiales tomen la delantera sobre la Navidad de Jesús! Queridos hijos, Jesús nace: ¡recíbanlo con un corazón alegre!"

18 de diciembre: "Queridos hijos: deseo que cada uno de ustedes prepare en su corazón el pesebre para Jesús".

21 de diciembre: "Queridos hijos: deseo que ustedes sean para Jesús como una flor que florece en Navidad; una flor que no se marchitará, y que nunca cesará de florecer aún cuando la Navidad haya pasado. Deseo que sus corazones sean como los pastores de Belén delante del pesebre de Jesús".

25 de diciembre: "¡Deseo que esta Navidad sea para ustedes una Navidad luminosa!".



Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de octubre de 2013 y Reflexión del P. Francisco Ángel Verar Hernández

"Queridos hijos: Hoy los invito a abrirse a la oración. La oración hace milagros en ustedes y a través de ustedes. Por eso, hijitos, en la simplicidad del corazón, pidan al Altísimo que les dé la fuerza de ser hijos de Dios y que satanás no los agite como el viento agita las ramas. Hijitos, decídanse nuevamente por Dios y busquen sólo Su voluntad, y entonces encontrarán en Él alegría y paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!"

En el mensaje de este mes la Madre nos vuelve invitar a la oración. Pero antes de detenernos en sus palabras del mes corriente, se debe recordar las del mes anterior, porque los mensajes de la Virgen son como piedras de un mosaico: cada mensaje tiene su peculiaridad y aunque se den conceptos repetitivos siempre hay algo novedoso en ellos.

En el mensaje del mes pasado la Madre decía: "Queridos hijos: También hoy los invito a la oración. Que vuestra relación con la oración sea cotidiana. La oración hace milagros en ustedes y a través de ustedes, por eso hijitos, que la oración sea alegría para ustedes. Así entonces, su relación con la vida será más profunda y más abierta, y comprenderán que la vida es un don para cada uno de ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado."

Como se aprecia, en este mes los mensajes están estrechamente relacionados y el común denominador es el tema de la oración cristiana. En el mensaje pasado nos pedía atender la regularidad cotidiana de la oración, toda vez que ella hace milagros en la vida personal y por nuestro medio, y de esta manera, la oración se transforma en alegría. Pero en el mensaje de este mes dice algo muy interesante: comienza con las palabras: "Queridos hijos: Hoy los invito a abrirse a la oración", porque es probable que, frente al mensaje que la Madre dio el mes pasado, muchos no le obedecieron, o no prestaron atención a sus palabras. O bien, pensaron que oraban suficiente. Por eso volvió ahora volvió hablar de la oración e hizo la llamada con otras palabras: "Queridos hijos: Hoy los invito a abrirse a la oración".

1. Abrirse a la oración.

Este paso es esencial para aprender a orar, porque la oración es un arte y es don. Por ende, para aprender a orar hay que ejercer el arte mientras el alma se abre al don. Si el alma quiere orar y no se ejercita en ello, tampoco se abre al don. Y la pregunta que cabe de inmediato será: ¿Cómo hacer para abrirse al don de la oración? Y es esa, precisamente, a la inquietud que la Madre responde con el mensaje de este mes. Obsérvese cómo la Virgen dice con claridad ?como buena pedagoga de la oración y excelente Maestra de vida espiritual?: "en la simplicidad del corazón, pidan al Altísimo que les dé la fuerza de ser hijos de Dios". Por lo tanto, para abrirse a la oración, para comenzar a ejercer este arte y posteriormente recibir este don, hay que comenzar a ejercitarla, desde la condición de hijos de Dios y en la simplicidad del corazón. Porque la oración siempre es una relación de amor entre el Creador y la criatura, entre el Padre y un hijo, entre la Omnipotencia Divina y la minoridad de la condición humana. Es un camino-virtud que se desarrolla a partir de estos sentimientos: desde la humildad del corazón de sentirse hijo de Dios. Sin esta sencillez, sin esta simplicidad, sin esta condición pequeña de minoridad, no se puede responder a la llamada a la oración cotidiana. Porque se trata de desarrollar cada día una relación de humildad del alma frente a su Creador, toda vez que Él se manifiesta en la humildad y se resiste a los soberbios. Por consiguiente, para aprender a orar, siempre hay que ser pequeño ante Dios. Entre más pequeño se es más se avanza, entre más soberbia hay, el alma más se atrasa. Por lo tanto, hay que cultivar la simplicidad del corazón porque es desde allí como el corazón sólo se puede abrir al Creador. Simplicidad en el corazón es la condición propia del hijo auténtico de Dios.

2. La oración hace milagros.

En el mensaje de este mes la Madre ha repetido una expresión del mensaje anterior: "La oración hace milagros en ustedes y a través de ustedes." Con esta frase Ella nos recuerda que los primeros beneficiados de la oración somos nosotros mismos. Es cierto que la oración es una manera de rendir culto a Dios, pero no se olvide que la oración tiene además una segunda dimensión: la de proveer bienestar al alma que ora y la de proveer bienestar al prójimo. Y toda alma en este mundo necesita de ese bienestar, y al igual, lo necesita el mundo. Por eso la Madre dice: "La oración hace milagros en ustedes y a través de ustedes." Recuérdese, como a raíz de la iniciativa del Papa al invitar a la Iglesia a una jornada de oración y ayuno para detener la guerra internacional en Siria, se realizó un milagro. Pero aún faltan muchos más por realizarse, y por eso la Madre quiere que se ore incesantemente.

3. Que satanás no los agite como el viento agita las ramas.

También la Virgen ha dicho en el mensaje de este mes algo muy significativo: que satanás agita las almas como el viento lo hace con las ramas, y que, por lo tanto, hay que estar atento. Y se debe tomar nota, precisamente, de esto. Porque una manera como satanás empieza a agitar las almas como el viento, es cuando le presenta razones para no orar, o hacerle pensar que ya ora suficiente, o bien, que el tiempo que se le puede dedicar a la oración es preferible dedicarlo a una acción que produzca un fruto más inmediato. La agitación comienza precisamente allí: cuando se abandona la oración, porque el paso seguido es la tentación y esta conduce al pecado. Al demonio no se le puede enfrentar tú a tú, porque es más poderoso que nosotros, pero cuando el alma ora como debe, quien se le enfrena directamente es el mismo Dios que habita en el alma del justo, y se da la victoria Por eso el alma que no ora, sin darse cuenta, se pone en manos de satanás, sin discernir sus actos. Recuérdese que detrás de cada caída siempre hay falta de oración. Muchas almas no logran cambiar su carácter y piensan que están "condenadas" a vivir con sus neurosis, depresiones, heridas emocionales, inseguridades, miedos, sentimientos de culpas, complejos… sencillamente, porque oran muy poco, y por lo tanto, jamás verán los milagros en sus vidas, y menos a través de sus vidas. Por ende, la Virgen con su mensaje espera cambiar la vida mediocre de muchos de sus hijos y darles una vida emocional sana, limpia y fuerte frente a las tentaciones que como humanos tenemos todos. El demonio ejerce su poder a quien le permite hacerlo, a razón de su frívola vida espiritual.

4. Decidirse nuevamente por Dios.

La última parte del mensaje es un bello corolario espiritual mariano, algo que la Virgen vivió en la tierra y fue el secreto de su felicidad y santidad. Y para asimilarlo, se debe recordar ante todo: que la verdadera y auténtica alegría está sólo en Dios y en cumplir cabalmente Su santa Voluntad. Decidirse por Dios es lo mismo que ser feliz, es lo mismo que tener el corazón permanentemente lleno de amor y de paz. Es sentirse bien con uno mismo y sentirse bien con los demás, es estar satisfecho de la propia vida, tener un corazón grande para amar y perdonar los defectos del prójimo y los de uno mismo. Tener diligencia para servir a Dios y a los demás. Pero, lo malo es que el mundo de hoy enseña otra cosa, y el pueblo de Dios sufre, como nunca antes en la historia, una gran metamorfosis en los valores cristianos, cuando se le permitir a los medios de comunicación social, a su propia historia sin Dios, a las heridas emocionales del pasado, al materialismo…. manipular su conciencia debido a su falta de oración personal y comunitaria. Pero téngase claro, que en medio de todo, la Madre también quiere ejercer su presión positiva de amor materno a través de sus apariciones diarias y de sus mensajes mensuales. Y es en esto donde se debe medir, con criterio pastoral eclesial, el gran aporte de Medjugorje a los tiempos presentes.

Sean alabados Jesús y María Reina de la Paz


Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de septiembre de 2013 y Reflexión del P. Francisco Ángel Verar Hernández

"Queridos hijos: También hoy los invito a la oración. Que vuestra relación con la oración sea cotidiana. La oración hace milagros en ustedes y a través de ustedes, por eso hijitos, que la oración sea alegría para ustedes. Así entonces, su relación con la vida será más profunda y más abierta, y comprenderán que la vida es un don para cada uno de ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!"

El mensaje que la Madre nos da para este mes, recuerda otra vez la razón de su venida a la tierra en esta hora particular: quiere enseñarnos a orar. Pero, se debe observar además, que es una invitación, desde ahora, para entrar en el mes de octubre; mes de oración por excelencia. La Virgen ha dicho: "Queridos hijos: También hoy los invito a la oración. Que vuestra relación con la oración sea cotidiana." Cuando una Madre exhorta a un hijo suyo a desarrollar una virtud, lo hace por amor y porque piensa también en su futuro, en lo que puede ser lo más importante para él. Y cuando la Virgen invita a sus hijos a la oración, también lo hace por amor, y porque Ella sabe lo que más conviene a sus hijos. Y esta invitación es de cara al presente y al futuro de sus hijos. Por lo tanto, una vez más, debemos fijar la atención sobre la importancia que la oración tiene en la vida del cristiano en la hora presente.

Recuérdese que la Madre, desde el inicio de sus apariciones, invitó a orar y ahora, después de 32 años, la llamada continúa. Empezó primero a pedir el rezo diario del Credo, 7 Padrenuestros, Aves y Glorias. Luego pidió el rezo diario del santo rosario. Después pidió, que cada día se leyera y se meditara la Santa Escritura. También pidió la participación semanal en un grupo de oración, la adoración al Santísimo, la veneración a la Cruz y el ejercicio del Vía Crucis. Y ahora cuando nos vuelve a llamar a la oración no es para que agreguemos más oraciones al programa que dio desde el principio sino para que dicho programa no se abandone. Porque la Madre sabe que sus hijos, al dejarse conducir por el activismo, el desánimo, los problemas y las arideces espirituales, fácilmente descuidan su relación con Dios a través de la oración. Entonces, la nueva llamada que la Virgen nos hace no es una exhortación nueva sino una llamada a no descuidar las oraciones usuales. En otras palabras, la nueva exhortación es de carácter motivacional. Tiene como fin: perseverar en las decisiones tomas al respecto del dialogo amistoso con Dios. Por eso la Madre dice: "Que vuestra relación con la oración sea cotidiana", porque si cotidiano es el trabajo, el descanso, la comida, las relaciones humanas, la recreación… del mismo modo lo debe ser la oración. Es decir, cada día se debe tomar una o varias partes de la jornada, para hablar con Dios: a solas y en familia. Recuérdese que al inicio de las apariciones la Virgen dijo en un mensaje: "Yo sé que cada uno de ustedes puede llegar a orar hasta cuatro horas al día porque apenas es la sexta parte de la jornada". Y se nota que, por lo común, que la gente trabaja unas 8 horas al día; duerme, a lo sumo, unas 8 horas al día; dedica a las comidas, una hora y media al día; y con todo, aún quedan 6 horas y media. Si de esas 6 horas se dedican 3 a las relaciones familiares, al diálogo, al cariño, al amor… se estaría cumpliendo con Dios y con el amor al prójimo. Pero obsérvese, que aun quedarían otras 3 horas y media diarias. Y la Madre ha dicho que esas son: una para asistir a Misa, hora y media para rezar las 3 partes del santo rosario, media hora para meditar la Biblia, rezar la Coronilla de la Misericordia y los 3 ángelus. El problema no gravita en que no hay tiempo para Dios, sino que el tiempo no se utiliza como se debe.

Lamentablemente, la gente ha aprendido a vivir sin oración y por eso no encuentra tiempo para orar. Antes no existían la televisión ni el internet y por lo tanto, no hacía falta tiempo para ellos, porque no existían. Pero luego la gente encontró tiempo para ellos. Dios siempre ha existido y siempre existirá, pero la gente no encuentra tiempo para Él. Y es sabido que Dios es más importante que cualquier programa, que cualquiera red social, que cualquiera amistad… sin embargo, la gente no encuentra tiempo la Él. Y esto es paradójico: que los mismos cristianos que cree en Él no encuentren tiempo para orar. Se puede comprender que un ateo no encuentre tiempo para estar cada día con Dios porque no cree en Él, porque no lo siente, no lo experimenta. Pero un cristiano que sabe quién es Dios, que cree en Él, que lo ha experimentado, que lo ha sentido y no quiera estar con Él cada día no se comprende. En caso tal, los cristianos deberían tener problemas para encontrar el tiempo para ver televisión, para entrar a las redes sociales, para salir a restaurantes, para divertirse…. porque les gusta permanecer "ocupados" con Dios. Pero en la práctica no es así. En la práctica muchos se comportan como "no creyentes", porque pueden pasar días sin orar, porque dedican más tiempo a otras cosas, en lugar de dialogar con Dios. Por eso no se ven los milagros que la Virgen dice en el mensaje de este mes.

La Madre ha dicho: "La oración hace milagros en ustedes y a través de ustedes, por eso hijitos, que la oración sea alegría para ustedes." No hay milagros sino se ora. Si no hay oración no puede haber paz, amor y alegría en el corazón. Tampoco puede haber fe y no se puede interceder por los problemas que el mundo atraviesa. Entonces, que tomar la bandera de Medjugorje, la bandera de Medjugorje es el rosario en mano, también es el escudo que nos identifica como hijos de María y soldados de Jesús, de la Paz y del Amor.

La Madre dice al final del mensaje: "Así entonces, su relación con la vida será más profunda y más abierta, y comprenderán que la vida es un don para cada uno de ustedes". Esta parte del mensaje también es muy importante, porque cuando se ora, el ser humano, no sólo se encuentra con Dios, sino que además se encuentra con el misterio de la vida humana. Hoy día hay mucha gente desesperada porque no viven con Dios, y por lo tanto no encuentran el sentido de la vida humana. En la base de muchos intentos de suicidios, homicidios y abortos, prevalece una vida vacía, sin sentido, sin Dios. Se afirma que Japón tiene, proporcionalmente a la cantidad de habitantes, el mayor índice de suicidios anuales: más de 35,000. Pero en Japón, pese al adelanto tecnológico y económico que el país tiene, evidentemente hay poca experiencia de Dios, del autor de la vida. Lo mismo ocurre con las guerras: el que asesina no experimenta a Dios. La Virgen nos ha dicho que nos encontramos frente a grandes peligros, porque el hombre vive como si Dios no existiera. Entonces, hay que orar por nosotros y por quienes no experimentan el amor de Dios, porque la vida humana está en peligro. Recuérdese que Dios nos ha creado para Él y no para el mundo pasajero, para la economía, para el trabajo o para las relaciones afectivas. Hemos sido creados, más bien, para la eternidad, estamos en este mundo sólo de paso. La vida en este mundo sin Dios es falsa, es engaño, es ilusoria. Por eso la madre dice: "con la oración… su relación con la vida será más profunda y más abierta, y comprenderán que la vida es un don para cada uno de ustedes".
Sea alabado Jesucristo



NOTA ACLARATORIA SOBRE SUPUESTO MENSAJE ATRIBUIDO A LA VIRGEN MARÍA

P. Francisco Á. Verar

En respuesta a numerosas consultas que nos han llegado, deseamos aclarar que el siguiente mensaje atribuido a la Virgen María por medio de Iván Dragicevic es del todo falso:

"La guerra en el Oriente Medio se convertirá en serio y se extenderá por todo el mundo. Para detenerlo, todo el mundo debe orar cada minuto y rápido. Los sacerdotes deben abrir las puertas de sus iglesias e invitar a la gente a rezar el rosario y rezar intensamente. Oren, oren, oren.

Todos los días a las 6:30 pm, donde quiera que estés en el mundo, deja todo y rezar 3 veces el Ave María. Enviar este mensaje por todo el mundo y, sobre todo, ponerlo a la práctica. ¡Es urgente!"

POR TANTO: SE RUEGA NO PRESTAR ATENCIÓN A SU CONTENIDO NI DIFUNDIRLO. El momento es propicio para aclarar, que el mismo Santuario de Medjugorje difunde los mensajes atribuidos a la Virgen María en su portal oficial: www.medjugorje.hr y www.centromedjugorje.org. (para Hispanoamérica). Además, se esclarece que cuando los videntes Iván, Marija o Vicka reciben mensajes extraordinarios en los encuentros de oración donde han sido invitados —o bien fuera del día 25 en el mismo Medjugorje—, estos son dirigidos, por la Virgen, a los fieles que estuvieron presentes en el momento de la aparición; como de suyo ocurrió en Lonigo, Italia, el pasado 4 de septiembre donde había sido invitado Iván. Nótese la diferencia de este mensaje, donde la Madre insiste una vez más que se está "viviendo en el tiempo de la gracia".

Mensaje extraordinario de la Virgen María Reina de la Paz, por medio de Iván Dragicevic, el 4 de septiembre de 2013 en Lonigo, Italia.

"Queridos hijos, que su vida sea nuevamente una decisión por la paz. Sean gozosos portadores de la paz y no olviden que están viviendo en el tiempo de la gracia, donde Dios, por medio de mi presencia, les concede grandes gracias. Hijitos, no se dejen ilusionar sino por el contrario, sáquele provecho a este tiempo y busquen los dones de la paz y del amor para su vida, de manera que puedan hacerse testigos para los demás. Los bendigo con mi bendición materna y gracias, queridos hijos, porque también hoy han respondido a mi llamada!"


Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de mayo de 2013 y Reflexión del P. Francisco Ángel Verar Hernández

"¡Queridos hijos! Hoy los invito a ser fuertes y decididos en la fe y en la oración, hasta que sus oraciones sean tan fuertes que abran el Corazón de mi amado Hijo Jesús. Oren hijitos, oren sin cesar hasta que vuestro corazón se abra al amor de Dios. Yo estoy con ustedes e intercedo por todos ustedes y oro por su conversión. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!"

Aunque la llamada a la oración es frecuente en los mensajes de la Virgen, se debe resaltar, sin embargo, que también se encuentra en ellos una hermosa pedagogía de santidad. Y se precisa además, que si la Madre constantemente llama a la oración, fundamentalmente, hay que saber escuchar primero la llamada. Porque quien no ora, no entenderá tampoco el porqué la Madre insiste tanto en esta particular. Por lo tanto, a la Virgen hay que escucharla en oración, toda vez que la llamada que Ella hace debe estar en sintonía con lo que Ella pide, de lo contrario no se entiende nada.

Préstese atención al nuevo mensaje, cuando dentro de poco, la Madre cumplirá 32 años de estar invitando a sus hijos a responder a la oración.

El mensaje comienza así: "¡Queridos hijos, hoy los invito." Esta expresión es una llamada a abrir el corazón a María y a cuanto Ella dice. Quien no sabe orar no prestará la debida atención al sentimiento que la Madre expresa. Acótese que se dirige a sus hijos de esta manera: "Queridos hijos", como si dijera: "hijos que amo", "hijos predilectos, hijos que permanecen en Mi Corazón." Para luego agregar: "hoy los invito". ¿Para qué? Para que sus hijos tengan en cuenta que cada mes hay una nueva exhortación, una nueva llamada. Lo que no significa que las anteriores estén descontadas. No. Por el contrario, es para resaltar que hay un nuevo compromiso, un nuevo grado hacia la santidad. Como si dijera "luego de haber cumplido la tarea del mes anterior, hoy les presento una nueva: "Sigan adelante, y sin temor, en el camino que han emprendido. No se desanimen, no se han equivocado al seguirme". Luego viene el nuevo desafío, un desafío de amor para quien ha aprendido a sumergirse en el abismo del amor que María nos trae, al amor de Dios, "pues nuestro Dios es fuego devorador," Hb: 12: 29. La nueva meta es: "ser fuertes y decididos en la fe y en la oración, hasta que las oraciones sean tan fuertes que abran el Corazón de Jesús". Para comprender esta nueva llamada del cielo, se deben considerar dos cosas: 1° la importancia que tiene la virtud de la esperanza en la vida espiritual del creyente, y 2°, la "debilidad" del Corazón de Jesús frente al alma que sabe orar.

La fortaleza en la vida espiritual, es una de las virtudes cardinales que es fruto de la gracia santificante, ella estimula la voluntad para no desistir en adquirir un bien arduo o difícil. En el caso del mensaje que nos ocupa, el bien arduo o difícil no es otro que la vida de oración. La Madre Espiritual de la Iglesia sabe que muchos de sus hijos, fácilmente caen en la acedia, la pereza, el activismo, el materialismo, el hedonismo, y por eso pide fortaleza. Toda vez que es una manera práctica y eficaz para desarrollar la vida de fe y de oración. Se recuerda que al respecto en una ocasión dijo Jesús: "el Reino de los Cielos lo arrebatan los violentos." Entiéndase, los aguerridos, los que están dispuestos, con coraje, con valentía, a vencer las artimañas del Maligno que separan las almas de la vida espiritual. Recuérdese que para adquirir la santidad no basta el deseo continuo de ser santo, ni el esfuerzo en practicar la virtud, porque la santidad es un don que Dios concede a las almas que saben orar, toda vez que es por medio de la oración es como Él puede derramar sus mercedes. Por eso la Virgen insiste en este particular. Por lo tanto, para responder a la invitación de este mes, hay que pensar en cómo ser fuerte y decidido para las cosas de Dios; en lugar de las personales.

Todo deportista sabe, que para destacarse en el deporte, el ejercicio diario es fundamental, pero sin la fuerza de voluntad, jamás lo conseguirá. Detrás de grandes figuras del deporte, prevalece primero la fuerza de la voluntad en hacer ejercicios y la constancia en ello. Lo mismo ocurre en la vida espiritual: los santos desarrollaron la virtud en grado heroico por que tenían la fuerza de voluntad para hacerlo. Y así, por su constancia en la oración, Dios se posesionó de sus vidas. ¡La Virgen, con dolor, debe observar desde el cielo, cómo, mundialmente los medios de comunicación social han saturado la conciencia de la humanidad con la pasión por el deporte, y en cambio Ella, en 32 años, no ha logrado que sus hijos, con la misma pasión respondan como deben a la vida espiritual! Es triste, pero es la verdad: si quienes escuchan las constantes llamadas de la Virgen respondieran como se debe a la oración, la Madre no tendría necesidad de hablar de este tema, y en su lugar, hablaría de otras verdades de la vida espiritual y de la fe cristiana. Obsérvese que el mensaje dice este mes: "Hoy los invito a ser fuertes y decididos en la fe y en la oración, hasta que sus oraciones sean tan fuertes que abran el Corazón de mi amado Hijo Jesús".

Ahora nos detenemos en el segundo aspecto que se mencionó: la debilidad del Sagrado Corazón de Jesús es la oración de las almas que saben orar. ¿Qué quiere decir esto? Sencillamente, que las almas que saben orar son las que hacen los milagros, toda vez que el Sagrado Corazón de Jesús se abre de inmediato y de Él fluye un manantial de gracias sin fin para el orante o para quien él las solicita. Dicho de otra manera, la humanidad no recibe más gracias de Dios, por la pereza espiritual en la que muchas se encuentran, a veces fuertemente disponibles al trabajo más que a la oración; con el único fin de lucrar para su provecho personal, en lugar de socorrer con sus ganancias al necesitado. O bien, disponibles a los placeres, hasta en algún caso de llegar a manchar el vestido bautismal con la gula, la vanidad, la lujuria, la codicia. Otro tanto se podría decir del alma que se mancha con el afán de privilegios, dignidades y honores, cuando, por el contrario, Jesús redimió la humanidad a través de Su humillación e invitó a los suyos a seguir Su ejemplo. El Papa Francisco, al respecto, decía hace poco en una homilía, al citar una frase de San Ignacio de Loyola: "hay que pedirle a Dios la gracia de la humillación". Es triste, que después de dos mil años y el testimonio heroico de tantos santos, un sin número de fieles se dejen extraviar por la falacia de un mundo engañoso. Recuérdese cómo la Madre ha dicho: "Queridos hijos, todo lo que el mundo les ofrece es pasajero". Pero esta frase sólo se entiende por medio de la oración. La Madre quiere almas orantes, no parlanchinas. Almas que estén dispuestas a "desgastar" sus vidas, como lámparas ardientes, junto al Sagrario. Por eso dice en la segunda parte del mensaje: " Oren hijitos, oren sin cesar hasta que vuestro corazón se abra al amor de Dios." Si no se ora es imposible experimentar el amor de Dios, como se hace imposible también comunicarlo a los demás. Los santos no se esforzaron mucho por estudiar teología, sino en saber orar. "La mejor teología es la se cultiva a los pies de Cristo", escribió Santo Tomás de Aquino. Si la Virgen dice: "oren sin cesar hasta que vuestro corazón se abra al amor de Dios" es porque Ella sabe que muchos no saben hacerlo: oran por cumplir o por necesidad, pero sin experimentar el amor de Dios. Entonces, de esta manera, no habrá oración, sino comedia, de la que ya Jesús nos previno en el evangelio: "Y cuando oren no sean como los hipócritas, que gustan de orar en las sinagogas y en las esquinas de las plazas bien plantados para ser vistos de los hombres; en verdad les digo que ya recibieron su paga. (…) Y al orar, no hablen mucho, como los gentiles, que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados. No sean como ellos, porque su Padre sabe lo que necesitan antes de pedírselo" (Mt 6:5-8). Por lo tanto, hay que saber orar, y prestar atención al amor de Dios cuando aterriza en el corazón. Entre más se ora como se debe —y se vencen las distracciones—, lo que queda, cuando el corazón permanece abierto a Dios, es solamente Amor. Es eso lo que todo hombre, sin excepción, busca en el mundo. Por eso un día dijo la Virgen: "la oración es eso que el corazón anhela". Por lo que no hay que dejarse engañar por el dinero, las relaciones afectivas, los placeres, la vanidad… que si no todo es malo, no se olvide que jamás colmarán el corazón humano como sólo Dios lo sabe hacer. María lo repite un sin número de veces, pero muchos no quieren escucharla. Quizá por pensar equivocadamente, que sus constantes llamadas afectan sus intereses, cuando en el fondo, es lo contrario, toda vez que la verdadera y eterna felicidad sólo viene de Dios.

Ahora te invito a orar.

Oh María, una vez más, gracias por tu nueva llamada. Tú sabes que soy débil, sabes que estoy convencido que lo que dices es cierto, pero con frecuencia me dejo manipular por las cosas del mundo y las personas que me rodean, en lugar de darle a Tu Hijo el primer lugar en mi corazón. Hoy quiero decirte que estoy dispuesto hacer fuerte y decidido en la fe y en la oración. Quiero con mi oración abrir el sagrado Corazón de Tu Hijo en esta Novena Suya, la Novena del Amor de Jesús, de Su sagrado Corazón —y la Novena de Tu Inmaculado Corazón— para que ambos derramen en mí las gracias que necesito para orar con el corazón. Por eso te entrego mis miserias, tómalas todas, porque he sido egoísta contigo, con tus llamadas, con la elección que has hecho de mi para colaborar contigo en este proyecto de salvación de la humanidad. Salvación porque la humanidad está ahora más enferma que nunca, porque se ha alejado de la Santísima Trinidad y de Su Proyecto de Amor.

Jesús, hoy Te suplico: entra una vez más a mi corazón, no permitas que me llene del materialismo que impera, de la vanidad, de los vicios, en fin… del egoísmo. Jesús: ayúdame a que mi corazón te pertenezca por completo y permanezca cerca del Tuyo. Por eso te pido, en este momento: mándame Tú Espíritu de Santidad que el mundo no conoce. Jesús: Te necesito para salir de la mediocridad espiritual en la que me encuentro. Ven a mi pobre corazón y rescátame del hoyo en el que me encuentro, ven pronto Jesús. Tú haz llamado muchas veces a mi corazón, hoy soy yo quien te llama.

Sagrado Corazón de Jesús haz mi corazón similar al Tuyo. Jesús, Tu Corazón es Generosidad, Luz, Verdad, Alegría, Pureza, Ternura… el mío, en cambio: egoísmo, tiniebla, mentira, tristeza, lascivia, rigidez… Por eso me siento avergonzado y por eso Te pido que me rescates de la muerte espiritual con Tu Sagrado Corazón.

Sagrado Corazón de Jesús: Te adoro con todas las fuerzas de que soy capaz y reparo en este momento la desidia de tantas almas que desperdician tus tiernos amores. Me postro ante Tu Cuerpo Santo Eucarístico donde sacramentalmente resides. En unión con Tu Representante en la tierra, me uno a su intención el próximo domingo, de adorarte una hora en el Sagrario o sacramentalmente expuesto. Alabado siempre sea Tu Santísimo Cuerpo y Tu Preciosísima Sangre.


Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de febrero de 2013 y Reflexión del P. Francisco Ángel Verar Hernández

"Queridos hijos: También hoy los invito a la oración. El pecado los atrae hacia las cosas terrenales, yo, por el contrario, he venido a guiarlos hacia la santidad y hacia las cosas de Dios; sin embargo, ustedes se resisten y desperdician sus energías en la lucha entre el bien y el mal que están dentro de ustedes. Por eso hijitos, oren, oren, oren hasta que la oración se convierta para ustedes en alegría, así su vida se convertirá en un simple camino hacia Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!"

El mensaje que la Virgen María ha dado para este mes se da al inicio de la Cuaresma y al momento en que el Santo Padre presenta su renuncia a la Sede de Pedro. Obsérvese que la Madre de Dios vuelve a llamar a la oración, porque sin duda, en estos momentos, es una prioridad pastoral. Se recuerda que también el mes pasado mencionó algo parecido cuando dijo: "¡Queridos hijos! También hoy los invito a la oración. Que vuestra oración se haga tan fuerte como piedra viva, hasta que con sus vidas se conviertan en testigos. Testimonien la belleza de su fe. Yo estoy con ustedes e intercedo ante mi Hijo por cada uno de ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!" Entonces, el mensaje de este mes viene a reforzar el del mes anterior.

El mensaje de este mes comienza diciendo: "También hoy los invito a la oración". Son las mismas palabras como iniciaba el mensaje del mes pasado. Por tanto, la Virgen requiere hoy, más que nunca, de nuestras oraciones, porque dos veces ha dicho textualmente: "También hoy los invito a la oración." Y mencionó el mes pasado, que la oración debe ser tan fuerte como "piedra viva" . Entonces, hay que orar y remover los obstáculos que puedan existir para no hacerlo. Por otro lado, en el mensaje de este mes dice algo importante: que la gran barrera del porqué muchos cristianos no pueden aceptar su llamada a la santidad, es porque viven en pecado. Entonces, el problema no son las cosas terrenales a las que cualquiera se apega, sino el pecado que conlleva a ellas. Este énfasis es significativo destacarlo, porque si los creyentes no se libran del pecado, en vez de inclinarse a la santidad, se inclinarán hacia las cosas terrenales. Por consiguiente, para desarrollar la virtud no queda otra que liberarse del pecado. No obstante, puede existir una grave dificultad: mucha gente no acepta que vive en pecado, a tal punto, que el mismo pecado puede ser para de la misma estructura de su personalidad. Y como es obvio, de esta manera, difícilmente se pueden convertir. Es en tales circunstancias donde se comprende la importancia del mensaje de la Virgen: hace tomar conciencia a cualquiera de su distanciamiento de Dios por el apego a las cosas materiales, y se podría afirmar aún: entre un alma más está apegada a las cosas materiales, más distante se encuentra de Dios y de la vida de virtud. En tal sentido los mensajes de la Virgen ayudan a examinar la conciencia. María no te dice que estás mal, que estás excluyéndote de la vida eterna… Pero te da elementos para que reflexiones y saques personalmente tus conclusiones, toda vez que respeta tu libertad. Ella te dice hoy: "si te atraen las cosas materiales y no las de Dios, sino te atrae la santidad… es porque el pecado te está dominando; abre los ojos, ten cuidado, no sigas así; estás a tiempo de cambiar, piensa más en la vida eterna."

Otro elemento que te da discernimiento para que sepas como marcha tu vida ante Dios, se fundamenta en las luchas interiores. Un cristiano que viva su vocación como se debe no tiene porqué resistirse a la santidad y desperdiciar energías luchando entre el bien y el mal. ¡Imposible! Eso ocurre cuando se quiere estar con Dios y a la vez con el mal, con el pecado. Inclusive, hay gente que piensa que Dios no puede colmar el corazón de felicidad sin en él, no hay un pequeño espacio para el pecado, y de esta manera viven toda la vida ofendiendo a Dios; permaneciendo en dos aguas. Son las almas tibias que menciona el Apocalipsis: "Conozco tu conducta: no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Ahora bien, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, voy a vomitarte de mi boca." Ap. 3:15-16.

La Virgen no quiere almas que se la pasen toda la vida luchando contra el mal porque no han optado como deben por Dios, por el contrario, quiere almas santas. Por eso recuerda: "yo… he venido a guiarlos hacia la santidad y hacia las cosas de Dios" Medjugorje, entonces, es una llamada a la santidad y a las cosas de Dios. Quien no entiende esto, no entiende Medjugorje. María quiere presentar a Su Hijo un pueblo santo pero no puede obligar a nadie a tomar con responsabilidad la santidad. Sólo espera la firme decisión basada en la voluntad propia. Por eso continúa hablando, para remover las conciencias; lo malo es que aún, después de 31 años y 8 meses de apariciones diarias, muchas conciencias duermen en la desidia. Y María quiere acabar con eso; pero no obliga a nadie, sólo exhorta y hace ver la falta. Entonces, hay que responder a la Madre, hay que decidirse por la santidad y romper con las estructuras internas del pecado que ofenden a Dios y sumergen al alma en crisis entre el bien y el mal.
La última parte del mensaje es el remedio contra todo: la oración continua y la oración con el corazón. La Virgen termina el mensaje como lo comenzó, dice: "Por eso hijitos, oren, oren, oren hasta que la oración se convierta para ustedes en alegría, así su vida se convertirá en un simple camino hacia Dios." Tú tienes que darte cuenta que la única manera que tienes para derrotar el pecado que te domina, es por medio de la oración. No hay más. Si te decides a orar puedes vencer, de lo contrario el pecado terminará destruyéndote a ti. Es la oración lo que te hará ver tu miseria.

La Virgen ha dicho de nuevo: "oren, oren, oren hasta que la oración se convierta para ustedes es alegría" No ha dicho: "hagan dinero hasta que el dinero se convierta para ustedes en alegría" o el sexo, o el licor, las drogas, la tecnología, las modas, el trabajo… ¡NO! Ha dicho que es la oración lo que debe transformar el corazón en alegría. Y para alcanzar eso, hay que elaborar un plan personal y familiar de oración; darle espacio cada día a las tres partes del rosario rezado con el corazón. También hay que visitar y adorar a Jesús sacramentado, varias veces a la semana: debes decirle cada día a Jesús: "Tú eres mi Dios, Te quiero a Ti. Tú llenas mi corazón, nadie como Tú me hace tan feliz. Por eso estoy aquí postrado ante Ti. No necesito nada más, Tu llenas todo mi corazón. ¡Gracias Jesús!"

También debes leer la Biblia. En la segunda semana de las apariciones de la Virgen en Medjugorje, Ella apareció llorando y dijo: "ustedes han olvidado la Biblia" Y a lo largo de estos 31 años y 8 meses ha hablado un sin número de veces sobre la Biblia, y ha dicho: "oren con la Biblia, léanla y medítenla cada día." Entonces, en la oración, a veces usas el rosario, otras veces adoras a Jesús en el Santísimo, otras veces lees y meditas la Biblia, y ahora en Cuaresma, sobre todo, también haces el Vía Crucis, y haces oración frente a un Crucifijo que debes tener en casa. La Virgen dijo: "contemplen las Llagas de mi Hijo crucificado y pídanle que perdone sus pecados" También debes tener tu grupo de oración, reunirte en casa a rezar con tus hijos y abrir tu casa para rezar con tus amigos. En lugar de reunirte para cenar, beber licor, salir a restaurantes, practicar deportes… la Virgen quiere que tomes la iniciativa, e invites a tus amigos, a rezar el santo rosario y a leer la Biblia; quiere que les hables de Dios a tus amigos. También la Virgen desea que vayas a Misa, si es posible, todos los días; que comulgues, que llenes tu vida de Jesús. La Virgen ha dicho que la comunión es el momento más santo y más importante del día cuando Jesús vivo viene a nosotros. Entonces, hay que asistir a Misa y recibir a Jesús.

También la Madre quiere que se acompañe el trabajo y el estudio con la oración, que se recen jaculatorias durante el día, que se rece todos los días el Ángelus y que durante la jornada uno se recoja para hacer oración silenciosa a Dios; aunque sea, unos cinco minutos. También cada día hay que orar al Sagrado Corazón de Jesús y al Corazón Inmaculado de María para poder amar a todos; y que el amor, el cariño que se brinde a los amigos y desconocidos, sea natural, transparente, sincero, tierno; como el amor que Jesús y María nos brindan cada día.

Ahora pide que Dios te regale el don de orar siempre, sin desfallecer, y orar con el corazón.
"Señor, hoy Te abro mi corazón y me coloco delante de Ti con mis miserias, con mis egoísmos. Precisamente, por mis egoísmos es que no vivo la virtud como debo. Y es por eso mismo que el pecado me domina. Hoy, sin embargo, renuncio a esas distracciones y Te abro una vez más la puerta de mi corazón: ¡ven Señor y entra a mi corazón! Derriba la puerta de mi egoísmo, de mis apegos. Quiero iniciar en esta cuaresma el camino nuevo de la oración. Hoy Tu Madre, una vez más, me pide que ore y que renuncie al pecado para ser verdaderamente feliz. Me ha dicho una vez más, que la oración es lo que me hace realmente feliz. Quiero, como Ella dice: Orar, orar y orar, hasta que la oración se transforme en alegría en mí. Dame las fuerzas y la gracia para remover los obstáculos que impiden esta decisión. ¡Ayúdame! Ven Espíritu Santo, ven por María e inunda mi ser, Tu eres el Maestro por excelencia de la Oración, ven, ven, ven…"