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del Padre Francisco Verar

 Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz  del 2 de junio de 2007 y reflexión del P.  Francisco Ángel Verar

Queridos hijos, mi amor busca, el amor total e incondicional de ustedes que no los dejará idénticos sino que los cambiará y les enseñará la confianza en Mi Hijo. Hijos míos, con mi amor yo los salvo y los hago verdaderos testimonios de la bondad de Mi Hijo. Por lo tanto, hijos míos, no tengan miedo de testimoniar el amor del Nombre de Mi Hijo. ¡Les agradezco!”

Mientras la Virgen se marchaba Mirjana vio una cruz y al centro de la cruz un corazón con una corona de espinas alrededor de Él. La Virgen no estaba triste.

El mensaje de este 2 de junio, día de oración por quienes no experimentan el amor de Dios en sus corazones, es una invitación a la celebración del 28º Aniversario de la primera aparición de la Virgen en Medjugorie. Recordemos que el próximo 25 de junio celebraremos 28 años de este gran don y la Virgen quiere que nosotros celebremos con Ella este gran acontecimiento.

La Virgen dice: “Queridos hijos, mi amor busca el amor total e incondicional de ustedes que no los dejará idénticos sino que los cambiará y les enseñará la confianza en Mi Hijo.” Esta frase resume todos los mensajes de la Virgen, todo lo que Ella ha estado diciendo a lo largo de estos 28 años y lo que espera de nosotros: su proyecto de amor. Lo que María espera de sus hijos es que amen y que amen en plenitud e incondicionalmente. Y esta tarea le ha llevado a Ella 28 años. Todo discípulo de María, que ha ido a Medjugorie, que escucha sus mensajes, que los sigue de cerca… debe preguntarse si ha crecido en el amor. Por su puesto que es importante rezar el rosario cada día, como también asistir a Misa, Confesarse cada mes, ayunar dos veces por semana a pan y agua… pero mucho más importante es amar. No debemos olvidar esto. Tengamos presente que el pasaporte para la eternidad es el amor. María está con nosotros para enseñarnos amar en plenitud y amar incondicionalmente. Todas las obras de piedad deben ser encaminadas a eso, al amor. No rezar el rosario por cumplir, no ayunar por cumplir, no asistir a Misa por cumplir, sino para crecer en el amor y hacerlo todo por amor. El amor es la regla de oro. El amor resume el evangelio y toda la Biblia. Recordemos que todo está en función del amor. Yo lo escribió san Pablo … “Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe” (1 Cor 13, 1).

Cuando comenzaron las apariciones de la Virgen dijo una vez, “Yo soy la Maestra del amor y he venido a la tierra para enseñarles a amar” Y ahora después de 28 años nos lo vuelve a recordar. No debemos preguntarnos “— ¿cuándo comenzarán a realizarse los “secretos” que la Virgen ha confiado a los videntes?” o preguntarnos —“¿hasta cuándo durarán las apariciones diarias, cuando el Vaticano reconocerá Medjugorie? Debemos preguntarnos más bien: —“¿He crecido en el amor? ¿Estoy dispuesto a amar en plenitud e incondicionalmente a mi cónyuge, a mis hijos, a mis padres, a mi prójimo, sin exclusión de nadie? Para María eso es lo importante. Y nos dice además que cuando uno se decide por la Vida del Amor, el ser cambia, ya uno no puede ser igual. Porque el amor transforma. Uno nunca debe esperar tener la capacidad de amar para amar. Uno no debe esperar que al amor llegue mágicamente al corazón para luego perdonar, hacer las paces, servir, ser cortes, amable… La Virgen nos dice que las cosas son diferentes. La Virgen nos dice que es cada quien que debe decidirse por el amor y cuando se decide por el amor entonces su vida cambiará; y no al revés. No debo primero cambiar para poder amar, debo amar incondicionalmente y entonces cambiaré. La decisión de amar va primero y el fruto del amor es la transformación del corazón.

El tiempo que precede la preparación a la primera aparición debe ser un tiempo marcado por el amor. Todo nuestro esfuerzo, nuestras oraciones y ayunos deben ser encaminados a ello. Muchos no saben lo que es el verdadero amor porque lo circunscriben a una relación de pareja, y desde luego que también sobre eso hay que empeñarse. Sin embargo, el llamado de la Virgen, que es el llamando de Jesús en el evangelio, va más allá. Todo hombre tiene la capacidad de amar más que lo que puede amar a su familia, a sus hijos a su cónyuge. La vida del cristiano es siempre una vida de amor. Y en el mensaje también la Virgen nos dice que quien ama en plenitud e incondicionalmente, recobra la confianza en Jesús. Luego para tener fe en Jesús el camino es el amor. De donde se deduce que los ateos, los agnósticos no tienen confianza en Jesús, no creen en Dios, sencillamente porque tienen problemas con el amor. Recordemos que Dios es amor y quien ama ha conocido a Dios porque Él es amor. Los ateos, los agnósticos... en el fondo no tienen problema con Dios sino con el amor.

La Virgen en el mensaje también dice: “Hijos míos, con mi amor yo los salvo y los hago verdaderos testimonios de la bondad de Mi Hijo”. Esta parte del mensaje también es importante. La Virgen nos recuerda que está preocupada por la salvación de cada uno de sus hijos. La Virgen quiere que todos, absolutamente, se salven, que descubran el camino de la salvación por el amor y es por el amor como podemos dar testimonio de su Hijo. Dos cosas matiza la Virgen en el mensaje: la urgencia de la salvación del alma por medio del amor y la urgencia de ser testimonio, ante los demás, a través del amor.

Por último la Virgen nos dice: “Por lo tanto, hijos  míos, no tengan miedo de testimoniar el amor del Nombre de Mi Hijo. ¡Les agradezco!” La última parte del mensaje también es clave. Quizá la más importante, porque la gran barrera para que en muchas almas se viva el amor en plenitud e incondicionalmente es el miedo y la Virgen una vez más nos dice: “echen de una vez para siempre el miedo para que puedan amar en libertad, quien confía en Dios no tiene nada por qué temer” Ningún hombre debe tener miedo al amor, si conocemos el evangelio debiera ocurrir lo contrario: se debería tener miedo a no amar ya que por eso seremos juzgados. El amor es la asignatura del examen final ante el Trono de Dios. Esto será lo que nos pregunte: ¿Cuánto amaste y cuánto dejaste de amar? Y por supuesto para poder amar al estilo de Dios hay que tener la mirada siempre fija en la Cruz, en la Sangre que Cristo derramó por nuestros pecados.

Para terminar, debemos también considerar la visión que hoy tuvo Mirjana: La cruz luminosa con un corazón al centro cercado de espinas. La cruz es el signo del amor, del amor por excelencia, del amor pleno e incondicional. Al centro está representado el Sagrado Corazón de Jesús, cuya solemnidad se celebra este año el 19 de junio, día de la Jornada por la Santificación de los Sacerdotes y día de la apertura del año especial dedicado a los Sacerdotes. Es obvio que la Virgen se une a ambos acontecimientos sin decirlo con palabras. El sacerdote como ministro, es el mayor signo del amor incondicional y pleno. La corona de espinas representa la indiferencia de las almas al amor de Cristo y cuanto sufren María y Jesús por esta indiferencia. Recordemos que la visión de Mirjana en el mes de junio está relacionada con la visión del Sagrado Corazón de Jesús rodeado de espinas a Santa Margarita María de Alacoque. Entonces, con nuestras oraciones y sacrificios de este mes, hagamos reparación por la indiferencia de tantas almas al amor de los Sagrados Corazones de Jesús y de María



 Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de diciembre de 2007 y reflexión del P. Francisco Ángel Verar Hernández

El primer mensaje nos vino por medio de Jakov. Como sabemos, Jakov tuvo su última aparición diaria el 12 de septiembre de 1998. En aquella ocasión, la Virgen le reveló el 10° secreto y le manifestó, que a partir de entonces, tendría la aparición sólo una vez al año, hasta el término de su vida en la tierra, en ocasión de la Navidad. Desde entonces, Jakov ve a la Virgen con el Niño Jesús recién nacido en sus brazos, cada 25 de diciembre. Este año, la aparición fue a las 14:29 y duró 6 minutos. En este especial encuentro, la Virgen le transmitió el siguiente mensaje:

“Queridos hijos: Hoy los invito de manera especial a abrirse a Dios, y que hoy, cada uno de sus corazones, se convierta en el lugar del Nacimiento de Jesús. Hijitos, deseo conducirlos a las alegrías de vuestra vida, todo este tiempo en que Dios permite que esté con ustedes. Hijitos, la única alegría verdadera de su vida es Dios. Por eso, queridos hijos, no busquen la felicidad en las cosas terrenales, sino abran sus corazones y acepten a Dios. Hijitos, todo pasa, sólo Dios permanece en vuestro corazón. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Recordemos que en el mensaje, la Virgen no se dirige únicamente a Jakov, sino a todos sus hijos. Es una exhortación a la conversión y una invitación a poner a Dios en el primer lugar del corazón. La Virgen dice: “Queridos hijos: Hoy los invito de manera especial a abrirse a Dios, y que hoy, cada uno de sus corazones, se convierta en el lugar del Nacimiento de Jesús.” La Madre espera que el corazón del creyente, sea hoy el pesebre viviente, donde Ella pueda recostar a Su Hijo. Entonces, para María, la Navidad no es otra cosa que darle la oportunidad a Jesús de hacerse presente en el corazón. ¿Cómo? Abriéndole las puertas sin ningún tipo de reserva. Y a mayor disposición, mayores gracias se reciben. María sabe que sus hijos no reciben mayores gracias porque no abren suficientemente el corazón. Y aunque parezca paradójico, muchos cristianos no saben cómo hacer para abrir más su corazón a Jesús. Lo cual hace pensar, que para muchos, Jesús es un gran desconocido. La Navidad, es por lo tanto, la fiesta del doble Nacimiento de Jesús: por un lado su Nacimiento en Belén hace 2007 años y a su vez, su nacimiento hoy en nuestros corazones. La Virgen está con nosotros, para ayudarnos a que esto se haga realidad.

También nos dice: …“Hijitos, deseo conducirlos a las alegrías de vuestra vida, todo este tiempo en que Dios permite que esté con ustedes”. Ésta parte del mensaje es muy importante, ya que resume lo que Nuestra Madre nos viene diciendo desde hace 26 años y 6 meses. Seguramente, para María y para el resto del cielo, esta es la aparición más importante de todas, no sólo porque ha sido la más larga, sino también porque es una de las últimas que recibiremos. Y a su vez, María pone énfasis a uno de los objetivos de su prolongada presencia: conducirnos a la alegría de nuestra vida. Pero no hacia cualquier alegría, sino hacia la verdadera, aquella que sólo Dios da con su presencia en el corazón del justo.

También nos dice: “Por eso, queridos hijos, no busquen la felicidad en las cosas terrenales, sino abran sus corazones y acepten a Dios.” Nuestra Señora nos recuerda,  que sólo en Dios está la plenitud de la vida. Esta parte del mensaje, contrasta con la manera materialista en que muchos celebraban la Navidad. La sociedad contemporánea tiende a hacer de las cosas terrenas el objeto de su felicidad. Pero para poder encontrar a Dios como fuente y meta de la verdadera alegría, hay que abrirle el corazón. Creo que lo que la Virgen pide no es difícil. Lo difícil, es creer en sus palabras. Aceptarlas. Son palabras parecidas a las que el mismo Cristo hizo referencia cuando dijo: “busquen el Reino de Dios y todo lo demás les vendrá por añadidura”. El Reino de Dios no es algo relativo o subordinado a los bienes terrenales. El Reino de Dios, es la plenitud de la Vida. Es el Tesoro escondido, la Perla de gran valor.

El mensaje de la Virgen de este mes es un nuevo reto. No tanto a morir a lo que el mundo nos ofrece, sino a redescubrir el Reino de Dios entre nosotros; dentro de nosotros. Esto es posible cuando se le abre el corazón a Dios. Y el medio por excelencia para hacerlo, es a través de la oración, aunque la Virgen no la haya mencionado expresamente en esta ocasión, pero lo supone. Porque ha repetido insistentemente por 26 años: “oren, oren, oren”.

En el mensaje, la Virgen dice “acepten a Dios”. Da a pensar que muchos corazones lo rechazan o no se atreven a acogerlo. El verbo aceptar, indica también admitir, acoger…La Virgen quiere que Dios no sea un concepto más, sino una realidad viva, existencial, que lo admitamos, que lo acojamos en el corazón, que le permitamos entrar. Recordemos que la Madre tiene un encuentro de oración mensual con Mirjana, para orar por esta intención: por quienes no conocen el amor de Dios. Medjugorie es una invitación para la humanidad a la conversión a Dios. Cuando la Virgen comenzó a aparecerse dijo: “He venido para decirles que Dios existe, que en Él está la plenitud de la vida”. También mencionó que el mayor pecado del hombre moderno es la indiferencia a Dios. Y ahora, después de 26 años y medio nos vuelve a repetir: “acepten a Dios”, y en el otro mensaje: “Dediquen tiempo al Creador”.

La última parte del mensaje es interesante. La Virgen dice: “…todo pasa, sólo Dios permanece en vuestro corazón.” Es una invitación a pensar en la vida eterna y a la vez recuerda que la vida eterna no es algo ajeno a este mundo. No importa cuánto hagamos, quiénes seamos o dónde estemos, todos podríamos “permanecer en Dios”. Una  vez dijo la Virgen que todos podíamos comenzar a vivir la vida del Paraíso desde la tierra, y en esta Navidad nos lo recuerda cuando dice: “…todo pasa, sólo Dios permanece en vuestro corazón.” Es decir: sólo la presencia de Dios es la que se puede cultivar, todo lo demás es pasajero.

Tres horas después, la Madre profundizó las palabras de este mensaje, en su aparición cotidiana a la vidente Marija, diciéndonos: “Queridos hijos: con gran alegría les traigo al Rey de la Paz para que Él los bendiga con su bendición. Adórenlo y dediquen tiempo al Creador, quien su corazón anhela. No olviden que están de paso en esta tierra y que las cosas les pueden dar pequeñas alegrías, en cambio, por medio de mi Hijo, se les regala la vida eterna. Por eso estoy con ustedes, para conducirlos hacia lo que su corazón anhela. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mientras la Virgen hablaba, volvió a aparecerse con el Niño Jesús recién nacido, exhortándonos a recibir Su bendición. No es que Jesús traiga una bendición diferente a la de Su Madre, sino que Ella espera que Jesús sea el centro de nuestra vida y que la Navidad sea la Fiesta de Jesús.

Con este mensaje, nos invita a adorar y a dedicarle tiempo a Jesús. Sin hacer referencia a ello, sabemos que a Jesús se le puede adorar de muchas maneras: en el pesebre, en el corazón… pero la forma más adecuada, es en la eucaristía. También, la Virgen vuelve a recordarnos que la Navidad es la Fiesta de adoración por excelencia. Recordemos que cuando los pastores llegaron al Pesebre, adoraron a Jesús y lo mismo hicieron los magos que venían de oriente. También María y José le adoraron, acompañados de una legión de ángeles. Busquemos a Jesús, pues, en la eucaristía en estos días y adorémosle con el corazón. Con un corazón puro y limpio, como el de aquellos que se hicieron presente en el establo de Belén. Jesús busca esos corazones hoy. Y por medio de la adoración, nos colma de felicidad de todo cuanto el corazón anhela.  No permitamos que la Madre vuelva a llorar porque muchos corazones permanecen cerrados a Su Hijo. Seamos más bien como los pastores de Belén, que encontraron en Jesús la respuesta a todas sus aspiraciones y expectativas. ¡Sea alabado Jesucristo!



 Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz
Desde Medjugorie; Bosnia-Herzegovina 2 de Noviembre de 2007 y reflexión del P. Francisco Á. Verar

“Queridos hijos: Hoy los invito a abrir su corazón al Espíritu Santo; permítanle que los transforme. Hijos míos, Dios es el Bien Supremo y por eso, como Madre,  les pido: oren, oren, oren, ayunen y esperen. Este bien es posible alcanzarlo ya que de él nace el Amor. El Espíritu Santo reforzará este amor en ustedes y podrán llamar a Dios su Padre. Por medio de este amor supremo amarán sinceramente a todas las personas y las considerarán en Dios hermanos y hermanas. ¡Gracias!”Durante su bendición, la Virgen dijo: “Por el camino que los conduzco a mi Hijo, caminan junto a Mi, quienes lo representan”, es decir: “los sacerdotes”. N. r.

Desde hace 20 años, la Virgen tiene una cita con Mirjana el día 2 de cada mes, para orar “por quienes no experimentan el amor de Dios en sus corazones”. Mirjana no sabe por cuánto tiempo más, la Virgen continuará visitándola, ya que nada ha dicho al respecto. Esta gracia podría continuar por muchos años más o podría terminar el próximo mes de diciembre. O bien, podría durar hasta la realización del primero de los 10 “secretos”. Y en relación a los mismos, conviene que tengamos presente, que la Virgen dijo a los videntes: “…las apariciones diarias continuarán hasta cuando quede el signo visible para toda la humanidad en la Colina de las apariciones”; es decir, hasta la realización del tercer “secreto”. Y recordemos, que cuando comiencen los mismos, sólo uno de los tres videntes que aún la ven diariamente, tendrá el don de continuar las visitas celestiales.  Este dato es importante, ya que podríamos seguir recibiendo mensajes y apariciones de la Virgen por varios años más; aun cuando comiencen a verificarse los hechos anunciados por Nuestra Señora. Los demás “secretos”, están relacionados con los videntes y otros acontecimientos que se verificarán en la Iglesia y en el mundo.  Recordamos esto, para que consideremos que la Virgen no viene a perder su tiempo a la tierra, y que en Medjugorie se está decidiendo parte del futuro de la humanidad. En el mensaje del 2 de noviembre, la Virgen nuevamente nos invita a que abramos el corazón al Espíritu Santo, porque sólo Él puede transformar el corazón del hombre. Esto es muy significativo. Por una parte, debemos recordar que la conversión es un esfuerzo del hombre y por otra, que es una gracia del Espíritu Santo. Sin Él, no puede haber conversión. No hay cambio de vida. La gente que tiene problemas con su conversión personal, en el fondo, tienen problemas con el Espíritu Santo. No lo invocan suficientemente, no lo buscan como deben, no se dejan conducir por Él… Entonces, sería importante, en el proceso del cambio interior: contar sobre todo con Él, ya que sólo Él tiene el poder de transformar al hombre. ¡Y cuán necesaria no será su presencia en el alma del justo, que hasta el mismo Jesús necesitó una nueva efusión suya, antes de iniciar su ministerio público! Por lo tanto, no podemos esperar un verdadero cambio interior sin Él; sin invocarlo las veces que sea necesario, a fin de que con su divina unción, transforme todo cuanto hay de negativo en él, en positivo. Nuestra Señora desea, que frente al nuevo tiempo de Adviento que estamos por celebrar, de cara a la próxima solemnidad de Jesucristo Rey del universo, y las especiales Fiestas de María que están a las puertas —su Presentación en el Templo (21 de nov.), la Medalla Milagrosa (27 de nov.), su Inmaculada Concepción (8 de dic.) y su aparición en el Tepeyac (12 de dic. fiesta patronal de América)— vivamos en plenitud, la conversión. La Virgen no se cansa de invitarnos a la conversión, y por ende, no debemos cansarnos de responder.En el mensaje, también la Madre dice: “Hijos míos, Dios es el Bien Supremo y por eso, como Madre, les pido: oren, oren, oren, ayunen y esperen”. Ella espera que cada uno de sus hijos, alcance el Bien Supremo, que es, sólo Dios. Pareciera que esto lo ha olvidado gran parte de la sociedad en la que vivimos, permitiendo que otros valores vayan invadiendo el terreno que sólo le compete a Dios. La Virgen como madre, está preocupa por la salvación de sus hijos y por ello en este mensaje nos advierte y nos recuerda, que el Bien Supremo es sólo Dios. En el mismo mensaje, vuelve a insistirnos “oren, oren, oren”, siendo una invitación a la oración continua, inclusive, llenando hasta los espacios más pequeños de la jornada, con las oraciones más pequeñas, es decir; las jaculatorias, tan queridas por la Virgen. La triple exhortación de María a la oración, es una invitación a la oración perseverante y con el corazón. Un día dijo la Virgen: “…no oren sin saber lo que dicen. No oren solamente con palabras. La oración es un encuentro personal con Dios y con mi Hijo Jesús.” Entonces, la oración no es sólo proferir palabras, sino abrir el corazón; un continuo ejercicio de amor porque Dios es amor. Y quien ora como debe, experimenta puro amor. En el mensaje también nos invita al ayuno. Y ya sabemos que este ayuno es a pan y agua dos veces por semana. Y de esto no se hacen bromas. La Virgen ha pedido, desde el inicio, el ayuno dos veces por semana a pan y agua, y también en preparación a las grandes solemnidades. Además, la Madre pidió que se hicieran novenas de ayuno por alguna intención. Y a aquellos que su salud no se lo permite, podrían sustituirlo por otros sacrificios y ofrecer generosas limosnas a la iglesia. Entonces, en el mensaje de este mes, la Madre nos pide orar continuamente y ayunar, a fin de alcanzar en el corazón el Bien Supremo que es Dios. Así, será posible amar al prójimo. Porque quien tiene dificultad para amar, perdonar las ofensas, actuar con generosidad frente al hermano, en el fondo, tiene dificultad con Dios. El corazón se libera del egoísmo frente al prójimo, cuando encuentra a Dios primero. La Madre sabe que muchos de sus hijos tienen una piedad superficial. Por eso nos invita a todos, a orar continuamente con el corazón y a ayunar, para así encaminarnos al amor hacia el prójimo; con el corazón abierto de par en par: sin barreras, celos, favoritismos, rencores… Asimismo, la “Gospa” también nos invita a la esperanza. Es decir: a poner toda nuestra confianza en Dios y no tanto en nuestras propias fuerzas y capacidades. Lo cual no indica negligencia, sino abandono, ya que Dios provee a sus hijos de cuanto necesitan. Recordemos que una de las dimensiones fundamentales de la espiritualidad de Medjugorie es la virtud de la esperanza. La Virgen ha dicho que el futuro depende de nosotros, que cuanto pueda ocurrir en el futuro depende de nuestra respuesta a sus mensajes. En el mismo mensaje la esperanza, está vinculada a la oración continua y al ayuno. Entonces, quien sabe orar y ayunar, también sabe, esperar. Más aun, podríamos decir: que la virtud de la esperanza es consecuencia de la oración. Hoy día la gente poco espera en Dios porque poco ora. Y la esperanza también es el tema de la próxima encíclica del Papa.  Quizá la Virgen en el mensaje, indirectamente, nos esté invitando a leerla y a meditarla. El mismo espíritu nos habla por medio de María y nos hable a través del Papa. Igual como ocurría con Juan Pablo II.La Virgen también dice en su mensaje: “Este bien es posible alcanzarlo ya que de él nace el Amor. El Espíritu Santo reforzará este amor en ustedes y podrán llamar a Dios su Padre.” Consideramos que ésta es la parte más importante del mismo, ya que se destaca una vez más la virtud fundamental del cristiano: la del Amor. La Virgen dice: “este bien es posible alcanzarlo ya que de él nace el Amor”. Como diciéndonos: “no olviden que el amor es su principal regla de vida y a que a él deben aspirar; es el amor en lo que debe crecer.” Benedicto XVI en su primera encíclica nos decía: “el Himno a la Caridad de San Pablo en 1Cor 13, debe ser la Carta Magna de todo el servicio eclesial”. Porque “podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve (v.3), cf  DCE 33. Y ahora, una vez, más la Virgen nos lo recuerda. Y además, nos dice que por el Espíritu Santo se refuerza la capacidad de amar. También en el mensaje del mes pasado había mencionado: —“Hijitos, mediten y oren para que su corazón se abra al amor de Dios.” Luego, el mensaje de este mes es una continuación de aquel del 25 de septiembre.Al final, del mensaje, la Virgen menciona: “Por medio de este amor supremo amarán sinceramente a todas las personas y las considerarán en Dios hermanos y hermanas”. Como hemos mencionado, el amor a Dios nos lleva necesariamente al amor hacia los hermanos. No obstante, conviene subrayar, que la Virgen destaca, que por medio de este Amor Supremo, amaremos sinceramente a todas las personas considerándolas hermanos y hermanas en Dios. Fijémonos en estos cuatro elementos que aparecen como coordenadas de este amor supremo. El primero, la exclusividad, porque es “supremo”. Es decir: no hay otro amor que se pueda comparar al amor de Dios; su amor está por encima de cualquier otro amor; es amor por excelencia, amor en plenitud, único. El segundo, la sinceridad. Sólo el amor verdadero de Dios hace posible que se ame con transparencia, sin hipocresía, sin apariencias, ni falsedad. El tercero, la universalidad; el amor del Bien Supremo que es Dios va dirigido siempre a todo hombre, no hace exclusión de personas; no existen los favoritismos o partidismos. Quien se inclina por el amor supremo ama al estilo Jesús: a todos por igual. Y ello se refleja además en la expresión: considerarán en Dios  a los hermanos y hermanas.Al concluir la aparición, Mirjana comentó que, mientras la “Gospa” bendecía, volvió a referirse a los sacerdotes diciendo: “Por el camino que los conduzco a mi Hijo, caminan junto a Mi, quienes lo representan”. En realidad, es una expresión bellísima. La Virgen a los sacerdotes, nos hace tomar conciencia, de cuán cerca estamos de Su Corazón Inmaculado. Ya sabemos que la Virgen durante este encuentro del día 2, tiene casi 2 años de hablar siempre sobre los sacerdotes; y siempre en tono positivo. Me viene a la memoria un episodio que viví durante una aparición en casa de Iván, a principios de junio. Estábamos presentes sólo unos cincuenta sacerdotes. Al finalizar la aparición, el vidente nos comentó, que la Virgen ese día apareció llorando de la emoción, al ver tantos sacerdotes allí presentes. Y que de inmediato extendió sus brazos sobre todos y oró en su lengua materna Y desde luego, para todos fue una sorpresa. Uno de los sacerdotes asistentes me dijo al final: “Yo pensé que la Virgen nos iba a regañar”. Yo le dije: “Se te olvidó que la Virgen ante todo es Madre”. Lo cierto es que para todos fue muy emocionante que la Virgen llorara de alegría por nosotros y que además orara al Padre en arameo antiguo. Creo que un verdadero hijo de María no tendría problema en hacer suyos los sentimientos de amor de María hacia  los sacerdotes. Es esencial, además de la espiritualidad de Medjugorie, el amor tan especial que María demuestra por los sacerdotes.

¡Sea alabado Jesucristo!



 MENSAJE DE MARÍA REINA DE LA PAZ Y REFLEXIÓN DEL MENSAJE DEL 2 DE NOVIEMBRE DEL PADRE FRANCISCO VERAR

“Queridos hijos: Hoy los invito a abrir su corazón al Espíritu Santo; permítanle que los transforme. Hijos míos, Dios es el Bien Supremo y por eso, como Madre, les pido: oren, oren, oren, ayunen y esperen. Este bien es posible alcanzarlo ya que de él nace el Amor. El Espíritu Santo reforzará este amor en ustedes y podrán llamar a Dios su Padre. Por medio de este amor supremo amarán sinceramente a todas las personas y las considerarán en Dios hermanos y hermanas. ¡Gracias!”

Durante su bendición, la Virgen dijo: “Por el camino que los conduzco a mi Hijo, caminan junto a Mi, quienes lo representan”, es decir: “los sacerdotes”. N. r. Desde hace 20 años, la Virgen tiene una cita con Mirjana el día 2 de cada mes, para orar “por quienes no experimentan el amor de Dios en sus corazones”. Mirjana no sabe por cuánto tiempo más, la Virgen continuará visitándola, ya que nada ha dicho al respecto. Esta gracia podría continuar por muchos años más o podría terminar el próximo mes de diciembre. O bien, podría durar hasta la realización del primero de los 10 “secretos”. Y en relación a los mismos, conviene que tengamos presente, que la Virgen dijo a los videntes: “…las apariciones diarias continuarán hasta cuando quede el signo visible para toda la humanidad en la Colina de las apariciones”; es decir, hasta la realización del tercer “secreto”. Y recordemos, que cuando comiencen los mismos, sólo uno de los tres videntes que aún la ven diariamente, tendrá el don de continuar las visitas celestiales. 

Este dato es importante, ya que podríamos seguir recibiendo mensajes y apariciones de la Virgen por varios años más; aún cuando comiencen a verificarse los hechos anunciados por Nuestra Señora. Los demás “secretos”, están relacionados con los videntes y otros acontecimientos que se verificarán en la Iglesia y en el mundo.  Recordamos esto, para que consideremos que la Virgen no viene a perder su tiempo a la tierra, y que en Medjugorie se está decidiendo parte del futuro de la humanidad.

En el mensaje del 2 de noviembre, la Virgen nuevamente nos invita a que abramos el corazón al Espíritu Santo, porque sólo Él puede transformar el corazón del hombre. Esto es muy significativo. Por una parte, debemos recordar que la conversión es un esfuerzo del hombre y por otra, que es una gracia del Espíritu Santo. Sin Él, no puede haber conversión. No hay cambio de vida. La gente que tiene problemas con su conversión personal, en el fondo, tienen problemas con el Espíritu Santo. No lo invocan suficientemente, no lo buscan como deben, no se dejan conducir por Él… Entonces, sería importante, en el proceso del cambio interior: contar sobre todo con Él, ya que sólo Él tiene el poder de transformar al hombre. ¡Y cuán necesaria no será su presencia en el alma del justo, que hasta el mismo Jesús necesitó una nueva efusión suya, antes de iniciar su ministerio público! Por lo tanto, no podemos esperar un verdadero cambio interior sin Él; sin invocarlo las veces que sea necesario, a fin de que con su divina unción, transforme todo cuánto hay de negativo en él, en positivo. Nuestra Señora desea, que frente al nuevo tiempo de Adviento que estamos por celebrar, de cara a la próxima solemnidad de Jesucristo Rey del universo, y las especiales Fiestas de María que están a las puertas —su Presentación en el Templo (21 de nov.), la Medalla Milagrosa (27 de nov.), su Inmaculada Concepción (8 de dic.) y su aparición en el Tepeyac (12 de dic. fiesta patronal de América)— vivamos en plenitud, la conversión. La Virgen no se cansa de invitarnos a la conversión, y por ende, no debemos cansarnos de responder.

En el mensaje, también la Madre dice: “Hijos míos, Dios es el Bien Supremo y por eso, como Madre, les pido: oren, oren, oren, ayunen y esperen”. Ella espera que cada uno de sus hijos, alcance el Bien Supremo, que es, sólo Dios. Pareciera que esto lo ha olvidado gran parte de la sociedad en la que vivimos, permitiendo que otros valores vayan invadiendo el terreno que sólo le compete a Dios. La Virgen como madre, está preocupa por la salvación de sus hijos y por ello en este mensaje nos advierte y nos recuerda, que el Bien Supremo es sólo Dios. En el mismo mensaje, vuelve a insistirnos “oren, oren, oren”, siendo una invitación a la oración continua, inclusive, llenando hasta los espacios más pequeños de la jornada, con las oraciones más pequeñas, es decir; las jaculatorias, tan queridas por la Virgen. La triple exhortación de María a la oración, es una invitación a la oración perseverante y con el corazón. Un día dijo la Virgen: “…no oren sin saber lo que dicen. No oren solamente con palabras. La oración es un encuentro personal con Dios y con mi Hijo Jesús.” Entonces, la oración no es sólo proferir palabras, sino abrir el corazón; un continuo ejercicio de amor porque Dios es amor. Y quien ora como debe, experimenta puro amor.

En el mensaje también nos invita al ayuno. Y ya sabemos que este ayuno es a pan y agua dos veces por semana. Y de esto no se hace bromas. La Virgen ha pedido, desde el inicio, el ayuno dos veces por semana a pan y agua, y también en preparación a las grandes solemnidades. Asimismo, la Madre pidió que también se hicieran novenas de ayuno por alguna intención. Y a aquellos que su salud no se lo permite, podrían sustituir el ayuno por otros sacrificios y ofrecer generosas limosnas a la Iglesia.

Entonces, en el mensaje de este mes, la Madre nos pide orar continuamente y ayunar, a fin de alcanzar en el corazón el Bien Supremo que es Dios. Luego, será posible amar al prójimo. Porque quien tiene dificultad para amar, perdonar las ofensas, actuar con generosidad frente al hermano, en el fondo, tiene dificultad con Dios. El corazón se libera del egoísmo frente al prójimo, cuando encuentra a Dios primero. La Madre sabe que muchos de sus hijos tienen una piedad superficial. Por eso nos invita a todos, a orar continuamente con el corazón y a ayunar, para así encaminarnos al amor hacia el prójimo; con el corazón abierto de par en par: sin barreras, celos, favoritismos, rencores… Asimismo, la “Gospa” también nos invita a la esperanza. Es decir: a poner toda nuestra confianza en Dios y no tanto en nuestras propias fuerzas y capacidades. Lo cual no indica negligencia, sino abandono, ya que Dios provee a sus hijos de cuanto necesitan. Recordemos que una de las dimensiones fundamentales de la espiritualidad de Medjugorie es la virtud de la esperanza. La Virgen ha dicho que el futuro depende de nosotros, que cuanto pueda ocurrir en el futuro depende de nuestra respuesta a sus mensajes. En el mismo mensaje la esperanza, está vinculada a la oración continua y al ayuno. Entonces, quien sabe orar y ayunar, también sabe, esperar. Más aún, podríamos decir: que la virtud de la esperanza es consecuencia de la oración. Hoy día la gente poco espera en Dios porque poco ora. Y la esperanza también es el tema de la próxima encíclica del Papa.  Quizá la Virgen en el mensaje, indirectamente, nos esté invitando a leerla y a meditarla. El mismo espíritu nos habla por medio de María y nos hable a través del Papa. Igual como ocurría con Juan Pablo II. La Virgen también dice en su mensaje: “Este bien es posible alcanzarlo ya que de él nace el Amor. El Espíritu Santo reforzará este amor en ustedes y podrán llamar a Dios su Padre.” Consideramos que ésta es la parte más importante del mismo, ya que se destaca una vez más la virtud fundamental del cristiano: la del Amor. La Virgen dice: “este bien es posible alcanzarlo ya que de él nace el Amor”. Como diciéndonos: “no olviden que el amor es su principal regla de vida y a que a él deben aspirar; es el amor en lo que debe crecer.” Benedicto XVI en su primera encíclica nos decía: “el Himno a la Caridad de San Pablo en 1Cor 13, debe ser la Carta Magna de todo el servicio eclesial”. Porque “podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve (v.3), cf  DCE 33. Y ahora, una vez, más la Virgen nos lo recuerda. Y además, nos dice que por el Espíritu Santo se refuerza la capacidad de amar.

También en el mensaje del mes pasado había mencionado: —“Hijitos, mediten y oren para que su corazón se abra al amor de Dios.” Luego, el mensaje de este mes es una continuación de aquel del 25 de septiembre. Al final, del mensaje, la Virgen menciona: “Por medio de este amor supremo amarán sinceramente a todas las personas y las considerarán en Dios hermanos y hermanas”. Como hemos mencionado, el amor a Dios nos lleva necesariamente al amor hacia los hermanos. No obstante, conviene subrayar, que la Virgen destaca, que por medio de este Amor Supremo, amaremos sinceramente a todas las personas considerándolas hermanos y hermanas en Dios. Fijémonos en estos cuatro elementos que aparecen como coordenadas de este amor supremo. El primero, la exclusividad, porque es “supremo”. Es decir: no hay otro amor que se pueda comparar al amor de Dios; su amor está por encima de cualquier otro amor; es amor por excelencia, amor en plenitud, único. El segundo, la sinceridad. Sólo el amor verdadero de Dios hace posible que se ame con transparencia, sin hipocresía, sin apariencias, ni falsedad. El tercero, la universalidad; el amor del Bien Supremo que es Dios va dirigido siempre a todo hombre, no hace exclusión de personas; no existen los favoritismos o partidismos. Quien se inclina por el amor supremo ama al estilo Jesús: a todos por igual. Y ello se refleja además en la expresión: considerarán en Dios  a los hermanos y hermanas. Al concluir la aparición, Mirjana comentó que, mientras la “Gospa” bendecía, volvió a referirse a los sacerdotes diciendo: “Por el camino que los conduzco a mi Hijo, caminan junto a Mi, quienes lo representan”. En realidad, es una expresión bellísima. La Virgen a los sacerdotes, nos hace tomar conciencia, de cuán cerca estamos de Su Corazón Inmaculado. Ya sabemos que la Virgen durante este encuentro del día 2, tiene casi 2 años de hablar siempre sobre los sacerdotes; y siempre en tono positivo. Me viene a la memoria un episodio que viví durante una aparición en casa de Iván, a principios de junio. Estábamos presentes sólo unos cincuenta sacerdotes. Al finalizar  la aparición, el vidente nos comentó, que la Virgen ese día apareció llorando de la emoción, al ver tantos sacerdotes allí presentes. Y que de inmediato extendió sus brazos sobre todos y oró en su lengua materna Y desde luego, para todos fue una sorpresa. Uno de los sacerdotes asistentes me dijo al final: “Yo pensé que la Virgen nos iba a regañar”. Yo le dije: “Se te olvidó que la Virgen ante todo es Madre”. Lo cierto es que para todos fue muy emocionante que la Virgen llorara de alegría por nosotros y que además orara al Padre en arameo antiguo. Creo que un verdadero hijo de María no tendría problema en hacer suyos los sentimientos de amor de María hacia  los sacerdotes. Es esencial, además de la espiritualidad de Medjugorie, el amor tan especial que María demuestra por los sacerdotes.

¡Sea alabado Jesucristo!
 



 MENSAJE DE MARÍA REINA DE LA PAZ Y REFLEXIÓN DEL MENSAJE DEL 25 DE ABRIL DEL PADRE FRANCISCO VERAR

“Queridos hijos: También hoy los invito de nuevo a la conversión. ¡Abran sus corazones! Mientras estoy con ustedes, este es un tiempo de gracia; aprovéchenlo. Digan: “este es el tiempo para mi alma”. Yo estoy con ustedes y los amo con un amor inconmensurable. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”
 
Una vez más la Reina de la Paz nos invita a la conversión. Ningún hijo de la Virgen debe olvidar que la razón por la que la “Gospa” permanece aun con nosotros, es la conversión. La Virgen quiere que consideremos este llamado como el corazón de todos los demás mensajes;  la razón de su venida a la tierra.
 
La conversión resume todas las llamadas de María en Medjugorie. Entonces reflexionemos una vez más este llamado.
 
Si damos una mirada al evangelio, la conversión también es el corazón de cuanto predicó Jesús. Sin embargo, muchos cristianos tienen otras prioridades. Y la prioridad para María —como para Jesús en el evangelio en cada uno de nosotros— es la conversión. La conversión es siempre un cambio de vida desde el reconocimiento del amor de Dios; un cambio de dirección. No se trata solamente de dejar el pecado, los vicios, de ir a la Iglesia… sino de poner a Dios en el centro del corazón y permitirle a Él que tome las decisiones en nuestra vida. No se trata tanto de poner todo en sus manos, sino de descubrir cada día que es lo que Él desea de nosotros. La persona que no le ha entregado toda su voluntad a Dios para que Él disponga de todo, debe reconocer que aun debe trabajar en la conversión. Y aunque le haya entregado el corazón, ello es obra de cada día y de cada momento de la jornada.
 
La conversión también es la vida en el Espíritu. A nuestro parecer los Apóstoles comenzaron a vivir la plenitud de la conversión sólo después de Pentecostés; cuando el Espíritu tomó plena posesión de sus almas. Jesús había dicho en una ocasión a Nicodemo: “lo que nace de la carne es carne y lo que nace del Espíritu es espíritu”. Quien toma la conversión seriamente, transforma todo lo que es “carne” en espíritu. Es lo que ocurrió en los Apóstoles en Pentecostés. Jesús comenzó a reinar en sus vidas sólo a partir de ese día. Si un cristiano no se abre hoy al Espíritu Santo, Jesús no puede reinar en Él.
 
La Virgen en el mensaje de este mes, al invitarnos a la conversión, no nos dice: “abandonen el pecado”, sino “abran sus corazones”. Entonces, para convertirse lo primero es: abrir el corazón al Espíritu Santo, porque la conversión es un don suyo. Lo más importante que debemos pedirle a Dios es el don de la conversión; antes que cualquiera cosa material, o la salud, trabajo, etc. Y el Espíritu Santo es quien realiza esa operación; como ocurrió en san Pablo camino a Damasco o a Cornelio después de escuchar predicar a Pedro. Entonces, hay que abrirse y hay que invocar al Espíritu Santo para que sea Él quien nos de la gracia de alejar para siempre todo lo que pueda ofender a Dios y nuestra dignidad de hijos suyos.
 
Entonces, la clave para renunciar al mal, alejarse del pecado es abrirse a Dios, a Su Espíritu. Sólo de esa manera Jesús podrá reinar en el corazón. Y esto muchos no lo hacen por miedo a sus intereses, otros por sus egoísmos, otros porque no creen como debieran en Dios y otros, por falta de evangelización. Sin embargo, la Virgen nos llama a responder a todos: creyentes y no creyentes.
 
La Virgen también nos hace tomar conciencia de la urgencia de esta invitación. Como si nos dijera: “No hay tiempo que perder”, “decídanse hoy mismo”. Porque en el mensaje de este mes, mes de la Pascua de su Hijo, dice: “Mientras estoy con ustedes, este es un tiempo de gracia; aprovéchenlo”. María espera que ningún hijo suyo deje para luego lo que puede hacer ya.

Quien sigue la espiritualidad de María en Medjugorie, sabe desde cuando la Madre se está apareciendo en Bosnia Herzegovina —país predominantemente musulmán. Pero nadie sabe —ni aun los videntes— por cuanto tiempo más continuará este vaso de gracia. Y el día de la última aparición podría estar lejos o podría estar cerca. ¡Nadie lo sabe! Sin embargo, debemos recordar que el próximo mes de junio, se cumplirán 26 años de encuentros diarios, de signos extraordinarios, de llamadas insistentes, etc. Todo ello hay que verlo como: “tiempo de gracia”, “tiempo de bendición”. Luego, hay que aprovecharlo; y la Virgen nos dice como: tomando su llamada a la conversión en serio.
 
La Virgen este mes, también nos regala una jaculatoria en función de nuestra conversión. Quiere que digamos durante este mes, como una oración “flecha” —con la debida disposición de apertura del corazón—: “este es el tiempo para mi alma”. Esa expresión va dirigida, en primer lugar, a nosotros mismos. La Virgen quiere que todos reconozcamos la importancia de la salvación del alma y que reconozcamos que su visita a la tierra está en función de ello. Un día dijo la Virgen que quería “conducir el mayor número de almas al cielo”. Quien piensa en su alma, piensa en su último destino. Recordemos que en este mundo estamos sólo de paso. Y no hay tiempo que perder en relación a la salvación del alma. Por ello, frente al culto desenfrenado al cuerpo humano que promueve la sociedad de consumo, la Virgen enfatiza la primacía del alma. Y los padres y madres de familia deben tomar nota de ello.
 
En segundo lugar, la frase, “este es el tiempo para mi alma” también va dirigida a Dios. Una aplicación práctica, en respuesta al mensaje de este mes, podría ser: que tomemos la corona del rosario y de ves en cuando —en lugar de las Ave Marías tradicionales— después del Padre Nuestro digamos: “este es el tiempo para mi alma”. No se trataría de iniciar una nueva devoción, sino de repetir unas 50 veces lo que la Virgen nos pide que digamos, a fin de tomar conciencia de la prioridad de la conversión. De esta manera, con su gracia, el mismo Dios, nos ayudará a convertirnos. Porque, no lo olvidemos: la conversión también es una gracia.

Al final del mensaje, la Virgen termina con unas palabras bellísimas pronunciadas otras veces: “Yo estoy con ustedes y los amo con un amor inconmensurable”. Esas palabras significan: “no están solos”, “yo los acompaño”, “soy su Madre”, "estoy aquí para ayudarles”, “no tengan miedo”, “permítanme que los transforme”, “acepten mi amor”, ábranse a él”. Entonces acojamos a María y tomemos la conversión en serio.
 
¡Sea alabado Jesucristo!



 MENSAJE DE MARÍA REINA DE LA PAZ Y REFLEXIÓN DEL MENSAJE DEL 25 DE ENERO DEL PADRE FRANCISCO VERAR

« ¡Queridos hijos!: Pongan la Sagrada Escritura en un lugar visible en su familia y léanla. Así conocerán la oración con el corazón y sus pensamientos estarán en Dios. No olviden que son pasajeros: como una flor de campo, que se ve de lejos, pero desaparece en un instante. Hijitos, dondequiera que vayan, dejen un signo de bondad y amor, y Dios los bendecirá con la abundancia de su bendición. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado! ».

A diferencia de otros mensajes, en el de este mes, la Virgen comienza su exhortación con un verbo en presente con valor de mandato: « Pongan ». No dice, como en otras ocasiones: « Queridos hijos: hoy los invito…» Si no: « Pongan », sinónimo, en este caso, de « coloquen ». Es un imperativo determinante. Como si dijera « obedézcanme de una ves por todas »; « ¡se los he dicho otras veces y no han hecho caso! »; « ¿¡por cuánto tiempo más lo voy ha repetir!? », «Pongan la Sagrada Escritura en un lugar visible en su familia y léanla. »

No hay duda, con el mensaje de este mes, que la Virgen quiere que la Biblia ocupe un puesto central en la casa y una vez más, nos hace la invitación de construir el «altar bíblico familiar». Por la fuerza de las palabras con que la Virgen comienza el mensaje de este mes, es obvio, que la Madre está amonestando a sus hijos y les advierte a no descuidar el uso de la Biblia. Porque podría darse el caso, inclusive, que algún hijo suyo, en lugar de leer la Biblia todos los días, piense que bastaría con solo leer y meditar los mensajes de la Madre. Consideremos, entonces, a partir de este mensaje, que la Virgen quiere que la Biblia esté siempre por delante de nuestros pensamientos e inclusive, de sus propios mensajes. Y no al revés. Una cosa es cierta, en la espiritualidad de Medjugorie, la Biblia ocupa un lugar central y los mensajes de la Gospa están subordinados a ellas. Un día dijo la Virgen, después que le hicieran tantas preguntas: «No pregunten más: abran la Biblia y allí encontrarán las respuestas a sus interrogantes».
 
La Virgen quiere, entonces, que sus hijos vivan en la tierra como Ella vivió: con la Palabra de Dios en su pensamiento y en su corazón. Dice la Biblia que María «conservaba cuidadosamente todas las cosas en su Corazón» Lc 2:51.
 
Los hogares de los discípulos de la Virgen, deben distinguirse por el puesto relevante que en ellos ocupa la Palabra de Dios. La Biblia no debe replegarse a una biblioteca personal, ni mucho menos, a un rincón de la casa, sino que debe ser ubicada, en un puesto preferencial; en « su altar ». En muchos hogares, a simple vista, se puede ver que el uso de la Biblia ha desaparecido. Lamentablemente, muchos niños crecen viendo el mal ejemplo de sus padres que no son asiduos en el uso de la Escritura, que no la estudian, que no acuden ha ella para resolver los problemas familiares, que no la usan para orar. La Virgen quiere que la Biblia presida la convivencia familiar; que sea la Biblia el indicador de dirección.
 
Muchos hogares se han perdido por que el televisor, la Internet, las diversiones, los deportes, el trabajo, el dinero… ocupan el lugar que Dios debe ocupar en el hogar. Si la Biblia no la colocamos en un lugar central, Dios no podrá jamás reinar en la familia.
 
Un detalle interesante en el mensaje de la Virgen de este mes —que nos puede servir para estimar más la Palabra de Dios— es que no utiliza la palabra croata « Biblija » para referirse a los libros santos, sino la expresión « Sveto pismo », que traducida literalmente al español significa: «Sagrada Escritura». Y es porque, María con esta denominación, desea destacar ante todo la sacralidad de la Bendita Palabra de Dios; y de esta forma nos invita a venerarla: « Pongan la Sagrada Escritura en un lugar visible en su familia y léanla ».

Con este mensaje, al inicio de un Nuevo Año, bien pudiéramos considerar el 2007, como el Año de la Biblia, para estudiarla y conocerla mejor. Para orar con ella como nos pide la Madre. Decía San Jerónimo: « Desconocer la Biblia es desconocer a Cristo » y San Agustín decía: « hablamos con Cristo cuando oramos y lo escuchamos cuando se lee la Palabra de Dios ». Si la Biblia no ocupa un puesto central en nuestras vidas, jamás nuestro corazón le pertenecerá a Dios debidamente.

Quien no posee un altar familiar y sigue los mensajes de Medjugorie, deberá decidirse hoy mismo en confeccionarlo. Y recordar que la Virgen quiere que se lea y se medite cada día la Palabra de Dios. El Espíritu Santo en la Iglesia nos está invitando por medio de María ha descubrir los tesoros de la Biblia.  Y el mismo Espíritu nos habló también por medio de Benedicto XVI horas antes que la Virgen diera este hermoso mensaje; precisamente cuando sostuvo la primera reunión con los purpurados responsables en preparar el próximo Sínodo sobre la Biblia en octubre próximo. El Papa dijo: « La acción espiritual, que expresa y alimenta la vida y la misión de la Iglesia, se fundamenta necesariamente en la Palabra de Dios ». También dijo que esperaba que el próximo sínodo « ayude a redescubrir la importancia de la Palabra de Dios en la vida de todo cristiano », así como « el dinamismo misionero que es intrínseco a la Palabra de Dios ».
 
Entonces, el Espíritu Santo nos habló de lo mismo dos veces el mismo día. No hay peor sordo que aquel que no quiere oír. El mensaje de la Madre de Dios y de Benedicto XVI es el mismo. Acojamos la doble invitación.
 
En el mensaje de este 25, día de la conversión de San Pablo, el más grande escritor de la Biblia, la Virgen también dijo: « Así conocerán la oración con el corazón y sus pensamientos estarán en Dios ». O sea, que  por medio de la lectura de la Biblia aprenderemos a orar « con el corazón ». Sin utilizar la palabra técnica que tenemos en la Iglesia para hablar de ello que es Lectio Divina, la Madre nos invita a practicar la « lectura orante de la Biblia ». Se trata de una lectura atenta, pausada (sin prisa), con la cual el alma experimenta a Dios por medio de la meditación del texto sagrado. Para María, en este mensaje, es claro que « la oración con el corazón » tiene su fundamento en la Biblia. Y de esta manera, podemos comprender, además, como con el rezo del rosario también podríamos tener una lectura atenta de algunos textos de la Sagrada Escritura. En otras palabras, sólo cuando la mente permanece en los textos sagrados mientras rezamos las avemarías, podemos decir que estamos rezando el rosario «con el corazón». Recordemos que con el rosario tenemos 20 pasajes de la revelación para meditar.
 
Que sepamos, es la primera vez que en un mensaje, la Virgen nos dice, que es por medio de la lectura de la Biblia (entiéndase meditación) como podemos «orar con el corazón». Porque dice: «Pongan la Sagrada Escritura en un lugar visible en su familia y léanla. Así conocerán la oración con el corazón», dando entender, que si no se lee la Biblia no se puede orar con el corazón. Entonces, para quienes quieren saber en que consiste la oración con el corazón, este mensaje les da la respuesta: Se ora con el corazón cuando se lee la Biblia y desde el texto leído se hace meditación, de manera, que los pensamientos permanecen en Dios durante la jornada.
 
También en el mensaje la Madre dice: «No olviden que son pasajeros, como una flor de campo, que se ve de lejos pero desaparece en un instante.» Como en otras ocasiones, la Virgen nos recuerda la eternidad y lo breve de esta vida comparada a la futura. Pero en este mensaje vincula la lectura de la Biblia como preparación a la eternidad. Es decir, la lectura de la Sagrada Escritura, nos dispone a las moradas eternas.
 
La tercera parte del mensaje también es importante y está ligado al testimonio de la vida cristiana, dice: « Hijitos, dondequiera que vayan, dejen un signo de bondad y amor, y Dios los bendecirá con la abundancia de su bendición.» Pareciera que María en estos dos conceptos de bondad y amor resume cuanto Dios espera de nosotros. Lo difícil es dejar la huella de bondad y amor en todas partes; en cada lugar por donde pasemos. Por que no dice, «en algunos lugares a donde vayan», sino «dondequiera que vayan». Sin restricciones. Quiere decir, que si voy al trabajo, a la calle, a la escuela, al cine, de compras…, siempre debo dejar un signo de bondad y amor. Ello nos recuerda como algunos santos, convencidos que estos dos conceptos resumen todo el evangelio llegaron hacer el voto de amor. Hermosa tarea nos da la Gospa, al inicio de un Nuevo Año. Y la Virgen nos especifica que en la medida que vivamos estas virtudes de bondad y amor así el mismo Dios retribuirá abundantemente su bendición en el alma del justo.
 
¡Sea alabado Jesucristo!



 CARTA A LOS AMIGOS DE MARÍA REINA DE LA PAZ 18 Y MENSAJE DEL 2 DE ENERO DEL PADRE FRANCISCO VERAR

  • La celebración del Día de la Navidad transcurrió, en la  tierra bendita de la Virgen, en un clima de especial oración y recogimiento.  Desde tempranas horas del 24  de  diciembre largas colas de penitentes buscaban el sacramento de la  Penitencia. 
  • Además del programa vespertino de oración habitual (dos  partes del rosario, Misa y otra tercera parte del rosario de acción de  gracias) se tuvo la representación en vivo del Nacimiento del Señor por los  jóvenes del Cenáculo en la parte trasera de la Iglesia parroquial.  Seguidamente a las 22:00, se dio inicio a la adoración del Santísimo hasta Media  Noche, cuando iniciamos la celebración de la Santa  Misa. 
  • Desde el 27 de diciembre comenzaron a llegar peregrinos  de todas partes del mundo, a fin de pasar el inicio del Nuevo Año en  Medjugorie. Notoria, como todos los años, la presencia de los jóvenes. 
  • Un río de gente participó de la Misa de Media noche del  31 de enero y, como en Navidad, la celebración fue precedida de dos horas de adoración a Jesús  Sacramentado. La adoración, debido a tantos peregrinos, se realizó  simultáneamente, dentro y fuera de la Iglesia, mientras otros tantos fieles se  confesaban. El Confesionario de Medjugorie estaba repleto; como para el  aniversario de las apariciones. 
  • A Media Noche (en punto) iniciamos la  celebración ecucarística, concelebrada por más de 120 sacerdotes, con el canto  festivo “Vive Jesús” (en español). La alegría de los participantes era  notoria.  La homilía, hecha por el  celebrante principal (párroco Ivan Sesar) fue traducida simultáneamente en  cuatro lenguas. Al concluir la celebración hubo un nutrido aplauso de alegría,  y, batiendo palmas la multitud siguió festejando el inicio del Nuevo Año del  Señor 2007. 
  • El encuentro por los no creyentes (del dos de  enero del ‘07) en la Comunidad Cenáculo —el primero del Nuevo Año— fue muy  especial. Nos congregamos desde las seis de la mañana e iniciamos el encuentro  con cantos y una introducción a todos los fieles hecha por este servidor.  Presentes más de 10,000 peregrinos. Rezamos dos partes del rosario: los  misterios gozosos y luminosos intercalados por cantos animados por jóvenes del  Cenáculo. Luego rezamos con Mirjana 20 Padre nuestros y avemarías en la espera  de la aparición, y a las 9:10 interrumpimos la oración para vivir en  recogimiento la llegada de la Madre de Dios
  • Al terminar la aparición que duró unos 10 minutos  Mirjana escribió el desarrollo del encuentro. He aquí sus palabras  escritas textualmente:

—«El rostro de la Virgen durante todo el tiempo de la aparición estaba doloroso y triste. La Virgen me habló de cosas, de las cuales aun no puedo hablar. La Virgen bendijo a todos y los objetos religiosos. La Virgen, en modo particular, tuvo una expresión seria mientras destacaba la bendición sacerdotal. La Virgen pidió oración y ayuno por los sacerdotes. Y dio este mensaje:

 
 
—«Queridos hijos: en este tiempo santo de muchas gracias de Dios, y de su amor que me envía a ustedes, yo les pido: que no tengan un corazón de piedra ¡Que el ayuno y la oración sean sus instrumentos para que se acerquen y conozcan a Jesús, Mi Hijo! Síganme, sigan mi ejemplo luminoso, los ayudaré. Estoy con ustedes, les agradezco.»

 
 

Reflexión del P. Francisco Á. Verar Hernández
 

La Virgen nos sorprendió a todos en el encuentro de oración de esta mañana por los no creyentes, al permanecer adolorida y triste, mientras le hablaba a Mirjana de los secretos y le confiaba el mensaje del dos de mes. Porque por lo general aparece contenta.

También hemos subrayado anteriormente, que desde hace meses, en los encuentros por los no creyentes, la Virgen está hablando de los sacerdotes, y, en especial, de la Bendición que impartimos. En esta ocasión, pidió oración y ayuno por los sacerdotes, volvió a destacar la bendición que impartimos.

En el mensaje de este dos de mes comienza hablando de de el «tiempo santo» que vivimos y de las «gracias que Dios concede». Este «tiempo santo», que obviamente tiene resonancia con la Navidad e inicio del Año, se refiere al tiempo que Dios le permite estar con nosotros en forma especial. Por eso dice: «y de su amor que me envía entre ustedes». Recordemos que Medjugorie es siempre un tiempo santo de gracias especiales de Dios por medio de María. María está con nosotros evangelizándonos de una manera especial, como nunca en la historia de la humanidad; y merece ser escuchada. Hoy nuevamente nos lo menciona.

Luego, al inicio de este Nuevo Año, nos hace una petición especial: que no tengamos un «corazón de piedra». Es la primera vez que la Virgen utiliza esta expresión. En la Biblia el «corazón de piedra» es el corazón que no ama, el corazón enfermo, el corazón esclavo del pecado. Sin embargo, en este mensaje «el corazón de piedra» es el corazón que permanece indiferente a la venida de María y que, por lo mismo, no quiere poner en práctica sus mensajes; que, dicho sea de paso, son para la salvación de nuestras almas. La primera petición de este mensaje, pues, es abrirse a María. No ser indiferente a su persona y a lo que nos dice. A lo que Dios le permite comunicarnos. La Virgen no viene a la tierra por iniciativa suya sino porque Dios la envía entre nosotros. Recordemos que Medjugorie es la gracia extraordinaria más grande que la Iglesia Católica posee en estos tiempos. Esa gracia es María en persona que aparece por 25 años y siete meses todos los días.

Luego, en el mensaje, la Virgen pide ayuno y oración por una intención específica: para que nos acerquemos y conozcamos a Jesús, Su Hijo. La Virgen quiere que comencemos el Nuevo Año con ayuno y oración. Entonces: basta de bebidas y comidas del tiempo de la Navidad y Año Nuevo y comencemos a ayunar y orar como la Madre nos pide. Nada de flojeras. Y tampoco nadie lo debe hacer a fin de perder peso, sino por amor. Hay que ayunar y orar por los sacerdotes y para que estemos más cerca de Jesús y para que lo conozcamos más. El ayuno y la oración fueron siempre los instrumentos que utilizaron los santos y los instrumentos de la Biblia por excelencia para la conversión. Entre más una persona ayuna y ora más cerca estará de Jesús y de María y más cerca estará también del prójimo. Y la Virgen ha dicho que el mejor ayuno es el ayuno a pan y agua los miércoles y viernes de todo el año. Ella, como en Fátima, pide especiales ayunos y oraciones para que se realice un plan especial que Dios le ha confiado ha realizarse en estos tiempos. Pero ese plan comienza por cada uno: cuando cada corazón se acerca a Jesús, triunfa el Corazón Inmaculado de Maria en el mundo.

Luego la Virgen dice: «Síganme, sigan mi ejemplo luminoso, los ayudaré. Estoy con ustedes, les agradezco.» El, «síganme» de María significa: que pongamos en práctica lo que nos dice, que no sirvamos a dos señores, al mundo o a Ella. Que le demos espacio en nuestro corazón a los que nos dice, que vayamos tras ella como un discípulo sigue a su maestro. Y cuando dice: «sigan mi ejemplo luminoso», se refiere a que sigamos a Jesús cómo ella en la tierra los siguió.

La vida de María en la tierra es ejemplo para toda la humanidad. Sabremos más de ello cuando la Virgen le mande a Vicka publicar su vida. Pero por ahora, con lo que ya sabemos de los evangelios, es suficiente para aprender de su ejemplo: Jesús fue el centro del Corazón Inmaculado de María en la tierra y quiere que también lo sea del nuestro.
 
También nos dice, «los ayudaré». En la tarea de cristificación de nuestra vida, no estamos solos; María como Madre nos ayuda intercediendo con sus oraciones. Por eso nos dice: «yo estoy con ustedes». Al final nos dice: «les agradezco», como buena Madre que llena de optimismo la respuesta de sus hijos.

Recordemos, pues, lo que la Gospa nos pide al inicio del Año: ayuno, oración por los sacerdotes y por nosotros mismos, y no cerrar el corazón a sus llamadas. Entonces, que Jesús sea el centro de nuestra vida como lo fue de María en la tierra. Con la Madre seamos constructores de un mundo nuevo.
 
 ¡Sea alabado Jesucristo y Feliz y Año del Señor 2007!