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del padre Jozo Zovko

MERRY CHRISTMAS AND A HAPPY NEW YEAR!

¡Nuestra querida familia orante!

En estas difíciles circunstancias sociales y económicas en el mundo, el creyente que ora, como un profeta, tiene una luz y una oportunidad para mostrar a todos, el único camino y la salida, y esa es Dios. Nuestros contemporáneos, en general, no tienen experiencia en los encuentros con Dios, y eso significa no tienen experiencia con la oración. Desafortunadamente, ellos se han inclinado a los valores materiales, en los cuales fracasan en encontrar o llevar a cabo sus metas. Es por eso que se sienten desilusionados, engañados. Esperan de los hombres lo que ellos no les pueden dar o proveer: la paz, la alegría y una familia feliz y protegida. Es en este difícil estado mental y familiar en el que proliferan los falsos profetas y maestros. La astrología está prosperando actualmente. Los adivinos son las personas más visitadas hoy en día. ¿Por qué? La gente necesita ayuda.

Nuestra Reina de la Paz nos ha estado inspirando y llamando por más de treinta años ya, para que ayudemos a nuestros hermanos y hermanas necesitados con nuestras oraciones y nuestro buen ejemplo. Nuestra misión y nuestro apostolado no pueden ser postergados (o aplazados), porque de lo que aquí se trata es de personas y de la salvación de almas. La oración nos transforma y nos ilumina para que podamos reconocer el tiempo en el que estamos viviendo. Si existe oscuridad en las personas que nos rodean, la oración nos compromete y nos hace referirnos a nuestros hermanos para que les hagamos un bien. Porque oramos podemos tener una respuesta para aquellos que la necesitan. La oración nos cambia. La oración nos hace alegres y felices. ¿Y quién no tiene en su corazón este deseo tan básico y profundo de ser feliz, de estar contento? Sabemos, con certeza que estos dones de gracia no los producen las drogas, el alcohol, o una vida disipada. Estas son las gracias que Dios da a los que oran.

Que gracia tan grande y que regalo es el de ser un miembro de nuestra familia orante que ha respondido al llamado de la Reina de la Paz: de testificar los mensajes con nuestra vida. Miles han perseverado con entusiasmo en la oración, el ayuno y la vida sacramental. Aquellos que quieren limitar a Medjugorje con debates y propagandas no son los apóstoles de la Reina de la Paz.

Este es el tiempo de la Navidad. Recordemos a los sencillos pastores que se dijeron entre ellos: "¡Vayamos a Belén!" Y a continuación hubo una gran sorpresa; ellos encontraron a la Madre y al Niño. El pequeño Jesús fue una inspiración milagrosa y una fuente de alegría y gozo en el corazón de cada uno. Ellos se convirtieron en entusiastas testigos y propagadores del acontecimiento más grande: el nacimiento de Dios en medio de la gente.

La Navidad y el misterio de la encarnación nos ayudan a comprender nuestra misión. Detrás de la Navidad está el amor y la encarnación de Cristo. Fue el amor lo que lo inspiró y lo guió en todo. Todo lo que Él dijo o lo que Él hizo fue con amor y por amor. Es por esto que todos lo necesitaban. Él solamente hizo el bien a todos. Aprendamos el amor delante del pesebre. Aprendamos el amor meditando profundamente el misterio de la encarnación y del nacimiento de Cristo. La Reina de la Paz nos llama a Su Presencia y nos enseña como amar. Actualmente el mundo no necesita ni una sola persona que traiga oscuridad, que difunda la oscuridad, que viva o que hable de la oscuridad. Necesita de nosotros que oramos. Nuestro rosario diario es nuestra fortaleza y es una lámpara encendida en nuestras manos.

Satanás ha hecho y está haciendo todo lo posible para destruir Medjugorje. Pero las manos entrelazadas, las personas arrodilladas orando, aquellos que están unidos a la Reina de la Paz no se lo permiten.

Ustedes han leído que la comisión papal para Medjugorje está trabajando. Ellos han llamado a todos los videntes y a nuestro padre espiritual para dar su testimonio en Roma. Por ende, se necesita orar para que los corazones de los testigos, de los peregrinos y de toda la iglesia sean iluminados. Estos son nuestros pasos de amor hacia Nuestra Señora, hacia la iglesia y hacia el vecino. Perseveremos en la oración y en vivir los mensajes. Así seremos felices y haremos felices a otros.

Nuestras felicitaciones, nuestro apretón de manos y nuestro abrazo en la Navidad sera diferente que el de los demás. Dios nos usará para realizar Su obra.

Querida familia orante, seamos más fervorosos aún, más unidos y más perseverantes en la oración. En nombre de nuestra comunidad de Siroki Brijeg les deseo una feliz Navidad y un Año Nuevo 2012 alegre y bendecido.

Sanijela Matkovié, coordinadora de la Fraternidad Orante de la "Visitación"




del padre Francisco Verar

Mensajes de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de enero del 2017 y reflexión del P. Francisco Verar

"Queridos hijos! Hoy los invito a orar por la paz. Paz en los corazones, paz en las familias y paz en el mundo. Satanás es fuerte y quiere ponerlos a todos en contra de Dios, hacerlos regresar a todo lo que es humano y destruir en los corazones todo sentimiento hacia Dios y las cosas de Dios. Ustedes, hijitos, oren y luchen contra el materialismo, el modernismo y el egoísmo que el mundo les ofrece. Hijitos, decídanse por la santidad, y yo, con mi Hijo Jesús, intercedo por ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado."

En la primera parte del mensaje, la Virgen nos invita a orar por la paz porque ve el peligro que nos circunda, un peligro mayor de cuanto podamos ver nosotros; seguramente. Para otros fieles pueden haber otras urgencias por la que orar en estos momentos, pero para María hay solo una: "orar por la paz". Y precisa: "orar por la paz en los corazones, por la paz en las familias y por la paz en el mundo". Luego, es mes de oración por estas tres intenciones. Cuando tomamos el santo Rosario en mano la Madre quiere que digamos: "rezamos este Rosario por la paz en los corazones, por la paz en las familias y por la paz en el mundo entero". Lo mismo en las intenciones de la Liturgia de las Horas, las intenciones de las Misas y cuando vayamos a la Adoración al Santísimo o a los Grupos de Oración. Podríamos decir, entonces, que la Madre nos presenta CADA MES UNA INTENCIÓN DIFERENTE DE ORACIÓN PARA SER EJECUTADA. Ella sabe que cada mes sus mensajes se difunden por muchos medios y son "tarea" para sus hijos. Entonces, hay una urgencia para el inicio del Centenario de sus Apariciones en Fátima y en preparación a la Cuaresma de 2017.

En la segunda parte del mensaje, la Virgen nos pode en guardia ente el enemigo por antonomasia contra la paz: Satanás. Menciona: "Satanás es fuerte y quiere ponerlos a todos en contra de Dios, hacerlos regresar a todo lo que es humano y destruir en los corazones todo sentimiento hacia Dios y las cosas de Dios." Por lo tanto, quien se decide a orar por la paz en las tres dimensiones que especifica la Virgen, se decide también en luchar contra Satanás y sus mentiras. Satanás es fuerte, y también se puede traducir del croata que utilizó María que "es poderoso" y esa "fuerza" o "poder" de Satanás se manifiesta en los fieles de ponerlos en contra de Dios, de ponerlos en cuanto Él ha revelado, en regresar a todo lo humano vaciando el corazón del hombre de espiritualidad cristiana; y por tanto en destruir los sentimientos hacia Dios y hacia sus cosas. Por consiguiente, cuando la gente va perdiendo el interés por Dios y por sus cosas, probablemente, se debe a una acción directa (pero oculta e inadvertida) de Satanás en sus vidas. Entonces, la Madre especifica que a Satanás se le vence con la oración por la paz en el corazón, en las familias y en el mundo.

También dice la Virgen: "Ustedes, hijitos, oren y luchen contra el materialismo, el modernismo y el egoísmo que el mundo les ofrece." Esta tercera parte del mensaje insiste en otros elementos tan importantes como la oración por la paz. O sea, María habla además de una lucha que hay que enfrentar contra tres enemigos de la vida espiritual: "el materialismo, el modernismo y el egoísmo que el mundo ofrece." Entonces hay que orar pero también hay que luchar. No basta la oración, porque la Madre habla además de un combate que hay que librar contra el materialismo, el modernismo y el egoísmo, toda vez porque se han convertido en ideologías contemporáneas. Y Satanás está detrás de ellas. Probablemente alguno no piense igual, pero la Madre no puede estar errada.

La Virgen lo menciona para que sus hijos tomen conciencia y hagan la lucha. Un hijo de María es un luchador, un combatiente, y no se deja arrastrar y seducir por cuanto el mundo de hoy ofrece. Por eso la espiritualidad de Medjugorje no se puede resumir en "5 piedritas", porque María nunca ha resumido su proyecto en solo "5 piedritas". Luego, en el mensaje de este 25 de enero, iniciado en nuevo año civil, la Madre invita a sus hijos a combatir tres grandes tendencias del mundo actual: el materialismo, el modernismo y el egoísmo. Las cosas materiales se necesitan, pero el materialismo es otra cosa. Es colocar lo material como primer valor por encima de Dios, de Su Reino, de Jesucristo... Lo mismo la modernidad. La modernidad en sí no es mala, pero cuando ocupa el primer lugar en el corazón es terrible, aparta al hombre de Dios. La Madre no está en contra de la materia ni de lo moderno, sino cuando estas cosas esclavizan al hombre y se transforman en ideologías debido al egoísmo. Entonces son un peligro porque separan al hombre del Creador, de la luz, de la Verdad de Jesucristo. Cuando el ser humano coloca en su corazón el materialismo y el modernismo, fácilmente desplaza a Dios de su vida. Ese es el peligro. Entonces, como los vicios alejan al hombre de Dios (el alcohol, la droga, el adulterio, los juegos de azar...) también lo hace el materialismo y el modernismo a causa del egoísmo de cada quien. Son nuevas esclavitudes que la Madre denota.

En la cuarta parte del mensaje la Virgen invita nuevamente a algo interesante, a una opción de vida: "decidirse por la santidad". Quién sigue los mensajes de la Virgen o es devoto de María Reina de la Paz y no se decide por la santidad no ha entendido nada. La Madre nos hace ver a todos que la santidad no es un don que Dios concede a unos cuantos si no UNA DECISIÓN PERSONAL. Nuevamente hay que acotar que quien vive las "5 piedritas" y no se decide por la santidad podría ser un fariseo medjugoriano, porque la Virgen no viene del Cielo por "5 piedritas" sino para que sus hijos se decidan a vivir la santidad. Puede ocurrir que muchos siguen Medjugorje pero no les interese ser santos, entonces la Madre corrige esa mentalidad. Entonces, más importante que vivir los mensajes por separados, es la decisión por la santidad. Por lo tanto, hay que considerar que la Virgen está cuidando su espiritualidad, y que no hayan desviaciones; lucha por la pureza, por la integridad y transparencia de sus mensajes.

Al final, como otras veces dice que Ella y Su Hijo interceden por nosotros, como también menciona su tradicional: "Gracias por haber respondido a mi llamado."

En el mensaje del 2 de febrero de 2017, día de la Presentación de Jesús en el Templo de Jerusalén y Día de la Vida Consagrada la Madre como de oración por quienes no experimentan el amor de Dios en sus corazones, la Madre dijo:

"Queridos hijos, ustedes que se esfuerzan en ofrecer cada día de su vida a mi Hijo, ustedes que procuran vivir con Él, ustedes que oran y se sacrifican, ustedes son la esperanza en este mundo inquieto. Ustedes son los rayos de la luz de mi Hijo, el evangelio vivo, y son mis queridos apóstoles del amor. Mi Hijo está con ustedes, Él está con los que piensan en Él, con los que oran, pero de la misma manera, Él espera pacientemente a los que no lo conocen. Por eso ustedes, apóstoles de mi amor, oren con el corazón y muestren con las obras el amor de mi Hijo. Esta es la única esperanza para ustedes, este es el único camino hacia la vida eterna. Yo, como Madre, estoy aquí con ustedes. Sus oraciones dirigidas a mí, son para mí las más bellas rosas de amor. No puedo no estar allí donde siento el perfume de rosas. Hay esperanza. Les doy las gracias"

En la primera parte la Madre hace un cumplido a quienes se han decido por vivir sus mensajes: "ustedes que se esfuerzan en ofrecer cada día de su vida a mi Hijo, ustedes que procuran vivir con Él, ustedes que oran y se sacrifican, ustedes son la esperanza en este mundo inquieto. Ustedes son los rayos de la luz de mi Hijo, el evangelio vivo, y son mis queridos apóstoles del amor. Mi Hijo está con ustedes, Él está con los que piensan en Él, con los que oran..." Resulta hermoso contemplar estas palabras porque vemos en ellas halagos, alabanzas, reconocimientos por los esfuerzos que muchos hacen. Son palabras de una Madre perfecta, un modelo de lo que debe ser cada educador, que no solo corrija o llame la atención de sus educandos, sino por el contrario también refuerce la conducta positiva con palabras de halagos. Cosa que muchos padres y educadores no hacen. Yo creo que la Madre con esta actitud también quiere servir de ejemplo a todo educador que debe pensar en subir la autoestima y la autoimagen de sus educandos con las cosas positiva que ven hacer en ellos. Luego, obsérvese que María no solo pide o corrige sino también refuerza la conducta positiva de sus hijos y los felicita por sus buenas acciones. Es lo que se percibe en la primer parte del mensaje del 2 de febrero de 2017: "Ustedes que se esfuerzan en ofrecer cada día de su vida a mi Hijo, ustedes que procuran vivir con Él, ustedes que oran y se sacrifican, ustedes son la esperanza en este mundo inquieto. Ustedes son los rayos de la luz de mi Hijo, el evangelio vivo, y son mis queridos apóstoles del amor. Mi Hijo está con ustedes, Él está con los que piensan en Él, con los que oran..." Pero luego hace una petición que hay que considerar: "Apóstoles de mi amor, oren con el corazón y muestren con las obras el amor de mi Hijo. Esta es la única esperanza para ustedes, este es el único camino hacia la vida eterna. Yo, como Madre, estoy aquí con ustedes. Sus oraciones dirigidas a mí, son para mí las más bellas rosas de amor. No puedo no estar allí donde siento el perfume de rosas. Hay esperanza." Esas oraciones que la Virgen pide con el corazón, son las oraciones por la paz que pidió en el mensaje anterior, además de las oraciones que pide en este mensaje del 2 por quienes están lejos de Jesús. Y también dice algo muy simpático como mencionó del mensaje anterior del 2: que las oraciones que le dirigimos a Ella son las más bellas rosas de amor, son perfume de rosas que la hacen presente. Sin mencionarlo, está aludiendo al rezo del santo Rosario. El término Rosario, literalmente del latín, significa "ramillete de rosas"; pero la Madre menciona además que son perfumadas. Luego, cada vez que tomemos el santo Rosario en mano, pensemos en ese grato perfume de rosas que sube hasta el Trono de la Madre en el Cielo y sube, de igual modo, al Trono de Su Hijo. ¡ Sea alabado Jesucristo!

 

Mensajes de la Virgen María Reina de la Paz de Navidad e inicio del 2017 y reflexión del P. Francisco Verar

Queridos hermanos: ¡Feliz Año del Señor 2017!

Tengamos presente, que este año que hemos iniciado, es un año mariano: celebramos los 100 años de la primera aparición de la Virgen María en Fátima, 175 años de su aparición en Roma al judío Alfonso Ratisbonna y 175 años del descubrimiento del Tratado de la Verdadera Devoción a la Virgen María de San Luis María de Montfort. Por otra parte, el 25 de junio próximo, celebraremos 36 años de la primera aparición de la Madre de Dios en Medjugorje. Faltan 4 años para que se cumplan los 40 que tendrán un gran significado bíblico. Luego, los últimos mensajes que la Madre nos ha dado deben considerar estos acontecimientos.

Medjugorje es siempre una renovación espiritual constante para los tiempos que vivimos. Como lo es el magisterio del Papa Francisco. La Nave de Pedro anclada en dos columnas frente a las adversidades. O bien, la Aeronave que viaja apoyada en las dos inmensas alas que la sostienen: Pedro y María.

También este año la Virgen cumplió con su promesa de aparecer a Jakov por Navidad. Apareció sosteniendo al Niño Jesús recién nacido. También así ocurrió con Marija más tarde, porque la primera aparición fue la de Jakov. La Madre dijo: "Queridos hijos, hoy en este día de gracia, de manera especial, los invito a orar por la paz. Hijos, yo he venido aquí como la Reina de la Paz y los he invitado muchas veces a orar por la paz. Pero hijos, sus corazones están inquietos. El pecado les impide abrirse completamente a la gracia y a la paz que Dios desea darles. Para vivir la paz, hijos míos, es necesario que, ante todo, tengan paz en sus corazones y estén entregados por completo a Dios y a Su voluntad. No busquen la paz y la felicidad en las cosas de este mundo, porque todo eso es pasajero. Tiendan hacia la verdadera misericordia y paz que provienen solamente de Dios, y solo de esa manera, sus corazones estarán llenos de una alegría verdadera; solo de esa forma ustedes podrán convertirse en testigos de la paz en este mundo inquieto. Yo soy su Madre e intercedo ante mi Hijo por cada uno de ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!"

En este primer mensaje la Madre invitó a orar por la paz, como lo ha hecho innumerables veces desde que aparece en Medjugorje. Podríamos afirmar que la oración por la paz es siempre el más urgente mensaje y la más apremiante oración. Como también ocurrió en Fátima. La Madre quiere que al inicio de este nuevo año se considere esta intención. Todos sabemos que debido a los vientos de guerra que azotaron el año que hemos dejado atrás han dejado unas 90,000 personas fallecidas a causa de su fe en Jesucristo y, por otro lado, sólo en España hubo más de 90,000 abortos provocados. Bastan estos dos hechos para tomar en serio lo que la Madre pide. Pero también se puede considerar la situación de Cuba, Venezuela, México, Siria, las dos Coreas, Irak... El Papa está preocupado por la espiral de violencia que crece y la misma preocupación la tiene María. Luego, la respuesta está en la oración. Si queremos un mundo en paz hay que orar más. Se recuerda que María viene al mundo como la Reina de la Paz. Entonces, el programa del Cielo a través de Medjugorje, es un programa de paz para el mundo. María dijo: "Queridos hijos, hoy en este día de gracia, de manera especial, los invito a orar por la paz. Hijos, yo he venido aquí como la Reina de la Paz y los he invitado muchas veces a orar por la paz. Pero hijos, sus corazones están inquietos." Luego, hay que escuchar a María y obedecerle.

También Ella nos dice cómo la oración por la paz puede ser eficaz: "El pecado les impide abrirse completamente a la gracia y a la paz que Dios desea darles. Para vivir la paz, hijos míos, es necesario que, ante todo, tengan paz en sus corazones y estén entregados por completo a Dios y a Su voluntad. No busquen la paz y la felicidad en las cosas de este mundo, porque todo eso es pasajero. Tiendan hacia la verdadera misericordia y paz que provienen solamente de Dios, y solo de esa manera, sus corazones estarán llenos de una alegría verdadera; solo de esa forma ustedes podrán convertirse en testigos de la paz en este mundo inquieto."

Fijémonos bien que este mensaje es fundamental para todos los medjugorianos. La Madre está subrayando lo esencial de su visita y la razón porqué sus planes no se realizan: no se puede orar eficazmente por la paz, con el pecado en el corazón y buscando la felicidad en lo que el mundo ofrece. Por lo tanto, el mensaje es un llamado a la conversión del corazón y buscar la paz, en lugar de lo que el mundo ofrece, La Madre quiere que por el contrario nos entreguemos por completo a Dios y seguir Su voluntad. Este es el programa al inicio del año. Los otros mensajes vienen a reforzar y explicitar lo esencial del llamado a la conversión del corazón para ser instrumentos de paz.

Obsérvese que en el segundo mensaje que vino por Marija, la Madre dijo: "Queridos hijos, con gran alegría hoy les traigo a mi Hijo Jesús para que Él les dé Su paz. Abran sus corazones, hijitos, y estén alegres para que puedan recibirla. El Cielo está con ustedes y lucha por la paz en sus corazones, en las familias y en el mundo, y ustedes, hijitos, ayuden con sus oraciones para que así sea. Los bendigo con mi Hijo Jesús y los invito a no perder la esperanza y a que su mirada y su corazón estén siempre dirigidos hacia el Cielo y la eternidad. De esa manera estarán abiertos a Dios y a Sus planes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!"

Entonces, en este segundo mensaje aparece claro, por segunda vez, la urgencia de la paz que solicita María y la oposición en el corazón del hombre que ejerce el pecado. Dice María: "El Cielo está con ustedes y lucha por la paz en sus corazones, en las familias y en el mundo, y ustedes, hijitos, ayuden con sus oraciones para que así sea." Luego, para que la paz reine en el mundo entero, primero debe reinar en el corazón del hombre y en las familias. El Cielo lucha por esa paz y a través de ella debe reinar en el mundo entero. Entonces, es un llamado a la conversión del corazón: a poner a Jesús allí en primer lugar, y luego orar por la paz del mundo entero.

En el mensaje a Mirjana en la Cruz Azul, en el segundo día del año 2017, la Madre dijo: "Queridos hijos, mi Hijo ha sido fuente de amor y de luz, cuando en la Tierra habló al pueblo de todos los pueblos. Apóstoles míos, sigan su luz. Esto no es fácil: deben ser pequeños, deben aprender a hacerse más pequeños que los otros, y con la ayuda de la fe, llenarse de Su amor. Ningún hombre en la tierra, sin fe, puede vivir una experiencia milagrosa. Yo estoy con ustedes; me manifiesto a ustedes con estas venidas, con estas palabras; deseo testimoniarles mi amor y mi preocupación maternal. Hijos míos, no pierdan el tiempo haciendo preguntas a las que nunca reciben respuesta: al final de su viaje terreno se las dará el Padre Celestial. Sepan siempre que Dios lo sabe todo, Dios ve y Dios ama. Mi amadísimo Hijo ilumina las vidas y dispersa la oscuridad; y mi amor materno, que me trae a ustedes, es indescriptible, misterioso, pero es real. Yo expreso mis sentimientos hacia ustedes: amor, comprensión y afecto maternal. De ustedes, apóstoles míos, busco las rosas de su oración, que deben ser obras de amor; estas son para mi Corazón maternal las oraciones más queridas, y yo se las presento a mi Hijo, que ha nacido por ustedes. Él los ve y los escucha; nosotros siempre estamos cerca de ustedes. Este es el amor que llama, une, convierte, alienta y llena. Por eso, apóstoles míos, ámense siempre los unos a los otros, pero, sobre todo, amen a mi Hijo: este es el único camino hacia la salvación y hacia la vida eterna. Esta es mi oración más querida que, con el perfume más hermoso de rosas, llena mi Corazón. Oren, oren siempre por sus pastores, para que tengan la fuerza de ser la luz de mi Hijo. ¡Les doy las gracias!"


Lo esencial de este mensaje es siempre la conversión a Jesucristo; de lo que nos habló en el mensaje anterior. Nos pide que sigamos Su luz, y para lograrlo, dice: "deben ser pequeños, deben aprender a hacerse más pequeños que los otros, y con la ayuda de la fe, llenarse de Su amor". Es un nuevo llamado a la minoridad evangélica que tanto ha destacado la Virgen en sus mensajes.

Cuando en estos días vemos los pesebres, debemos recordar que el primero en darnos ejemplo de pequeñez es el mismo Jesús, luego Su Madre y san José. Sin la pequeñez evangélica no hay Navidad, pero tampoco hay conversión a Jesucristo. Entonces, la Madre llama a orar por la paz y llama a buscar la humildad y trabajar por ella. Dice: "deben ser pequeños, deben aprender a hacerse más pequeños que los otros, y con la ayuda de la fe, llenarse de Su amor". Se subraya, de igual modo, que la espiritualidad de Medjugorje no está basada solo en 5 "piedritas", sino en muchas más. La Madre recuerda hoy otra "piedrita" que muchos olvidan: la pequeñez; ser más pequeños que los demás, pasar por inadvertido, no buscar protagonismos, halagos, fama, honores, puestos, distinciones... Pienso que no debemos hacer de Medjugorje una "devoción a la carta"; como se hace con un menú en un restaurante: "elijo lo que me gusta". ¡NO! Hay que tomar todo lo que dice la Madre y evitar caer en la "devoción a la carta", elegir lo que me gusta de Medjugorje y lo que no, lo descarto; como frecuentemente se hace con el ayuno no se puede hacer con la humildad. Sería un gravísimo error devocional.

Luego menciona: "Yo estoy con ustedes; me manifiesto a ustedes con estas venidas, con estas palabras; deseo testimoniarles mi amor y mi preocupación maternal." En esta parte del mensaje no pide nada, sino por el contrario, estimula a sus hijos a sentirse protegidos por Ella, acompañados por Ella. Como ocurre con frecuencia en sus mensajes. La Madre nunca deja de manifestar su cariño a sus hijos, aunque ellos no se lo manifiesten.

Luego viene algo muy importante, frente al racionalismo en el que muchos viven, porque uno de los rasgos de las sociedades en las que vivimos es el racionalismo: buscar la explicación a todo. Dice la Madre: "Hijos míos, no pierdan el tiempo haciendo preguntas a las que nunca reciben respuesta: al final de su viaje terreno se las dará el Padre Celestial." Esas preguntas, a las que la Madre se refiere, son, en su mayoría, de orden existencial: pueden referirse a las inquietudes personales o bien, a la ciencia. Sin embargo, cabe destacar, la Madre no se opone al discernimiento personal ni a la investigación científica, sino más bien: a la búsqueda de la explicación de todo. Que es diferente. O sea, que la Madre quiere que también vivimos una especie de pequeñez mental, aprender a abandonarse en Dios y dejar de buscar respuesta a todo, porque al final del camino será Dios quien responda a todo. Él quiere que sea así y debemos aceptar Su voluntad.

Posteriormente dice María: "Sepan siempre que Dios lo sabe todo, Dios ve y Dios ama. Mi amadísimo Hijo ilumina las vidas y dispersa la oscuridad; y mi amor materno, que me trae a ustedes, es indescriptible, misterioso, pero es real. Yo expreso mis sentimientos hacia ustedes: amor, comprensión y afecto maternal." Con estas palabras la Madre nos exhorta a vivir en el abandono providencial, a confiar en Dios, en Jesús y en Ella y orar, porque la oración es la que nos hace crecer en el abandono y en la confianza en Dios, en Jesús y en María. Por lo que dirá seguidamente: "De ustedes, apóstoles míos, busco las rosas de su oración, que deben ser obras de amor; estas son para mi Corazón maternal las oraciones más queridas, y yo se las presento a mi Hijo, que ha nacido por ustedes. Él los ve y los escucha; nosotros siempre estamos cerca de ustedes." Las rosas de la oración, que deben ser rosas de amor es el santo rosario (ramo de rosas) que María presenta a Jesús cuando lo hacemos con atención, con el corazón. La Madre está reforzando los mensajes anteriores que hablaban del Rosario. Entonces, al inicio del nuevo año, la Madre vuelve hablarnos del Rosario, por lo que este año, si es mariano, debe ser también Año del santo Rosario, porque fue la oración que más destacó la Madre en Fátima para detener la Primer Guerra Mundial y evitar la Segunda.

Posteriormente dice: "Este es el amor que llama, une, convierte, alienta y llena. Por eso, apóstoles míos, ámense siempre los unos a los otros, pero, sobre todo, amen a mi Hijo: este es el único camino hacia la salvación y hacia la vida eterna. Esta es mi oración más querida que, con el perfume más hermoso de rosas, llena mi Corazón." Entonces, quien reza el Rosario también debe amar. Es imposible separar la oración del amor. Más aun, la oración que no lleva al amor habría que rechazarla por ser falsa, porque la oración debe trasformar el corazón. Por eso la Madre lo recuerda: se ora y se crece en el amor, a fin de no caer en el fariseísmo, en la práctica de la falsa devoción. Entonces, la oración más querida de la Madre es la que lleva, como Ella misma dice, a amar más al prójimo y a Su Hijo.

Al final, como lo hace en el mensaje del día dos, la Virgen invita a orar por los pastores de la Iglesia: "Oren, oren siempre por sus pastores, para que tengan la fuerza de ser la luz de mi Hijo. "

Como conclusión, pues, la Madre nos pide que oremos por la paz, que oremos también por los pastores. Que no dejemos de rezar el rosario con amor, con el corazón. Nos dice que acojamos a Jesús en nuestro corazón para que seamos eficazmente paz para los demás. Nos pide desarrollar la pequeñez evangélica o infancia espiritual. Nos pide también que nos abandonemos y confiemos más en Dios, en Jesús y en Ella, y que no busquemos tantas respuestas a la vida.

¡Feliz Año del Señor y de María Reina de la Paz!


VER OTROS COMENTARIOS DEL PADRE FRANCISCO VERAR



de la Parroquia


REFLEXIÓN DE LA PARROQUIA SOBRE EL MENSAJE DEL 25 DE JUNIO DE 2008 - MEDJUGORIE-BOSNIA HERZEGOVINA

¡SEAN ALEGRES PORTADORES DE PAZ Y AMOR! 

Hace veintisiete años la Virgen se presentó aquí en Medjugorje como la Reina de la Paz.  A través de esos años, Ella, como una verdadera madre y llena de amor, nos ha enseñado pacientemente y nos ha llamado a practicar los Sacramentos. Ella nos ha estado llamando a la conversión, al ayuno, a la penitencia y a adorar a Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar. En su mensaje del aniversario núm. veintisiete de sus apariciones, Ella dice que con gran alegría en Su corazón nos llama a seguirla y a escuchar sus mensajes. Mientras meditamos acerca de su último mensaje, así como de los otros que hemos escuchado hasta ahora, no debemos olvidar nunca la regla de San Luis María Grignon de Monfort que decía: ¡A Jesús por María!  María siempre reúne a la gente alrededor de su Hijo.  Ella nos llama a una entrega total a Jesús, pues El es el único que puede hacer de cada uno de nosotros personas íntegras, merecedoras del Cielo. La Virgen nos da un ejemplo de cómo ser fieles a Dios, de cómo vivir la experiencia de nuestra fe y de cómo vivir según nuestra fe. Ella participó desde el principio en la obra del Espíritu Santo. Por lo tanto, la Iglesia, que también es obra del Espíritu Santo, ora junto con aquella en quien Dios ha hecho grandes obras.  La Virgen está ante nosotros como un gran don, como la imagen más hermosa de la Iglesia.  Ella habla con palabras sencillas que atraen a tantas personas de todas partes del mundo. Sus mensajes son comprendidos por todos, desde los más pequeños hasta los más ancianos. Son comprensibles porque están llenos de amor y porque cualquiera puede comprender el lenguaje del amor.

La Virgen nos llama a ser portadores de paz y amor en este mundo sin paz. Hoy en día, nosotros somos testigos de los grandes peligros que la humanidad enfrenta, tales como el armamento nuclear, enfermedades diversas, el calentamiento global, la pobreza.  La gente vive con mucho temor. La Virgen sabe eso. Es por eso que Ella, desde que comenzaron las apariciones, nos ha estado llamando a que nosotros, los cristianos, los creyentes, seamos portadores de paz y amor en este mundo sin paz. En el tercer día de sus apariciones, la Virgen nos dio el primero de sus grandes mensajes, diciéndonos: “¡Paz, Paz, Paz – y sólo Paz!”  Después de eso Ella repitió tres veces: “¡La paz deberá reinar entre el hombre y Dios y entre todos los pueblos!”  La verdadera paz sólo puede venir de Dios, que por Jesús y María se ha convertido en “nuestra Paz”. (Ef. 2,14).  Es una paz que “este mundo no puede dar” (Juan 14, 27).  Es por eso que Cristo ordenó a sus Apóstoles que llevaran la paz por todo el mundo (cf. Mt 10,11), para que todos se conviertan en “hombres de paz” (Lc 10, 6).  Algunas veces nosotros tendemos a buscar la fuente de la inquietud en otros, porque es más fácil comportarse de esa manera. No obstante, nosotros primero debemos encontrar esa fuente en nosotros mismos y luego resolver el problema. La fuente de la inquietud siempre es un pecado al cual uno debe renunciar, y así crear las condiciones para que Dios actúe en nosotros.

Al final de su mensaje, la Virgen nos bendice, y también nos bendice su Hijo Jesús, el Rey de la Paz. Queridos veneradores de la Reina de la Paz, digamos a la paz en nuestros corazones, decidámonos por Dios, y de esta manera permitamos que Jesús se convierta en el Camino, la Verdad y la Vida en nosotros.

Fr. Danko Perutina
Medjugorje, 26.06.2008